Carlos Sainz se vio durante unas vueltas en disposición de pelear por los puntos en el Gran Premio de Singapur. El madrileño arriesgó en la salida, adelantó a tres coches y llegó a colocarse décimo, una posición que alimentaba las opciones de Williams en una carrera en la que adelantar resulta especialmente complicado. Sin embargo, el problema de batería de su FW48 le hizo perder terreno y, cuando los Haas llegaron hasta él, no pudo defenderse. Terminó 14.º, lejos de la zona de puntos.
La apuesta de Sainz tenía sentido. Partía desde la 14.ª posición y sabía que necesitaba ganar plazas en los primeros metros para tener alguna oportunidad en Marina Bay. Se lanzó por el exterior en la primera curva y consiguió superar a varios rivales, entre ellos Arvid Lindblad. Fue una maniobra arriesgada, pero le permitió meterse entre los diez primeros y pensar que aquella tarde podía acabar de otra manera.
«Pensaba que con una buena salida con riesgos en la primera vuelta teníamos la oportunidad de puntuar. Esa era mi filosofía y por eso tomé tantos riesgos en la salida», explicó después de la carrera a los medios presentes en Singapur, entre ellos Autonoción.com. El problema llegó cuando el Williams empezó a sufrir con la batería. Sainz perdió rápidamente la posición frente a los Haas y ya no tuvo ritmo suficiente para mantenerse en la pelea. «A partir de ahí, en cuanto Russell y Hadjar remontaron, los puntos se fueron», añadió.
Carlos Sainz se quedó sin puntos en Singapur por los problemas del Williams
La carrera terminó confirmando las limitaciones que Sainz había señalado durante el fin de semana. El español pudo aprovechar la salida para ganar posiciones, pero el coche no le permitió sostenerlas. Los problemas de batería condicionaron sus primeras vueltas y, cuando sus rivales empezaron a pasarle, tampoco encontró el ritmo necesario para responder. En una pista donde las oportunidades para adelantar son escasas, perder esas posiciones dejó su carrera muy cuesta arriba.
El resultado fue especialmente frustrante porque Carlos Sainz veía posible puntuar si conseguía aprovechar la primera vuelta. No ocurrió. Los Haas le adelantaron y, más adelante, la remontada de Russell y Hadjar terminó de alejarle de los diez primeros. El madrileño cruzó la meta 14.º, mientras Williams volvió a quedarse fuera de los puntos en un circuito que puso de manifiesto las carencias del FW48.

Williams ha mejorado, pero sigue sin ritmo en los circuitos de alta carga
Sainz también puso el foco en la evolución del coche durante las últimas carreras. El equipo consiguió llevar el Williams hasta el peso mínimo a partir del Gran Premio de Azerbaiyán, una mejora que le ha permitido entrar con más frecuencia en la Q2. El español considera que sus clasificaciones y su pilotaje han estado a buen nivel durante el triplete de Bakú, Sepang y Singapur, aunque esa evolución no se ha traducido en resultados en carrera.
«He tenido un triplete muy sólido. Muy buenas clasificaciones y buen pilotaje en Bakú, Malasia y aquí», explicó. El problema aparece cuando el circuito exige más carga aerodinámica. En esas condiciones, el Williams pierde terreno frente a sus rivales y no tiene ritmo para mantenerse en la lucha por los puntos. «Desafortunadamente, en cuanto se requiere un poco de carga aerodinámica, no tenemos ritmo para puntuar», resumió.
El balance del triplete deja un único punto, el que Sainz consiguió en el Gran Premio de Azerbaiyán. En Bakú llegó a meterse en la Q3, mientras que en las dos citas siguientes volvió a quedarse sin recompensa. El madrileño no esconde que el coche ha dado un paso con la reducción de peso, pero esa mejora todavía no basta para competir con regularidad en la zona media. «Cuando todos sacan su ritmo, vemos que no tenemos suficiente para puntuar. Necesitamos ayuda del resto», concluyó.









