El mayor desafío al que se enfrenta la movilidad eléctrica, sigue estando relacionado con las baterías, especialmente por la autonomía, aunque los tiempos de carga, el elevado precio, y el uso de una serie de componentes que elevan el precio de los vehículos considerablemente, siguen siendo un freno para la expansión.
De todos ellos, el de la autonomía sigue siendo el más determinante, porque son pocos los conductores que no les importa que su vehículo no pueda recorrer grandes distancias sin tener que recargar, especialmente en viajes largos, ya que, otro problema, los tiempos de carga y la infraestructura en cuanto a puntos de carga, está lejos de la eficiencia.
Pero BYD, consciente del gran problema que esto supone, es una de las firmas más activas para encontrar soluciones a la autonomía, y ha encontrado una que va a sorprender a más de uno, porque aumenta los kilómetros de la manera menos esperada.
Desde luego que la patente registrada por el gigante chino, cuanto menos, innovadora, porque usa la información del sistema de navegación para poder anticipar las necesidades energéticas, básicamente. Esto lo logra analizando la ruta elegida, lo que permite ajustar la temperatura de las celdas para adaptarse a cada momento del trazado y lograr la máxima eficiencia.
A falta de que la tecnología alrededor de la batería siga mejorando, esta alternativa permite sacar el máximo partido a la energía disponible, y será válida ahora, y en el futuro, aunque la tecnología mejore. Y lo más importante, podrá indicar desde el principio la autonomía real, un medidor que en la actualidad sirve de referencia, pero que cambia según el consumo de cada momento, por tanto, es inexacto.
BYD y el GPS
Quién iba a decirnos que, a día de hoy, el GPS podría convertirse en una herramienta indispensable para ahorrar batería o para saber gestionarla mejor. De hecho, la patente de BYD, lo describe como un sistema que tiene todas las capacidades de poder combinar información en tiempo real de navegación con los datos internos de la batería. Lo que busca el sistema es calcular qué temperatura será la ideal para el trayecto, adaptándose a las circunstancias concretas que se prevean para cada momento.
Para lograrlo, se debe seleccionar la ruta del trayecto, obviamente, se puede personalizar, puede haber varios caminos para ir al mismo sitio. Una vez que esto quede configurado, el vehículo analiza las condiciones que se prevé encontrar y las exigencias en cada punto del trayecto. De ahí, genera una curva de temperatura ideal, y la compara con el estado de la batería para optimizar los recursos.
Este permite actual al sistema antes de tiempo, es decir, si el vehículo se dirige a una zona donde va a haber una demanda más alta de potencia, la subida de un puerto, por ejemplo, prepara la batería para que pueda ofrecer el mejor rendimiento y no tenga que adaptar este extra de trabajo al momento.
Otro aspecto interesante es que también analiza la temperatura exterior, y con todo ello, logra el mejor rendimiento y, por tanto, reduce el consumo y amplía la autonomía. Porque la clave está en evitar cambios bruscos repentinos que exigen más trabajo que en circunstancias constantes.
Aumento de autonomía
En cuanto a las baterías, no cambia nada, mismo número de celdas, misma capacidad energética. Como decimos, la clave no está en la capacidad, está en la gestión. Las baterías se comportan de diferente forma dependiendo de la temperatura, y tienen un margen en el que funciona de manera optimizada y puede mejorar notablemente el rendimiento.
Pero trabajar dentro de los márgenes de la temperatura ideal, no solo mejora la autonomía, mejora todos los aspectos relacionados con su funcionamiento, y esa eficiencia provoca un menor desgaste de las celdas y alarga la vida útil, haciendo que, con el paso del tiempo, apenas se note la pérdida energética habitual e inevitable por el uso.
Esto es precisamente el objetivo de esta nueva tecnología de BYD, lograr que este sistema sea capaz de preparar a las baterías si tienen que enfrentarse a una temperatura más baja de lo que sería ideal, o si se tienen que enfrentar a un terreno donde van a tener que desplegar toda su potencia, y por tanto, calentarse más y gastar más. De esta forma, se logra un equilibrio anticipado a lo largo de todo el trayecto que alargará la autonomía, y seguro, cuanto más larga sea la distancia, más se notará.
BYD y las baterías del futuro
BYD trabaja duro en las nuevas baterías, y más allá de ser uno de los gigantes de la movilidad eléctrica, también lo es en su propia tecnología respecto a ellas. De hecho, acaba de estrenas baterías de última generación, con autonomías más elevadas que nunca, y con tiempos de carga completa por debajo de los diez minutos.
Lo interesante es que, el nuevo sistema de optimización de baterías es completamente compatible con las nuevas baterías más eficientes. Todo lo que sea optimizar y aumentar la autonomía, será bienvenido en una industria que tiene mucho que avanzar, y tiene a las baterías como principal freno a una expansión más rápida. Y BYD, que quiere dominar el mercado del coche eléctrico, está poniendo todo de su parte para que la industria siga avanzando.









