Rezvani acaba de presentar el Dune, una bestia sobre ruedas que toma como base el Lamborghini Huracán Sterrato para llevarlo al límite, apretando el motor hasta los 800 CV, subiendo la suspensión hasta 15 centímetros respecto al modelo normal y anunciando una tirada exclusiva de solo siete unidades. Aunque la marca no ha querido anunciar lo que va a costar, si echamos cuentas sabiendo que el Sterrato de serie ya ronda los 300.000 euros, las primeras estimaciones lo colocan por encima de los 450.000 euros.
Del Sterrato al Dune
El Huracán Sterrato ya era, dentro de la lógica de los superdeportivos, el invento más excéntrico y divertido de Lamborghini, un coche con forma de cuña, 610 CV y pensado para hacer manos sobre tierra levantando la carrocería 1,7 pulgadas frente a un Huracán normal. Pues bien, con el Rezvani han debido de pensar que eso se quedaba corto.
El fabricante estadounidense, bastante conocido por convertir coches de alta gama en auténticas tanquetas, mantiene el V10 atmosférico de 5,2 litros, pero le mete un compresor que han desarrollado junto a los especialistas de VF Engineering, la misma gente que firmaba el sistema de sobrealimentación para el STO o el Tecnica. La jugada se salda con 800 CV y un par motor de 1.064 Nm. Hablamos de casi 200 CV extra sin llevarse por medio el rugido tan característico del V10. Toda esa fuerza se envía a las cuatro ruedas a través de la misma caja de cambios de doble embrague de siete marchas que traía el modelo original.
En la suspensión es donde la cosa se vuelve una auténtica locura. El nuevo esquema, hecho también junto a VF Engineering, eleva la carrocería otras 4,5 pulgadas extra, unos 11,4 centímetros más sobre la altura del propio Sterrato. Si a esto le sumas unas llantas a medida y unas gomas todoterreno de 31 pulgadas, el conjunto se levanta hasta 15,2 centímetros frente a un Huracán normal de fábrica. La altura libre al suelo se queda en unas 11 pulgadas, casi tres veces más de lo que ganaba el Sterrato estándar, dejando unos ángulos de ataque y salida de 25 y 35 grados, unas cifras que cuadran bastante más con un todoterreno preparado que con un superdeportivo italiano.
Carrocería de fibra de carbono y hasta diez estilos de asiento
Por fuera el coche ya produce un fuerte impacto, primero, con una carrocería entera que se ha rehecho en fibra de carbono, metiendo salidas de aire funcionales en el capó, un paragolpes reforzado, protecciones en los bajos, iluminación LED y unos focos auxiliares en el techo que ilumina la noche como si fuera de día. Por si fuera poco, le han puesto un enganche para remolque en la trasera y una toma de aire tipo snorkel que sube por el techo, ese tipo de accesorio que solo tiene sentido si de verdad te vas a meter a cruzar ríos o a atravesar el polvo en el desierto.
A diferencia de otras bestias a las que nos tiene acostumbrados el preparador, este Dune no ofrece blindaje antibalas ni nada parecido. La idea era apretar el rendimiento al máximo y no lastrar el coche con cientos de kilos de acero.
En el habitáculo, los asientos se pueden pedir en más de diez acabados diferentes, y le han programado un selector de modos de conducción con mapas específicos para arena, barro, rocas, nieve, un modo estilo prueba Baja y la configuración normal para andar por asfalto. Una pantalla preside el salpicadero en un interior que se va a hacer totalmente al gusto de cada comprador, algo bastante lógico sabiendo que solo se van a fabricar siete unidades para todo el mundo.
Solo siete unidades, precio todavía sin confirmar
Para reservarlo hay que pagar una señal de 1.500 dólares reembolsables, aunque en Rezvani no han querido desvelar el precio final. Teniendo en cuenta la base de partida de 300.000 euros, la reforma de motor, la suspensión propia y el trabajo en la carrocería de carbono, nadie espera que baje de los 450.000 euros, y no sería nada raro que roce el medio millón en cuanto se añadan extras de personalización.
Hay un detalle en todo esto, y es que Rezvani no ha dicho formalmente en ningún sitio que la base sea un Huracán Sterrato. Sin embargo, en algunos medios especializados lo dan por hecho viendo las cotas, las fotos y la ficha técnica. No es la primera vez que un preparador evita nombrar directamente al fabricante original para que no haya líos de licencias o enfados con la marca, aunque en este caso la silueta lo deja claro.
Con solo siete unidades en la rampa de salida, el Dune queda como un capricho raro dentro de otro capricho: la versión de campo de un superdeportivo que, a su vez, ya era la versión de campo de otro superdeportivo. Si finalmente Lamborghini lanza variantes más camperas del Sterrato en los próximos años, algo que ya han dejado caer, el Rezvani va a seguir siendo la locura más extrema que se ha hecho con un V10.









