A estas alturas, quienes están interesados en comprar un coche o ya lo han hecho, saben que los precios se han disparado en los últimos años. Pero por suerte, la competencia está más feroz que nunca, y la llegada del mercado chino ha logrado que más de una firma mueva ficha con los precios para poder mantener un ritmo de ventas. Eso es precisamente lo que acaba de hacer Lancia, una marca histórica que ha perdido mucho mercado en los últimos años, y que quiere recuperar el terreno perdido. Así que ha lanzado el nuevo Ypsilon con el objetivo de convertirlo en un superventas.
Es un movimiento ambicioso que esconde detrás una estrategia clara, competir directamente con modelos tan reconocidos como el Renault Clio, el Peugeot 208, el Toyota Yaris o el Opel Corsa. Además, cuentan con la baza de que el modelo se fabrica en España, con lo que esto supone para la economía circular del país. Exactamente en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza). El vehículo destaca por ofrecer un modelo con mucha más personalidad en comparación con los rivales.
Guiños al pasado y espacio interior
El Ypsilon es un vehículo que entra rápido por los ojos nada más verlo, no pasa desapercibido como otros rivales que están más vistos, Mide de largo 4,08 metros, ofrece líneas redondeadas que se combinan con detalles estéticos traídos del pasado, por ejemplo, los faros traseros circulares que nos recuerdan al mítico Lancia Stratos de rallies. Aunque parezca una mezcla extraña, funciona bien, sobre todo porque no se parece en nada al resto de urbanos que solemos ver en las carreteras.
El interior está muy cuidado, con un cuadro digital de 10,25 pulgadas, más otra pantalla central de igual tamaño para los sistemas multimedia. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, que se pueden conectar de manera inalámbrica. Las versiones HF Line, las más equipadas, incorporan detalles en azul eléctrico por el salpicadero, asientos deportivos y llantas de 17 pulgadas.
Además del diseño, el interior cumple en cuanto a confort, con espacio suficiente para los asientos de la segunda fila, ofreciendo comodidad para dos adultos en viajes largos. El maletero tiene 352 litros de capacidad, es una cifra aceptable teniendo en cuenta todo lo que hemos comentado del espacio interior, aunque puede ser un poco justo para viajes donde hay que llevar mucho equipaje.
Motor ‘Ibrida’ de 110 CV
La marca arranca con una variante solo de gasolina, de 100 CV, caja de cambios manual, etiqueta C, y tiene un precio de salida de 20.000 euros. Es la opción más barata y la más interesante siempre que las restricciones y medidas ambientales no sean un inconveniente, aunque, a día de hoy, no hay problemas para circular por entornos urbanos.
Pero si preocupa, tenemos la versión Ibrida de 110 CV, un sistema de hibridación ligera asociado a un cambio automático. Lo más llamativo de este motor es que no es solo un microhíbrido sobre el papel, ya que su sistema eléctrico puede apagar el motor de gasolina por completo y moverse solo con energía eléctrica a baja velocidad, aunque esto es cuando se va a muy baja velocidad, o en atascos, donde no necesita tirar de la gasolina. Esto permite que el consumo medio ronde los 5 litros cada 100 km.
Además, este sí cuenta con la etiqueta ECO de la DGT, es decir, las restricciones y las normativas ambientales dejan de ser una preocupación, también el aparcamiento regulado ofrece ventajas con este distintivo. Además, son 110 CV de potencia, suficiente para un coche de estas características, tanto en ciudad, como para moverse en autopista y hacer viajes largos.
Precios y equipamiento
El Ypsilon Ibrida tiene un precio de salida de 22.900 euros después de los descuentos y rebajas de la marca. La versión con acabado HF Line se queda en 25.300 euros. No es el coche más barato del mercado, pero si se compara con su competencia directa, sí está entre los precios más bajos, y viendo todo lo que ofrece, al menos, se convierte en una opción coherente para quienes estén pensando en comprar un coche de estas características.
El equipamiento de serie incluye climatizador automático, arranque sin llave, llantas de 16 pulgadas y sensores de aparcamiento traseros. En cuanto a los asistentes de conducción, ofrece control de crucero, el avisador de cambio involuntario de carril o el reconocimiento de señales de tráfico.
Lancia ha vivido años muy malos, durante un tiempo, no se han comercializado coches de la marca en España, pero ahora está de vuelta, y este coche tiene el objetivo de elevar el volumen de ventas. Y sobre el papel, lo tiene todo para triunfar en el mercado, etiqueta ECO, consumo bajo, buen maletero y un diseño que se sale de lo habitual. Ahora toca esperar la respuesta del consumidor, al final, son los que deciden si un vehículo tiene o no éxito.









