Renault ha confirmado en el Salón de París que ya tiene más de 1.000 reservas del 5 Turbo 3E, más de la mitad de las 1.980 unidades que fabricará, con un depósito inicial de 50.000 euros por coche, es decir, más de 50 millones de euros por adelantado, para un deportivo eléctrico de 555 CV que cuesta 160.000 euros de partida y cuya producción no empieza hasta mediados de 2027. Con la personalización, algunos pedidos ya pasan de 350.000 euros, y las entregas, que estaban previstas para 2027, se han retrasado a 2028. Es, con diferencia, el Renault de serie más caro de la historia.
Renault 5 Turbo 3E y 1.000 reservas
Las reservas se abrieron en abril de 2025 y las primeras 850 llegaron en una semana. Ahora, según Florent Ingargiola, el responsable de producto del Turbo 3E, que lo contó en París, más de la mitad de la tirada está asignada, y algunas fuentes hablan de 1.100 pedidos, lo que deja menos de 900 o 980 coches por asignar.
Renault espera tener toda la serie vendida cuando se abra el programa de personalización, a mediados de 2027, mucho antes de que el primer coche salga de la fábrica de Dieppe, en 2028, y sin bajar el precio de entrada.
El precio base es de 160.000 euros, y 155.000 para los primeros 500 coches, un récord para la marca. El Renault más caro hasta ahora era el Mégane RS Trophy-R, de unos 96.000 euros, es decir, 64.000 menos.
Con el depósito de 50.000, un 31% del precio, el comprador no tiene prisa por desistir, y desembolsar el resto es, como dice el texto original, cuestión de inercia. Un Renault 5 E-Tech de acceso cuesta 20.164 euros, casi ocho veces menos.
El director general del grupo, François Provost, lo defendió en París como un proyecto con un valor emocional que no hay que subestimar, y descartó con muy poca diplomacia la idea de que a los jóvenes europeos no les interesan los coches.
555 CV, dos motores en las ruedas y 400 km
El 5 Turbo 3E recupera la imagen del Renault 5 Turbo de 1980, el coche de homologación del Grupo 4 con un 1.4 turbo de 160 CV detrás de los asientos, del que se hicieron 4.987 unidades, entre el Turbo 1 y el Turbo 2, frente a las 1.980 de ahora, un número que rinde homenaje al año de lanzamiento.
El eléctrico tiene 555 CV, 15 más que los 540 que Renault anunció al abrir las reservas, entregados al eje trasero por dos motores integrados en las propias ruedas, con un par de unos 4.800 Nm en las ruedas. Es 3,5 veces la potencia del original.
Acelera de 0 a 100 km/h en menos de 3,5 segundos, llega a 270 km/h y pesa unos 1.450 kg. La batería es de 70 kWh, con una arquitectura de 800 voltios, detrás de los asientos, porque es un dos plazas estricto, con unos 400 km WLTP, y carga a 350 kW en continua, del 15 al 80% en unos 15 minutos.
Es la primera aplicación de la nueva plataforma de altas prestaciones de Alpine, que luego servirá de base al próximo A110 eléctrico, y se hará en la fábrica de Alpine en Dieppe. La tracción trasera mantiene el espíritu del original, que tenía fama de difícil de conducir.
De 160.000 a más de 350.000 euros
Con el depósito de 50.000 euros, cada cliente puede configurar su coche casi como quiera, y ahí está la sorpresa del precio: según Provost, los más personalizados llegarán a más de 350.000 euros, es decir, más de dos veces el precio de partida, y alguna fuente italiana habla de hasta 400.000. Renault ha mostrado ya varios ejemplares, con una decoración amarilla, otro en azul y rojo y, en París, uno en tono berenjena, y abre dos espacios en la ciudad para recibir a los clientes, con las configuraciones a partir de mediados de 2027.
Es lo normal en proyectos de este tipo, vehículos exclusivos a los que solo accede un puñado de personas, acostumbrada a tener dinero y a invertirlo para tener un ejemplar único. Lo único que no pueden cambiar es la espera: producción a mediados de 2027 y entregas en 2028, a Europa, Oriente Medio, Japón y Australia. Es el tiempo que se necesita para homologar un coche que no ha pasado aún por ese trámite.
Renault vive un buen momento, con el Renault 5, el Renault 4 y el Twingo eléctricos como éxitos de ventas, y el Turbo 3E es el escaparate de lo que quiere ser, una marca con emoción, no solo con precio. La marca francesa parece estar sabiendo adaptarse a la movilidad actual, cumpliendo con las necesidades que exige el consumidor actual y, al mismo tiempo, inmerso en proyectos para poder atraer al cliente más apasiando.









