El momento ya ha llegado, la Comunidad Madrid ha dado un paso de gigante para desplegar entre 50 y 100 robotaxis para finales de este año 2026, y en el proyecto, están gigantes del transporte como Uber, Cabify y Bolt. Veremos cómo afecta esto al sector del taxi y cuál es su reacción, pero más allá de las polémicas que pudiera haber detrás de esta decisión, no cabe duda de que la capital de España da un paso de gigante para situarse como uno de los territorios europeos más avanzado a la hora de apostar por vehículos autónomos, y supone el primer paso para lo que seguro, acaba convirtiéndose en una transformación del sector de la movilidad de cara al futuro.
Como decimos, va a haber mucha polémica por este nuevo anuncio, ya no solo por las implicaciones generales al sector del transporte, también por la experiencia y las implicaciones que ha supuesto este tipo de movilidad en Estados Unidos. Porque ahí, los robotaxis son comunes en ciudades como San Francisco, Phoenix, Austin o Dallas, y ahí, se han producido varios accidentes, investigaciones regulatorias, retiradas masivas de unidades e incluso situaciones que han provocado bloqueos de calles y cruces enteros. Por tanto, el escenario es mucho más complejo de lo que puede parecer a simple vista.
Madrid prepara los robotaxis
Madrid toma una decisión pionera y arriesgada al mismo tiempo. Ser el primero en adquirir esta tecnología lo puede situar en lo más alto, pero es, al mismo tiempo, el conejillo de indias para probar vehículos autónomos de nivel 5, este es, el máximo grado de automatización existente. Es decir, coche sin conductor, sin volante operativo y sin que haya la intervención humana durante el trayecto.
El Gobierno ha anunciado que, entre Uber, Cabify y Bolt, se desplegarán entre 50 y 100 vehículos autónomos para que se vayan realizando las primeras pruebas reales en entornos urbanos. Detrás del proyecto también hay implicación y colaboración de grandes compañías tecnológicas.
El anuncio se veía venir, Uber ya lo dijo hace unos meses, al menos la intención de introducir coches autónomos en la capital, también en Londres y en Los Ángeles. Uber tiene acuerdos en paralelo con firmas que están especializadas en la conducción automatizada, como Waymo, la empresa de Alphabet (Google), o Baidu, un gigante chino.
Vivimos un momento de expansión global del sector, con Estados Unidos y China compitiendo por liderar este nuevo mercado. Y Europa no se quiere quedar atrás en una industria que va a mover millones de euros en los próximos años.
Los planes de Madrid y la DGT
Madrid parte de cero, y por eso, la DGT ha puesto en marcha un Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de los Vehículos Automatizados, diseñado expresamente para supervisar cada fase de implantación. Contará con diferentes niveles de pruebas a medida que se comprueba la madurez tecnológica y su adaptación progresiva. Las primeras etapas serán ensayos controlados, individuales, y se irá ampliando hasta tener diez vehículos al mismo tiempo bajo la supervisión remota. Esta cautela tiene que ver con los casos registrados en Estados Unidos, donde ha quedado demostrado que esta tecnología está muy lejos de ser infalible.
Los desafíos a vigilar
Los incidentes han sido varios, no solo en Estados Unidos, también en China. Pero en el país anglosajón se han producido atropellos que no se han quedado solo en eso. Un vehículo interpretó mal a un peatón, y después de atropellarlo, lo arrastró varios metros por el asfalto. En Texas se han registrado 16 accidentes, y hay una investigación abierta ya que la empresa Avride, sus vehículos, cometían errores graves y muy peligrosos, como cambios de carril injustificados e invadiendo el carril contrario, incluso siguiendo la misma trayectoria de otros vehículos. También problemas al ignorar vehículos que se incorporaban a la vía, e incluso impactos directos contra coches u objetos estacionados, sin movimiento.
La experiencia más reciente llega desde Texas. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) mantiene abierta una investigación sobre Avride, una empresa de robotaxis implicada en 16 accidentes registrados en Dallas y Austin.
La mayoría de empresas del sector siguen contando con un supervisor pese a que se presentan como vehículos que funcionan sin intervención humana. De hecho, el propio Elon Musk declaró en el Senado que sus vehículos se pueden controlar a distancia por humanos en circunstancias especiales. Es decir, algunos empleados pueden tomar el control del coche ante situaciones complejas que la IA no puede resolver autónomamente.
No cabe duda de que más allá de cómo pueda afectar al sector, Madrid se enfrenta a un problema, a un debate de seguridad vial, y eso no es cualquier cosa. En la carretera, se pone la vida en juego de miles de conductores, millones. Y para implantar este tipo de tecnología, hay que estar completamente seguro de que nada puede salir mal, y garantizar eso a día de hoy, viendo los precedentes, parece imposible.









