Alfa Romeo dejó un hueco muy grande cuando dejó de vender el Giulietta, y a día de hoy, no ha habido nada que pueda cerrarlo. El Junior se ha comenzado a comercializar hace poco como el nuevo modelo de acceso, al mismo tiempo que el Tonale cubre el mercado tan importante en este momento como el de los SUV compactos, pero falta algo en medio, y los más fieles de la marca lo reclaman. Y por eso desde Turín, se han puesto manos a la obra, trabajan en un sucesor, pero no se sabe si será un descendiente directo, recuperar un modelo antiguo, y por supuesto, no se sabe qué nombre llevará.
La idea del nuevo vehículo de la firma es fabricar un compacto clásico de cinco puertas, siguiendo un poco la línea de lo que demanda el comprador europeo, con carrocerías elevadas. Este es el principal motivo por el que el crossover se ha planteado con silueta deportiva, dinámico, y pasional, esto último, seña de identidad de una marca que siempre ha tenido sus propias peculiaridades y la hacen única. Las primeras imágenes filtradas muestran un coche de proporciones bajas, musculoso, y una parte de atrás muy personal.
El nuevo Alfa Romeo y guiños al Giulietta
En cuanto a la estética, la parte frontal cuenta con el inconfundible Scudetto acompañado de grupos ópticos LED muy estrechos. Uno de los detalles que se han dado a conocer y que han llamado mucho la atención son las manillas de las puertas traseras que están ocultas en el propio marco de las ventanillas, primer guiño claro al Giulietta original. Así quedan limpios los paneles laterales, y le da esa apariencia de coupé que liga a la perfección con la idea tradicional de un compacto clásico.
El objetivo de este vehículo es que cumpla con todo lo necesario para ser un coche práctico en el día a día, al mismo tiempo que disponga de una estética identitaria, ese toque que distingue históricamente a Alfa Romeo. La caída del techo ofrece una silueta estilizada, eso no impide que cuatro adultos quepan en el interior cómodamente, algo que se logra gracias a una gran distancia entre ejes cuyas medidas no han sido confirmadas. En este sentido, la capacidad del maletero también será lo suficientemente amplia. Estos aspectos son clave para funcionar bien en el segmento C.
Un interior sin abuso de pantallas
Poco se sabe del interior, hay mucho secretismo, aunque la postura de Alfa Romeo suele tender a lo clásico, y no será una excepción. No van a vender un coche de hace 30 años, pero no quieren que el interior esté dominado por pantallas gigantes sin sentido. Mantiene una multitud de botones físicos, para climatización y para las funciones más habituales. Se busca que el conductor y el volante sean lo más importante.
Por eso se apuesta por una ergonomía, una posición en conducción, y una deportividad de los materiales para que conducir sea más que ir de un sitio a otro. Pretenden que, al entrar en el habitáculo, la sensación de coche italiano, de exclusividad, enfocado a conducir, siga igual de presente que a lo largo de su historia.
Mecánica, motores y potencia de hasta 400 CV
Teniendo en cuenta lo dicho, la gran apuesta está en oferta mecánica, y con muchas alternativas, nada de apostarlo todo al eléctrico puro, habrá alternativas y niveles de hibridación.
La gama de acceso cuenta con un motor 1.5 Turbo de gasolina de unos 200 CV, y contará con tecnología microhíbrida para mover el coche en modo eléctrico en atascos o al aparcar, y así se reduce el consumo en el día a día.
La opción más ambiciosa es un híbrido enchufable de 400 CV con tracción total. Teniendo en cuenta esto y todo lo anterior, muchos creen que es el momento ideal de recuperar el apellido Quadrifoglio para colocarlo en lo más alto de la gama. En Italia saben mejor que en ningún otro sitio que si se quiere vender un crossover deportivo, tiene que ser bonito por fuera, pero con eso no basta, es imprescindible elevadas prestaciones, dinamismo y sensaciones de conducción al nivel de la historia de la marca.
De momento, poco más podemos ofrecer, y va a tocar esperar, porque la presentación oficial del nuevo modelo está prevista para finales de año, pero de 2027, y no será hasta la primera mitad del 2028 cuando podamos ver el coche en las carreteras. Durante estos meses, iremos desvelando más detalles, posibles cambios respecto a los datos que tenemos actualmente y, sobre todo, qué nombre le pondrá Alfa Romeo a este nuevo modelo.
Alfa Romeo es una de las marcas más perjudicadas por la electrificación de los motores, por las normativas ambientales. Sus vehículos siempre han sido diferentes al resto, clase y deportividad, con muchos modelos en segmentos accesibles que, con esta nueva normativa, no termina de adaptarse, porque los vehículos deportivos en general, no lo están teniendo fácil, y la palabra deportivo, va totalmente ligada a Alfa Romeo.









