Land Rover mantiene ese músculo que ha logrado durante muchos años de trabajo, y que le ha permitido ser una de las marcas más populares y admirables de todo el mundo. Como ocurre en todo el sector, la estrategia actual está condicionada a la evolución de la movilidad eléctrica, y esta, está siendo más lenta de lo que se podía prever en un primer momento.
Y esto ha provocado un cambio en la hoja de ruta de la compañía, concretamente, en el futuro próximo del Defender Sport, para muchos, más conocido como el «mini Defender».
El caso es que la nueva generación estaba prevista para que llegara al mercado solo en modo 100% eléctrico, pero el panorama actual y la tendencia del consumidor en Europa, han provocado un cambio de guion, y mucho lo celebran, porque esta nueva generación, contará con versiones híbridas, de tal manera, que se amplía su gama comercial, llegando a mucha más gente y adaptándose a la realidad de un mercado que aún tiene el freno echado en su avance a la electrificación total.
Este nuevo modelo se mantiene como la puerta de entrada a la gama de Defender, con un tamaño más reducido y un precio inferior, y mucho, en comparación con su hermano grande, el gran protagonista de esta familia de coches.
Eso sí, la esencia que ha llevado a esta marca británica a convertirse en un referente del mundo del todoterreno, sigue intacta, algo que toca destacar, pero que realmente, no debería llamar la atención, no se esperaba menos.
Defender Sport y la tecnología híbrida
Jaguar Land Rover (JLR) tenía pensado utilizar su nueva plataforma, la EMA, para ensamblar vehículos completamente eléctricos. Esta arquitectura se iba a encargar del Defender Sport y un nuevo SUV con un tamaño más contenido en comparación con el Range Rover Velar.
Esta hoja de ruta tenía su lógica dada las previsiones de hace unos años, en las que se preveía una expansión mayor del coche eléctrico. Pero la realidad es bien distinta, y se han visto obligados a cambiar de estrategia.
El mercado actual no deja lugar a dudas, la hibridación es la tecnología preferida en el mundo del automóvil, y además, viendo como viene el mercado chino, lo mejor a día de hoy era apostar por esta tecnología. No solo eso, esta decisión también permite al consumidor tener más alternativas, de lo contrario, si hay un cliente que quiere un coche de estas características híbridos, tenía que irse a otra marca, pero ahora, se abre la puerta a potenciales consumidores.
Hibridación personalizada
Eso sí, para este nuevo vehículo habrá que esperar, porque por el momento, ni siquiera se conocen las especificaciones con las que contará este nuevo sistema híbrido. Lo que sí se sabe es que se trata de la primera mecánica híbrida que ha desarrollado al completo para esta nueva generación. Otro aspecto que todavía se desconoce es si llegarán al mismo tiempo que los modelos eléctricos, o si apostarán, primero por una tecnología, y después por la otra.
Esta estrategia, el cambio, tiene que ver mucho con lo que pasa en Europa, pero también con la realidad en Estados Unidos.
Al igual que ocurre en Europa, la venta de coches eléctricos no se está expandiendo tanto como se esperaba, es más, después de unos años donde parecía que la tendencia iba a más, se ha producido un estancamiento que ha terminado de motivar este cambio de ruta. Aquellos clientes que duden en cambiar al 100% eléctrico, podrán decidirse por esta mecánica híbrida.
Y por último, no menos importante, entra en juego la feroz competencia en el segmento, que no para de crecer. Como decimos, cuánta más variedad en la mecánica, más opciones de acaparar a más clientes.
Así será el Defender
Land Rover está poniendo los dientes largos a sus posibles compradores, se resiste a presentar el modelo definitivo, previsto, su lanzamiento, para el próximo 2027. Eso sí, se han filtrado fotos de algunos prototipos usados en las pruebas de desarrollo, y algunos rasgos, se pueden descifrar.
Por ejemplo, la estética, robusta y cuadrada, con muchas similitudes al Defender actual, pero con dimensiones más pequeñas. Dispone de una silueta alta, líneas rectas y la imagen es una recreación más compacta que la de su hermano mayor, pero enfocado más a un uso urbano y familiar.
Hay novedades apreciables, como los grupos ópticos delanteros más estilizados, un frontal más aerodinámico, y proporciones optimizadas. En cuanto a los pasos de rueda y el paragolpes, el color de los prototipos es negro, y van a mantener la imagen aventurera.
Se sabe, por otro lado, que este nuevo modelo tendrá una amplia capacidad de personalización, pudiendo elegir distintos diseños, diferentes tamaños de llantas y contará con un sistema nuevo de entretenimiento. Será más grande por dentro, pero solo contará con dos filas de asientos.
El modelo eléctrico tendrá una autonomía cercana a los 500 km gracias a una batería de entre 70 y 90 kW. Y aunque aún no se conocen las cifras de la versión híbrida, sí podemos decir que la decisión de apostar por esta tecnología, abrirá el abanico de ventas y se adapta a la realidad del mercado actual.









