Uno de los grandes retos de la movilidad eléctrica, está en las baterías, en que tengan más rendimiento, más autonomía y tiempos de carga más veloces. Mientras la industria se mueve en una carrera incesante, lo que ahora ha planteado Nissan ha pillado por sorpresa a más de uno, una batería que no va fija, va montada en una bandeja que se mueve sobre actuadores, hacia delante y hacia atrás y de izquierda a derecha.
La idea es aprovechar su peso, repartirlo dependiendo de cada momento, con el objetivo de mejorar la estabilidad, la agilidad y el propio agarre el vehículo. La patente quedó registrada en el mes de febrero, en la oficina de Patentes de Estados Unidos y no en Japón, y tampoco hay información sobre si llegará a algún vehículo o se quedará en eso, en una patente, como tantas otras veces ha pasado.
Nissan y la batería móvil patentada
En los coches eléctricos, lo habitual es que la batería vaya fija en el suelo, como parte del chasis. Cuanto más baja, mejor para la estabilidad del coche, baja el centro de gravedad y aporta rigidez, además de ser el lugar idóneo por temas de seguridad y choques. Nissan quiere que se mueva, montando la batería en una bandeja que esté unida al chasis mediante actuadores, es un mecanismo que se asemeja a la forma de funcionar de los soportes activos de un motor.
El conjunto se movería por orden de una unidad central que lee acelerómetros, giroscopios, sensores de cabeceo y guiñada, cámaras, radares, sensores de ultrasonidos, infrarrojos y acústicos y sensores de reparto de masas, también en la suspensión.
Estos datos permitirán colocar las baterías en una posición idónea en cada momento, al interior en las curvas, lo que reduciría el balanceo y el agarre, hacia atrás en las aceleraciones para ganar tracción, al centro a alta velocidad para darle al vehículo más estabilidad, y hacia adelante cuanto tenga que subir pendientes.
En la patente se han registrado diferentes modos, como podría suceder en un coche deportivo, que permitiría elegir al conductor el reparto de peso a su conveniencia. Lo que no se explica es qué haría cada modo.
El beneficio para el coche según la física
El sistema se sostiene sobre normas de la física. Es el mismo efecto que sufre el conductor al volante en una curva, que se suele inclinar a un lado por la inercia. Es el mismo principio, solo que con una pieza de entre 400 y 500 kg. Se tienen en cuenta estas referencias porque son lo que pesan las baterías de los coches actuales, pero la patente no fija una masa concreta, así que serviría para una más pesada, a para las que vendrán en el futuro más pequeñas.
También hay que tener en cuenta que el desplazamiento solo supondría una parte del peso total del coche. Para entender esto, si la batería pesa 500 kilogramos, y el coche tiene un peso total de 2.000 kilogramos, mover la batería 10 centímetros solo desplaza en 2,5 centímetros el centro de gravedad, es decir una cuarta parte, por lo que se limita el efecto. Por tanto, los beneficios reales serían más modestos de lo que se pudiera pensar.
La propia patente menciona una aplicación en coches deportivos, como un GT-R eléctrico en un circuito, y también en SUV de gran volumen o en vehículos de altas prestaciones. Algunas descripciones hablan además de una mejora de la seguridad, aunque las fuentes no detallan cómo.
Un proyecto a largo plaza o sin futuro
Las pegas son evidentes, una batería de alto voltaje de 400 o 500 kg que se mueve necesita cables flexibles, sellados, refrigeración y actuadores potentes y rápidos, que añaden peso, coste y consumo de energía, y a la vez reduce lo que hoy es una ventaja: una batería que forma parte de la estructura y protege a los ocupantes en un choque. Y ya existen soluciones más simples para obtener algo parecido, como las suspensiones activas, la dirección en las cuatro ruedas o el reparto de par entre ruedas.
Nissan, además, ya había presentado ideas parecidas sobre la disposición de los módulos de batería bajo el suelo para influir en el reparto de pesos, y trabaja en otra línea: la batería de estado sólido, que quiere producir en serie en el ejercicio fiscal 2028, con un prototipo que ya ha cumplido sus objetivos de rendimiento. Un paquete más ligero y compacto facilitaría cualquier sistema que lo mueva, aunque eso es una hipótesis.
Esto es solo una patente, en el mundo del automóvil, en otros sectores tan bien, se registran miles de patentes que finalmente, nunca llegan a producción real, una forma de asegurarse un posible proyecto y que nadie puede apoderarse de una idea ajena. Pero de ahí a que se lleve a producción, y dado el desafío que supondría instalar una batería móvil de entre 400 y 500 kilogramos, realmente resulta poco viable, pero en el mundo del automóvil, los últimos avances, invitan a no tomar conclusiones precipitadas. La idea tiene sentido, la viabilidad, parece más complicada.









