Sepang (Malasia).- La espera ha terminado. Tras meses de incertidumbre, Fernando Alonso ha confirmado, con cierta intriga, que continuará en Fórmula 1, por lo menos, el año que viene. Su renovación, que era previsible para más de uno tras tantos meses de intriga, tenía en vilo a un sector importante del paddock. La renovación del asturiano con Aston Martin manda varios mensajes al mundo.
«Creo que puedo seguir varios años», aseguró el español a AS. Ya avisó hace unos días: «si renuevo, puede no ser solo por un año». A pesar de estar al fondo de la parrilla, el español no está cansado ni desgastado. Ni mucho menos. Asegura que está cómodo fuera del foco, en segundo plano, y esperando para volver a atacar. Cree que con un coche competitivo sería difícil de batir… aunque tenga 46 años el curso que viene.
47 si renueva una vez más en un contrato donde parece tener la sartén de su futuro cogida bien fuerte por el mango. Ahí está mandando un doble mensaje al mundo y a la parrilla. El hambre sigue intacta, recuerda al resto de pilotos. «Cuando me subo al coche veo a gente frenando tarde, bloqueando, cometiendo errores… y siento que soy más rápido que ellos, pienso: ‘Soy mejor que ese. Soy mejor que aquel’. No puedo dejar de correr si sigo pensando así», añadió tras renovar. El bicampeón mantiene que la normativa sigue sin convencerle pero ahí sigue.
Al pie del cañón. Aston Martin está cumpliendo, poco a poco, desde la mejora de chasis de Hungría. También con los cerca de 40 millones que parece que le va a desembolsar a Alonso como base del proyecto junto a Adrian Newey. Ahora, quien no está cumpliendo es Honda. Renovando, el asturiano mete presión al fabricante japonés, que sigue muy rezagado y sin progresar, como el peor motor de la parrilla de lejos. En otra liga y con espectáculos dantescos como el de Baku, donde fueron en recta más lentos que varios F2.
La FIA, de rodillas
El mensaje es algo como: ‘yo sigo aquí, en este barco, y sigo yendo rápido’. Ahora falta que el motor progrese, de ahí toda la presión que ha tratado de meter Alonso a la FIA y a Mohammed Ben Sulayem para que eche un cable, o varios, a Honda. El presidente de la FIA casi se ha puesto de rodillas para que el asturiano se quede en la Fórmula 1. Se desconocen las conversaciones entre bastidores pero se entiende que habrá concesiones al motorista. Tal vez más recursos para que arreglen su unidad de potencia.
Mercedes y Red Bull parecen estar de acuerdo y no pondrán problemas. «Tenemos una dirección concreta y clara, estamos obteniendo buenos resultados en todo lo que hacemos. Ahora veo optimismo hacia 2027, tenemos la esperanza de que resuelva algún déficit de potencia y manejabilidad. Se merecen una segunda oportunidad», comentó Alonso en El Larguero. Honda va a tener que ponerse las pilas, por su imagen, y por un piloto que ha decidido apostar por ellos y al que ya defraudaron en su día.









