El paso de Fernando Alonso por Miami dejó destellos de esa competitividad voraz que le caracteriza, incluso cuando las circunstancias obligan a jugar a la defensiva. En un fin de semana centrado nuevamente en entender el AMR26, el español logró sacar petróleo de las situaciones límite, demostrando que su capacidad para leer las carreras sigue intacta.
Lo más brillante de su domingo llegó en el tramo final. Tras una estrategia encaminada a la resistencia con un stint de 41 vueltas, Alonso ejecutó un adelantamiento quirúrgico sobre Checo Pérez, como ya hiciera el día anterior en la carrera corta al sprint del sábado.
Un movimiento que recordó a sus mejores tardes y que el propio piloto mexicano aplaudió al bajar del coche. «Fernando tiene un gran racecraft y es muy limpio. Pelear con él siempre es muy divertido porque es superagresivo y superinteligente«, reconoció Pérez, quien destacó la capacidad del asturiano para planificar cada ataque.
Alonso y Aston Martin, un paso adelante en fiabilidad
Cabe preguntarse qué pasará por la cabeza de Fernando Alonso cuando debe afrontar dos horas de carrera sin esperanzas y que sea un mínimo aliciente pegarse con Sergio Pérez y su Cadillac, eso sí, como dos veteranos que saben dejar espacios y robarlos en la pelea.
En Miami, tanto a una vuelta como en carrera, el resultado fue satisfactorio. No para pensar en puntos, Alonso fue 15º, pero sí para rodar y dejar atrás el primer escollo de 2026.
Más allá de la posición en pista, la gran victoria para Silverstone en Florida fue la estabilidad. Los problemas que atormentaron al equipo en las primeras citas parecen haber remitido. «La fiabilidad es mejor. No tuvimos problemas, las vibraciones van mejor», confirmó Alonso, visiblemente aliviado por poder completar los kilómetros sin los contratiempos de antaño.
Es la primera vez este año que el equipo Aston Martin logra meter a sus dos monoplazas en la meta, un hito que marca el inicio de una nueva fase. «Esta es la primera vez que conseguimos terminar con los dos coches. La fiabilidad ha mejorado y hay que quedarse con lo positivo en Miami. Pero las prestaciones son similares a las de Japón», explicó el bicampeón, señalando que, aunque la base es ahora mejor, todavía queda trabajo por delante para recortar distancias: «El coche de delante está a un segundo».
La carrera no estuvo exenta de momentos de tensión, síntoma de un equipo que busca la perfección en cada detalle. Durante su pelea con Valtteri Bottas, Alonso pidió espacio a su ingeniero para centrarse en la gestión de la energía.
«Me cambiáis el despliegue de batería cada vuelta. Lo que estaba pensando hacer ya no lo puedo hacer», comunicó por radio, en un ejercicio de transparencia sobre la complejidad de pilotar estos monoplazas al límite.
Además, el equipo ya trabaja en pulir detalles de la transmisión detectados durante el fin de semana. «Había algo muy raro con la caja de cambios o el motor, todo el fin de semana. No sé si es la electrónica», apuntó Fernando con la mente ya puesta en el próximo Gran Premio, dentro de tres semanas en Montreal.
«Es lo que tenemos que arreglar para Canadá, porque allí con frenadas fuertes hay que mejorar esta situación con la caja de cambios». Para el asturiano, cada vuelta en Miami ha sido un aprendizaje valioso para lo que viene.

Alonso señala la carrera de Zandvoort para el renacer de Aston Martin
La fecha que Alonso señaló para empezar a ver una mejora real es después del parón de verano, no antes de la carrera 14 del calendario. Concretamente unos 4 meses, hasta la carrera 14, en Zandvoort. Hasta entonces, el asturiano no espera que el AMR26 tenga el salto necesario para cambiar de nivel.
Así lo explicaba el sábado: «No tiene sentido traer dos, tres o cuatro décimas al circuito porque no lo vamos a transformar en buenos resultados”. El motivo es sencillo: Aston Martin no necesita solo una mejora menor, necesita reducir una distancia mucho mayor con los coches que tiene por delante.
Alonso encara así los próximos meses con un mentalizado, consciente de mejorar la situación va a requerir tiempo. El equipo ha decidido no precipitarse con piezas que no aseguren un salto real, optando por una evolución lógica y sostenida. «Daremos pasos con esta capacidad de pilotaje pero no de prestaciones. Así que vendrán carreras duras», advirtió.
La sintonía entre piloto y escudería es total, aceptando que la paciencia será la mejor aliada hasta que llegue el paquete de mejoras tras el parón estival. «Sonaremos repetitivos, porque no vamos a tener mejoras hasta el verano. Habrá que gestionar este nivel de frustración por parte de todos en el equipo, pero creo que estamos relajados y comprometidos. Comprendo la situación», concluyó.





