El Nissan Skyline es uno de esos modelos que forman parte de la historia del automóvil porque, durante décadas, quedó directamente asociado a la velocidad y la tecnología. Es, sin duda, uno de los modelos deportivos más recordados de todos los tiempos. Por eso, que ahora Nissan haya decidido traerlo de vuelta es una de las grandes noticias de este 2026. Está previsto que su confirmación oficial se realice el último mes del año.
Ivan Espinosa, consejero delegado, confirmó su retorno en los medios japoneses. La frase exacta fue que tienen «nombres estupendos ahí, como el muy, muy esperado nuevo Skyline que también está llegando, que sería uno de los iconos, diría yo, del renacimiento de Nissan y del regreso en el que hemos estado trabajando».
Nissan Skyline y el nuevo desarrollo
Si hay algo que se repite cuando se da a conocer la vuelta de un vehículo de estas características, es el desarrollo, el tiempo que va a tardar en estar disponible. Se habla de 26 meses, bastantes menos que los 55 de la generación anterior, el V37. Nissan se ha valido de la inteligencia artificial generativa y simulación digital en diseño, ingeniería, pruebas, y también en fabricación, todo ello para poder reducir los tiempos a más de la mitad, clave para recuperar terreno lo más rápidamente posible.
Otro de los rumores en torno a su fabricación era que se iba a realizar fuera de Japón, en China o en Estados Unidos, pero todas estas especulaciones han sido desmentidas por la propia firma nipona. Se va a fabricar en la planta de Tochigi, la misma fábrica donde se ensambla el Fairlady Z, un vehículo que ha recibido su propia actualización este año, en el mes de enero, y que fue presentado en el Auto Salon, con una insignia Z que sustituía el logo de Nissan en el capó, además de contar con un paragolpes inspirado en el S30 original.
Vuelve el V6 propio, se va el motor de Mercedes
Hay que tener en cuenta algún detalle que se ha pasado por alto o no se ha explicado bien en líneas generales. La generación anterior estaba confeccionada con un motor cuatro cilindros turbo de Mercedes que vino de la colaboración entre Renault, Nissan y Daimler. Pero ahora, eso queda atrás para volver al motor V6 biturbo de Nissan, este es el mismo bloque de 3.0 litros que ya monta el Skyline 400R actual y el propio Z, con una potencia superior a los 400 CV en esas otras aplicaciones. La potencia para el nuevo modelo no se ha confirmado por el momento, tampoco se sabe si va a contar con una variante híbrida, pero todo apunta, además de que sería lo lógico, a que sí, a que habrá algo de electrificación en la gama.
Otro de los aspectos que se comentan es la opción de que haya una caja de cambios manual para las versiones más deportivas. Sería una de seis velocidades, las clásicas de los últimos años que, cada vez, son menos comunes en el mundo del motor. No hay nada confirmado, pero todo esto vale para alimentar las expectativas de los más fieles, para generar más ilusión.
Más de siete décadas con el mismo nombre y guiño al Hakosuka
El diseño recupera rasgos del Hakosuka, el Skyline C10 de finales de los sesenta, el coche que sentó las bases de todo lo que vendría después con el GT-R. Frontal agresivo, guardabarros esculpidos, óptica trasera circular con guiño al propio GT-R. No es casualidad el momento elegido, este año se cumplen setenta años desde que el Prince Skyline original entró en producción, en 1957, con un modesto cuatro cilindros atmosférico de 1,5 litros. Prince Motor Company se fusionó con Nissan en 1966, así que en realidad el Skyline nació fuera de Nissan, y esta generación lo celebra recuperando ese origen.
Por dentro se habla de un panel de control digital OLED flotante, y de esas mismas ópticas circulares traseras tan características repetidas también en el salpicadero, aunque los detalles completos siguen sin confirmarse del todo.
Un hermano para Infiniti, otra vez
El V37 y el Infiniti Q50 fueron esencialmente el mismo coche, misma plataforma, misma mecánica, con el Q50 haciendo de versión comercial para Norteamérica. Todo apunta a que esta nueva generación repetirá la fórmula. Para Infiniti, que lleva años sin encontrar una identidad deportiva clara frente a BMW y Mercedes, un sucesor del Q50 basado en este Skyline, con más de 400 CV entre híbrido o V6 biturbo, sería una oportunidad de verdad, quizás la que necesitaban desde hace tiempo.
Nada de esto está confirmado por Infiniti todavía. Pero la puerta sigue abierta, como ya pasó la vez anterior.
Diciembre dirá el resto. Potencia exacta, si hay manual, si hay híbrido, cuánto costará, y sobre todo, si Nissan consigue que este Skyline se sienta a la altura de lo que ese nombre representa para quien lleva esperándolo desde hace años.









