Ford ha puesto a la venta en Australia la Everest Wolftrak 2027, un SUV de siete plazas derivado de la Ranger, que sustituye a la Wildtrak, se limita a 800 unidades y cuesta desde 73.000 dólares australianos con todos los gastos, unos 45.300 euros, con un 2.0 diésel de 170 CV, o 79.990 antes de gastos, unos 49.600, con el V6 3.0 de 250 CV. Es un Everest Sport con 3.000 dólares más, con detalles en verde Zest, el color Traction Green de la Ranger Super Duty y el paquete de remolque de fábrica, para 3.500 kg. En España no se vende, porque Ford no comercializa el Everest en Europa.
Un Everest Sport con la fórmula Wolftrak
La Wolftrak se queda entre el Sport y el Tremor, y es una edición limitada, igual que la Wildtrak a la que releva, que fue una serie de 2026.5. La formula es la misma que Ford ya usó en la Ranger, que también se queda sin Wolftrak este año, y en esta ocasión se estrena en el SUV, con un diseño más marcado sin irse al extremo del Tremor ni al lujo de la Platinum. Por fuera, lleva una parrilla de panal con insertos Zest Green, emblemas propios en las puertas y el portón, las letras negras del capó, llantas negras mate de 20 pulgadas con neumáticos de uso mixto, y se puede pedir sin coste un juego de 17 pulgadas con cubiertas all-terrain, para pistas de tierra. A diferencia de la Wildtrak, no trae faros Matrix LED, así que la diferencia con el resto está en el diseño, el remolque y las llantas.
Los colores son el Traction Green de la Ranger Super Duty, que en la Everest es exclusivo de la Wolftrak, el Shadow Black y el Command Grey. Por dentro repite los detalles verdes en el salpicadero, las puertas y los asientos de cuero, con el logo Wolftrak bordado en los respaldos delanteros y costuras verdes, y suma una pantalla multimedia de 12 pulgadas y el inversor Pro Power Onboard para enchufar equipos eléctricos.
Dos diésel, 3.500 kg de remolque y un detalle para el bolsillo
Hay dos motores, los mismos de siempre, siempre con caja automática de diez marchas y tracción 4×4. El 2.0 diésel de cuatro cilindros y un turbo da 168 hp, unos 170 CV, y 405 Nm de par, y el V6 3.0 diésel, 247 hp, unos 250 CV, y 600 Nm, con un 0 a 100 km/h de 9,5 segundos. Ford anuncia 7,1 l/100 km combinados con el 2.0 y 8,5 con el V6 en el Sport, y con un remolque, bastante más. El texto original hablaba de un 2.0 biturbo de 210 CV y 500 Nm, pero esas cifras no son las de este motor.
El paquete de remolque es lo que más cambia: la Wolftrak lleva de serie el Premium Towing Pack, que en el Sport cuesta 2.500 dólares australianos, unos 1.550 euros, con una barra de enganche para 3.500 kg, un controlador integrado de frenos de remolque, alarma de conexión y asistente de marcha atrás con remolque, y un detector de ángulo muerto que también cubre el remolque, algo opcional en el Sport. Eso explica casi todo el sobreprecio de 3.000 dólares, unos 1.860 euros, sobre el Sport. En la Everest de Ford, lo bueno es que no hay que pasar por el taller para instalar nada.
Con el V6, la Wolftrak cuesta lo mismo que el Tremor, 79.990 dólares, y no entra en la oferta de precio cerrado, pero Ford regala una tarjeta de combustible de 4.000 dólares, unos 2.480 euros, hasta el 31 de diciembre en los V6 elegibles.
Una Everest cada vez más Ranger, y casi australiana
La gama Everest en Australia empieza en el Active de 2.0, con 58.990 dólares, unos 36.600 euros, o 60.000 con las ofertas, y sigue con el Sport de 2.0, de 68.990, o 70.000, el Active V6 de 66.990, el Sport V6 de 76.990, la Wolftrak, el Tremor V6, de 79.990, y la Platinum V6, de 82.917, unos 51.400 euros, que baja 573 dólares por un cambio en el impuesto de lujo. En el año 2027 el Active y el Sport pasan a tener tapicería totalmente sintética, en vez de semipiel, el azul Blue Lightning se sustituye por el Desert Island Blue en el Sport y el Tremor, y la Platinum lleva su nombre grabado en los asientos.
La Everest es uno de los últimos coches con diseño e ingeniería australianos, aunque se fabrica en Tailandia, y compite con el Toyota Land Cruiser Prado, el Isuzu MU-X, el GWM Tank 500 y la futura Mitsubishi Pajero. Comparte con la Ranger el chasis de largueros, y por eso sirve para llevar siete personas y también para tirar de una caravana o una lancha.
Ford no ha confirmado su llegada a otros mercados, tocará esperar, pero no parece que, por el momento, podemos esperar que este vehículo llegue a Europa en el futuro muy próximo, habrá que hacer conversiones para adaptarse a nuestra normativa, y no hay nada que haga prever este escenario.









