La noticia para Aston Martin en Austria, es que no hubo noticia, todo sucedió como se esperaba, fueron el peor equipo de la parrilla, y solo Alonso pudo terminar la carrera, Stroll volvió a quedarse fuera, y el asturiano, que fue el último de los coches que acabaon, terminó a casi un minuto del penúltimo. Que el equipo haya avisado de esto, que se supiera cuál iba a ser el resultado, no quita que la decepción sea máxima, cada vez peor, y ahora toca soñar con que los cambios de Aston Martin, realmente, lleven al coche donde dicen que podrá llegar, pero ya son pocos los que confían en que puede haber cambios drásticos, hasta que no se vean, no se creerán.
La decepción de Fernando Alonso
Fernando Alonso se volvió a mostrar decepcionado, o más bien resignado, tras acabar la carrera en el puesto 18, el último de quienes completaron el fin de semana, a casi un minuto de Albon que acabó decimosétimo., y volvió a insistir en que esto es lo que le toca al equipo en las próximas carreras.
Sabemos dónde íbamos a estar. Será igual en Silverstone y Spa». «Es difícil disfrutar de pilotar con un coche tan difícil».
Lo cierto es que Fernando Alonso ha intentado apretar cuando le iban a doblar, algo que no se debe hacer, pero así, podía ver de primera mano las debilidades del coche respecto al resto. “Sí, con todo el manejo de la energía, yendo detrás de diferentes coches al comienzo de la carrera y luego, cuando fuimos doblados, tuvimos la oportunidad de ver las debilidades que tiene nuestro coche, así que es útil todo ese feedback”.
Por tanto, intenta mira medio lleno un vaso que, a día de hoy, está prácticamente vació, pero cree que es la única forma de mejorar más adelante.
“Es probablemente la única cosa que podemos hacer en este momento, con el paquete que tenemos hoy y el ritmo que tenemos, es tratar de conseguir cosas, ese tipo de cosas aquí y allí para usar esa información para el futuro y para cuando el nuevo coche llegue, estaremos mejor preparados”.
“Creo que entendemos más y más cosas, como dije, incluso la energía extra que obtenemos en un segundo con el coche delante. Todo ese tipo de cosas, no tenemos mucha información porque no terminamos muchas carreras y no competimos con nadie, así que en cada vuelta que hacemos nos preparamos un poco más para más adelante, cuando el coche sea competitivo”.
El nuevo AMR26-B
Ahora, toca esperar al nuevo coche, al nuevo chasis y al nuevo motor. Son muchos los rumores que apuntaban a Spa como el día del nuevo chasis, pero con las palabras de Fernando Alonso, parece que habrá que esperar, como pronto, a Hungría, la última carrera antes del parón del verano.
“Sabemos que va a ser lo mismo en Silverstone y Spa, y sabiendo que el rendimiento no está ahí, tenemos que mejorar cosas operacionales que necesitamos mejorar y usaremos este tiempo para ello. Cuando estás tan atrás en cuanto a ritmo, es difícil disfrutar porque estás luchando con un coche complicado”.
¿Pero qué mejoras van a llegar? ¿Y cuándo van a llegar? Esto mismo es lo que se pregunta Ted Kravitz, uno de los periodistas más importantes del paddock, de Sky, que si cree que el nuevo chasis del AMR26 puede estar listo para Spa. Pero se pregunta si con el chasis será suficiente.
«Habrá un coche B, ¿pero habrá un motor B? «Podrían tener el mejor chasis de la parrilla, pero con el motor Honda eso podría ser irrelevante».
En la F1, con tantas informaciones y romores, con tantas contradicciones, y con tantos interese, es complicado saber cuándo llegarán estas mejoras. Quizá Fernando Alonso sepa que las primeras llegar en Spa, pero que no serán suficientes hasta que llegue el motor. Quizá prefiere jugar al despiste, para no elevar unas expectativas que están por los suelos. O quizá, la información de Ted Kravitz sea errónea. Lo que está claro es que, a día de hoy, tanto el chasis como la unidad de potencia son deficientes, y para mejorar, hay que lograr mejorar ambas.
La realidad de Aston Martin
La brecha de Aston Martin con el resto de escudería es cada vez mayor, lógico, porque el resto de equipos van trayendo cosas nuevas cada fin de semana y Aston Martin no. Ahora, son el último coche, a un segundo de los siguientes, Cadillac, a unos 2,5 segundos de poder pelar por la zona media, y a unos 4 segundos de la cabeza. ¿Es posible recortar tanta distancia por muy buena que sea la actualización? Sobre el papel, sí, pero la realidad es completamente opuesta.
Por muy bueno que sea el nuevo chasis, por muy bueno que sea el nuevo motor, lograr una mejoría de más de 2 segundos ya sería un hito en la F1, mejorar tanto es casi imposible, ya ni que decir, mejorar 4 segundos. Lo lógico es que, con esta actualización, el equipo esté dónde debería estar, al menos, cuando comenzó el mundial, así que están a medio año de distancia respecto a los rivales, o más. Pero hay otra cosa que juega en contra de Aston Martin, en los tres últimos años, cada mejora, no solo no ha mejorado, ha empeorado el coche. Confiar en que ahora logren mejorar tanto, es complicado.
La única diferencia respecto los últimos años, es que ahora es Adrian Newey en que está detrás del proyecto, el ingeniero más laureado en la historia de este deporte, y que siempre, ha sido capaz de reaccionar cuando sus proyectos no han empezado bien. Es la esperanza de Aston Martin, es la esperanza para que se termine esta pesadilla.









