Mucho se está hablando de la carrera espacial, la que se está librando en todo el mundo, donde las grandes potencias quieren dar un golpe sobre la mesa, casi como el que dio Estados Unidos en julio del 1969 cuando logró mandar astronautas a la Luna por primera y única vez. Por aquel entonces, los rusos eran los competidores más feroces, los que querían ser los primeros en pisar el satélite de la Tierra. Ahora parece que estamos reviviendo esa competición, con la diferencia de que ahora, gracias a internet y los nuevos altavoces de difusión, esta lucha llega a todos los rincones del mundo, y ahora hay muchos más actores, China, por ejemplo.
Pero dentro de esta carrera espacial, lo que muchos desconocen es que una empresa española, con sede en Elche, es una de las grandes protagonistas, PLD Space, y este año está afrontando el desafío más ambicioso de toda su historia, el vuelo inaugural de Miura 5, un cohete reutilizable que se ha desarrollado en solo dos años y que aspira a convertirse en el primer lanzador europeo privado con capacidad para poder colocar satélites en órbita desde el Puerto Espacial de Kourou
El proceso está llegando a su culminación en cuanto a fabricación, integración y validación de sistemas para poder cumplir con el calendario previsto para este mismo trimestre de 2026, lo que va a suponer un verdadero hito para la industria aeroespacial española principalmente, pero también para el sector privado europeo.
El cohete Miura 5
El desarrollo sigue avanzando, a gran velocidad, y según la compañía, ya se han fabricado e integrado las primeras unidades de la calificación del vehículo, conocidas como QM1 y QM2, y esto, ya de por sí, supone el primer gran triunfo. Estas unidades permiten que se puedan validar todos los subsistemas del lanzador antes de que se lleve a cabo la construcción definitiva de la versión que será destinada al vuelo.
La rapidez del proyecto evidencia, al mismo tiempo, el ritmo de crecimiento de la propia empresa. En apenas dos años ha logrado crear una infraestructura industrial capacitada para diseñar, fabricar y probar un sistema de lanzamiento orbital, algo que, hasta hace poco, solo estaba reservado para las grandes agencias espaciales del mundo, así como las grandes corporaciones multinacionales.
Un cohete reutilizable
Miura 5 es una respuesta a una de las necesidades que más se demandan en la actualidad en el mercado espacial, que es el lanzamiento de satélites con costes más que competitivos, y una alta frecuencia de operaciones. Pero hay una diferencia importante respecto a otros lanzadores tradicionales, y es que incorpora una primera etapa reutilizable. Esto quiere decir que, tras haber completado su misión, la sección del vehículo va a realizar una recuperación controlada en el mar, para que después pueda ser reutilizaza, reacondicionada, y así poder usarla de nuevo en futuras operaciones.
De esta forma, se van a reducir drásticamente los costes asociados a cada lanzamiento y, a su vez, aumenta la capacidad operativa de su plataforma. La idea, el objetivo marcado de la empresa, es la de lanzar 30 misiones al año, es decir, aproximadamente una misión cada 12 días, lo que le situaría entre los operadores privados más importantes de Europa.
El vehículo en sí, ofrece unas dimensiones que reflejan la complejidad de todo este proyecto. La primera etapa son 26,3 metros de largo compuesta de cinco motores principales. la segunda etapa mide 12,1 metros y está compuesta por un único motor para realizar maniobres en órbita. La cofia mide 5,5 metros y está destinada a proteger los satélites y otras cargas útiles durante el proceso de lanzamiento.
Tiene capacidad para transportar 1080 kilogramos a una órbita ecuatorial que está situada a 500 kilómetros de altitud. También tiene capacidad para colocar hasta 540 kilogramos en órbitas heliosíncronicas, que son muy usadas e importantes para las telecomunicaciones terrestres y aplicaciones científicas.
Un reto histórico
El primer vuelo de Miura 5, más allá de los técnicos, es de una trascendencia estratégica incalculable. Porque por el momento, no ha habido ninguna empresa europea privada que haya logrado consolidar una capacidad orbital comercial propia desde uno de los enclaves espaciales más importantes del mundo como es la Guayana Francesa.
De culminar la misión con éxito, España pasará a estar en una posición dentro de la nueva economía espacial europea, un sector que mueve millones de euros, que está en plena expansión, y donde nuestro país no ha estado nunca.
Cada vez queda menos para que España escriba una de las primeras páginas del sector privado en el mundo espacial de la historia. Se están ultimando los detalles, queda cada vez menos para que culmine un proyecto desarrollado a gran velocidad.









