Franco Colapinto se marchó del Gran Premio de Singapur con otra carrera complicada a sus espaldas y la sensación de que necesita pasar página cuanto antes. El argentino no pudo ver la bandera a cuadros en Marina Bay por un problema en la transmisión de su monoplaza, un contratiempo que puso fin a una prueba en la que, según explicó después, el ritmo no había sido malo, aunque tampoco encontró la manera de avanzar.
El piloto de Alpine confirmó que la avería estaba relacionada con la transmisión cuando le preguntaron por el motivo de su abandono. Sin embargo, antes de quedarse parado ya había tenido dificultades para progresar en carrera. Colapinto rodaba detrás de Carlos Sainz y no encontraba espacio para aprovechar el ritmo de su coche ni opciones claras para ganar posiciones.
«No, no era malo, pero estaba muy trabado detrás de Sainz. No podía hacer nada», explicó el argentino ante los medios en Singapur, con Autonoción.com entre los presentes. La situación le impidió sacar partido de sus sensaciones al volante y convirtió la carrera en un ejercicio de paciencia que terminó de la peor manera posible. Singapur llegaba, además, después de varias citas difíciles para Colapinto, que no ocultó su frustración al valorar el momento que atraviesa.
Franco Colapinto lamenta sus últimas carreras en la Fórmula 1
El argentino fue especialmente claro al hablar de la racha que atraviesa. «Fue, creo, una de las peores tres carreras seguidas que tuve en mi vida», afirmó tras abandonar en Marina Bay. Sus palabras reflejan el desgaste de varios fines de semana en los que no ha podido obtener los resultados que esperaba y en los que los contratiempos han complicado sus opciones.
Franco Colapinto también explicó que había intentado aprovechar la segunda parte de la carrera con los neumáticos blandos. Consideraba que esa elección podía darle una oportunidad frente a los pilotos que rodaban con medios, pero el tráfico le impidió sacar todo el partido posible a esa diferencia. «Tenía coches enfrente de mí con medios que eran más lentos, porque el soft era un tirón mucho mejor», comentó al repasar las dificultades que había encontrado en pista.
El argentino creía que podía aspirar a algo más antes de que la avería terminara con sus opciones. Sin embargo, el abandono volvió a dejarle sin recompensa en un fin de semana que se sumó a una secuencia especialmente complicada. Su balance fue contundente, aunque no quiso convertir la frustración en un punto final.
Franco Colapinto quiere revancha tras abandonar en Singapur
Pese al golpe, Franco Colapinto prefirió mirar hacia delante. El piloto de Alpine insistió en que el equipo debe seguir trabajando para mejorar y dejar atrás una racha que no le ha permitido competir en las condiciones que esperaba. «Igual la seguiremos trabajando para mejorar», explicó al valorar lo que queda por hacer.
Su última frase dejó claro qué necesita ahora: «Tengo ganas de una revancha». Colapinto quiere recuperar sensaciones después de tres carreras que él mismo sitúa entre las peores de su vida. El abandono en Singapur le impidió comprobar hasta dónde podía llegar con el ritmo que decía tener, pero su objetivo pasa ahora por volver a competir sin los problemas que han marcado sus últimas citas.
La avería de transmisión le obligó a detenerse en Marina Bay y puso fin a una carrera en la que también había quedado condicionado por el tráfico. La próxima oportunidad será en Austin, una ocasión de dejar atrás este tramo complicado y buscar una respuesta en la pista.









