CATL es el mayor fabricante de baterías para coches eléctricos y ha dado un paso clave que podría solucionar uno de los mayores problemas, y freno para los compradores, con este tipo edee vehículos. Y es que el coche eléctrico tiene dos grandes enemigos: el precio elevado y la pérdida de autonomía en invierno. Durante años, estos dos problemas han frenado a muchos conductores. Pero en 2026, la solución ha llegado.
El gigante de las baterías CATL y el fabricante de coches Changan han dado un paso decisivo. Han comenzado la producción en serie de baterías de sodio para turismos. Y ojo porque cuestan hasta la mitad que las actuales y funcionan perfectamente incluso a 40 grados bajo cero.
El fin de la dependencia del litio
Hasta ahora, los coches eléctricos dependían del litio. Este metal escaso y concentrado en pocos países (Australia, Chile, China y Argentina) ha provocado precios volátiles y problemas geopolíticos.
Ahora, la llegada del sodio cambia las reglas del juego. Es el sexto elemento más abundante en la Tierra. Está en el agua del mar y en la sal común. Cualquier país con costa tiene acceso ilimitado a esta materia prima.
Mientras el litio se ha disparado en 2026, las nuevas baterías de sodio de CATL son entre un 30% y un 40% más baratas que las actuales. Además, los expertos creen que, cuando la producción a gran escala se consolide, el precio podría bajar otro 20-30%.
Pero, ¿cómo funciona exactamente una batería de sodio? El principio es similar al de una de litio: los iones (partículas con carga eléctrica) se mueven entre un electrodo positivo y otro negativo, generando corriente. La gran diferencia está en el material que transporta esa carga. En lugar de usar iones de litio, pequeños y ligeros pero difíciles de extraer, se usan iones de sodio, que son más grandes y pesados. A cambio, el sodio es mucho más estable, tolera mejor las temperaturas extremas sin degradarse y su extracción es tan simple como procesar agua del mar. Es más abundante, más seguro y, sobre todo, radicalmente más barato.
Adiós al problema del frío: 90% de capacidad a -40ºC
Esta nueva tecnología es la respuesta que estaban esperando muchos usuarios, sobre todo los que viven en zonas con inviernos duros. Y es que las baterías de litio convencionales sufren mucho con el frío. A -30ºC o -40ºC, pierden entre un 30% y un 40% de su autonomía efectiva. Además, cuesta arrancar y la potencia de descarga se desploma.
Las baterías de sodio de CATL se comportan de manera radicalmente opuesta. Para empezar, conservan el 90% de su capacidad a -40ºC. Además, a -30ºC, descargan el triple de potencia que una batería de litio equivalente. Como guinda al pastel, son más seguras térmicamente, con menor riesgo de incendio por fugas térmicas.
Primeros coches en serie
Este proyecto no es una novedad y se lleva tiempo trabajando en este tipo de baterías, pero ahora se busca integrarlas en la producción en serio y que llegue al usuario. Ya no es una promesa de laboratorio. Los primeros coches eléctricos de producción en serie con esta tecnología ya tienen fecha de lanzamiento. El pionero es el Changan Nevo A06.
Hablamos de un sedán de 4,72 metros que monta una batería de 45 kWh de capacidad. Ofrece más de 400 kilómetros de autonomía en el ciclo chino CLTC, que se traducirían en unos 300-320 kilómetros en el ciclo europeo WLTP. Su lanzamiento está confirmado para mediados de 2026.
Pero no será el único. El Aion UT Super (una alianza entre JD.com, GAC y CATL) comenzará a producirse en el segundo trimestre de 2026. Toda la gama de Changan (incluyendo las marcas Avatr, Deepal y UNI) adoptará esta tecnología progresivamente.
¿Son el futuro o un paso intermedio?
A pesar de que las baterías de estado sólido están en el horizonte prometiendo 400 Wh/kg, 1.500 km de autonomía, lo cierto es que su precio es a día de hoy prohibitivo. Solo serán viables en coches de más de 60.000 euros durante muchos años.
En cambio, las baterías de sodio son la solución para el coche eléctrico popular y asequible. Con una densidad actual de unos 175 Wh/kg (suficiente para más de 400 km), son ideales para utilitarios urbanos, compactos y vehículos comerciales ligeros. Se espera que dominen el mercado durante toda la próxima década.
Europa, rezagada
China ya lidera el litio, lidera el LFP y ahora lidera el sodio. Mientras Europa discute ayudas y planes, CATL ya ha firmado el mayor pedido de la historia de baterías de sodio: 60 GWh en tres años para la empresa HyperStrong. Europa no tiene a día de hoy ningún fabricante con producción a escala industrial de baterías de sodio. La tecnología y las patentes llegan de Asia.





