Franco Colapinto ha derribado la puerta de la F1 a base de golpes de autoridad. El Gran Premio de Canadá ha desmoronado por completo el orden establecido de la zona media de la parrilla, y el gran responsable del terremoto viste los colores de Alpine.
El piloto argentino ha encadenado dos actuaciones soberbias en Miami y Montreal para destaparse como el verdadero azote de la parrilla secundaria. Tras un arranque de carrera deportiva espinoso con un Williams difícil en 2024 y un 2025 abonado a la sequía de un fallido Alpine, el de Pilar ha explotado definitivamente justo a las puertas del desembarco en los circuitos europeos.
Lo cierto es que nada ha cambiado en el piloto argentino; su talento y su agresividad siguen intactos desde el primer día. Lo único diferente es que Colapinto por fin tiene un buen coche que le permite lucirse. El subidón coincide con el estreno del nuevo chasis desarrollado en la fábrica de Enstone. El coche ha nacido con buen pie esta temporada y la perfecta comunión con la unidad de potencia suministrada por Mercedes ha dado la vuelta al rendimiento de la escudería francesa. Con material a la altura de sus manos, Franco exprime el monoplaza con el estilo valiente que justificó su fichaje y demuestra que Alpine ya puede pelear en cualquier circuito, dejando claro que el material de Enstone ahora sí funciona.
Galones en Alpine y presión a los ingenieros: Franco Colapinto quiere más
Colapinto corrió el domingo en Montreal con una solidez tremenda. Rodó durísimo y constante en cada vuelta, no se arrugó en ningún adelantamiento y amarró unos puntos de oro para Alpine. El argentino se está merendando además a Pierre Gasly, el teórico jefe de filas del proyecto y el hombre llamado a liderar la estructura. Relegar al francés de manera sistemática otorga a Colapinto galones de líder en un box que venía de encadenar demasiados meses de frustración.
»Viendo desde dónde empezamos hasta lograr un fin de semana con puntos en ambos coches es un gran resultado para el equipo», reconocía el propio piloto al bajarse del coche en Canadá. Pero Franco Colapinto quiere más. En un pelotón donde cuatro décimas y media separan el sexto puesto del decimoquinto, relajarse un fin de semana significa quedarse fuera de la Q3. Colapinto sabe que los puntos sumados en Miami y Montreal no garantizan nada para el resto del año, ya que escuderías como Haas o RB introducen componentes nuevos de forma constante.
El plan de carrera del argentino pasa por exigir a los ingenieros piezas nuevas antes de llegar a los circuitos tradicionales del verano, donde el verdadero rendimiento del chasis de Alpine se va a medir sin los condicionantes de los trazados urbanos.
El verdadero reto a partir de ahora será mantener el listón en una zona media que se caracteriza por una volatilidad salvaje. Rivales como Haas, que deslumbraron en las primeras citas, o el reanimado equipo RB, que dio señales de vida en Montreal, confirman que nadie regala nada en este campeonato. Lograr la regularidad del monoplaza al frente de este pelotón perseguidor es fundamental en Alpine, donde solo así podrán aprovechar cualquier error de los equipos de cabeza y amarrar los puntos.

Flavio Briatore confía ciegamente en su chasis… y en Franco Colapinto
La cúpula directiva de la escudería no oculta su entusiasmo con el rendimiento del piloto sudamericano. Flavio Briatore confía ciegamente en las virtudes de un chasis que responde a la perfección a las modificaciones de los ingenieros. La sintonía entre las sensaciones que transmite Colapinto en pista y los datos que arroja el simulador de la fábrica es total, un factor diferencial que acelera el proceso de comprensión del coche en cada fin de semana de carreras.
»Hay mucho trabajo por hacer para mejorar la competitividad. Los pilotos sienten algo parecido del coche y tenemos mucho más rendimiento que extraer desde Mónaco«, analizaba el dirigente italiano, consciente de que las ratoneras calles del Principado premiarán la agilidad y el equilibrio por encima de la velocidad punta de los motores. Si consiguen salvar la exigente sesión de clasificación en Montecarlo, las opciones de firmar otro resultado sonoro son muy posibles.
Hasta la fecha, el acceso a las plazas de privilegio ha estado totalmente blindado para los presupuestos más modestos. Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull se han repartido los cajones del podio de forma exclusiva en este inicio de campeonato. Sin embargo, el estrés de la competición y los problemas mecánicos vistos en Canadá demuestran que nadie es intocable. La temporada entra en su fase más caliente y Colapinto ya ha avisado: en cuanto la fiabilidad castigue a los de arriba, el argentino va a estar ahí para meter el coche en las plazas de honor y cambiar el guion de las carreras. Este es el camino.









