Spielberg (Austria).- En tiempos tan oscuros, aunque sea difícil, solo queda esbozar una sonrisa. Aunque detrás haya sufrimiento y vergüenza por ser doblado en pista cada fin de semana. Aston Martin salió como peor equipo de Austria pero ve alguna ligera mejora en su desastroso AMR26, que cambiará por completo dentro de muy poco. «El sábado recibimos comentarios positivos de los pilotos, pero no hemos traído ninguna mejora mágica. Después de Canadá desarrollamos nuestra manera de optimizar el manejo de la energía, y seguimos mejorándolo a través de aquel evento, también la manejabilidad. Después de Canadá, encontramos la dirección para mejorar la manejabilidad», comentó Shintaro Orihara, de Honda, tras la carrera.
«No hay manera mágica para mejorar en una noche, pero seguimos aumentando la manejabilidad y el despliegue energético, recibimos algunos comentarios positivos ayer pero tal vez en el próximo evento haya otra situación… así que tenemos que seguir empujando», añadió, sin demasiado convencimiento, sobre los comentarios positivos de Fernando Alonso tras la qualy, donde alabó la gestión energética del monoplaza por primera vez este año. «Antes de que traigamos una nueva unidad de potencia tenemos que mejorar nuestro modo de optimización», cerró el japonés en la comparecencia de prensa en Spielberg ante unos pocos medios donde estuvo Autonoción.
«Lo que esperábamos, hemos tratado de ejecutar un buen fin de semana, que creo que en general fue así. De nuevo, tenemos mucho que aprender, porque ves problemas, como las cosas de los límites de pista, los pit stops… si llegas aquí y piensas que vas a terminar en los puntos, obviamente es un fin de semana desolador. Sabíamos dónde íbamos a acabar pero desafortunadamente, no terminamos con ambos coches. Creo que no es positivo. Al final del día, cuando sabes dónde terminarás… intentas ejecutar lo mejor posible todo, en términos de estrategias de carrera. Creo que el equipo reaccionó bien a todos estos nuevos desafíos, mientras esperamos a un mejor coche», resumió Mike Krack sobre el fin de semana.
Es pronto para conocer la causa exacta del abandono de Stroll, retirado por un problema de ERS. El procedimiento dice que el coche será examinado de vuelta en la fábrica y, tras las investigaciones correspondientes, el equipo tendrá más información. Mientras, Shintaro Orihara, de Honda, expresó que decidieron retirar el AMR26 del canadiense porque «hemos observado algunos comportamientos extraños en algunos de los sensores de la batería, por eso llamamos al coche de vuelta, como precaución. Necesitamos revisar los datos y también necesitamos hacer algunas inspecciones, si la batería es saludable o no».
Demorar tanto las mejoras
La decisión de demorar tanto las mejoras es arriesgada y tiene consecuencias que comentó Krack. El coche B llegará dentro de pocas carreras y sigue sin fecha concreta de aterrizaje: «Llegará cuando esté listo (se ríe), no sabemos todavía cuando». Sigue sin concretarse Hungría, Spa o Zandvoort. Mientras tanto, toca sufrir. Un poco más cada semana. «Es solo algo psicológico», expresó sobre las consecuencias del plan de Newey de atrasar el gigante paquete nuevo. En la fábrica van todos a una, tampoco les queda otra.
«No falta mucho para que llegue, digamos que hay luz al final del túnel, así que pasaremos los próximos eventos con la situación que ya teníamos. Creo que, de todos modos, la manera en que hemos manejado todo esto no es mala. Sabíamos que teníamos que tomar esta decisión y ya hemos hecho muchas carreras así», aseguró el jefe de rendimiento en pista.
«Después de una carrera me preguntas si estoy decepcionado y por supuesto que estoy decepcionado, pero es una decisión que tomamos en su día y tratamos de aprender lo máximo que podíamos. Creo que hoy también hemos aprendido mucho. Podría ser fácil decir que hacemos cinco pasos y nos detenemos pero somos corredores, y siempre digo que si pasamos por tiempos difíciles, entonces seremos más fuertes para cuando estemos en tiempos más fáciles», aseguró.
Hasta que lleguen esos tiempos más fáciles, al equipo solo le queda estar unido. Los pilotos lo están y ofrecen un feedback similar sobre el coche, explicó el técnico luxemburgués: «Estamos en una situación desafortunada en que ambos pilotos ofrecen respuestas muy similares. No es como uno dice A y otro dice B, o uno dice X y otro dice Y, se quejan de lo mismo y nos ofrecen respuestas muy valiosas».









