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Buscaban la fórmula perfecta para hacer desaparece cualquier vehículo militar de radares, sensores o visores y Saab ha conseguido hacer invisible hasta un tanque

Buscaban la fórmula perfecta para hacer desaparece cualquier vehículo militar de radares, sensores o visores y Saab ha conseguido hacer invisible hasta un tanque

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Por: Luis Reyes

Publicado: 28.08.2026 10:00

Un tanque puede tener el blindaje más sofisticado del mundo. Pero si un sensor lo localiza a varios kilómetros, esa protección pierde gran parte de su valor. Esa lógica ha impulsado a la industria de defensa a invertir en avanzados camuflajes capaces de confundir no solo al ojo humano, sino también a radares, cámaras térmicas y equipos de visión nocturna.

Uno de los ejemplos más completos de esta tendencia es el Barracuda MCS (Mobile Camouflage System), desarrollado por la empresa sueca Saab. Aunque muchos lo piensen, no es una simple lona pintada con manchas verdes y marrones. Es un sistema textil de alta ingeniería pensado para reducir la firma de un vehículo militar frente a casi cualquier sensor moderno.

El problema de moverse sin ser visto

Los vehículos son especialmente vulnerables cuando están en movimiento. Ahí es donde esta tecnología gana enteros. El MCS se diseñó para que la maniobrabilidad no sacrifique la ocultación. Combina materiales que alteran las propiedades electromagnéticas del vehículo y ofrece protección continua incluso durante el desplazamiento.

Multiespectral: engañar a varios sensores a la vez

Lo interesante del Barracuda MCS es que no cubre una sola amenaza, sino varias al mismo tiempo. Se presenta como una solución multiespectral que opera en distintas bandas del espectro electromagnético.

Entre sus capacidades destacan:

  • Ultravioleta (UV): especialmente útil en entornos árticos, donde una alta reflectancia ayuda a que el vehículo se confunda con nieve y hielo.
  • Espectro visual (VIS): patrones, colores y superficies mates que evitan llamar la atención a simple vista.
  • Infrarrojo cercano (NIR): ajustado para imitar la reflexión natural del entorno frente a dispositivos de visión nocturna.
  • Infrarrojo de onda corta (SWIR): una banda especialmente sensible, capaz incluso de detectar haces láser de designación de objetivos.
  • Infrarrojo térmico (TIR): todos los objetos emiten calor; el sistema busca igualar esa radiación con la del entorno.
  • Radar: con protección específica frente a radares de apertura sintética y sistemas de guiado de misiles.

Este sistema de Saab esconde el vehículo de una sola amenaza, sino de casi todas las formas habituales de vigilancia militar moderna.

Más que camuflaje: control térmico

El MCS de Saab también cumple una función térmica. Reduce la temperatura interior del vehículo, lo que alarga la resistencia de la electrónica y mejora las condiciones de la tripulación.

Al controlar mejor el flujo de aire alrededor del vehículo, ayuda a limitar las nubes de polvo que suele levantar un blindado en movimiento lo que se traduce en menos mantenimiento de filtros, motor y chasis, y en ahorro logístico a largo plazo.

Un sistema que puede adaptarse a distintos escenarios

Lo bueno de este sistema desarrollado por Saab es que los colores y patrones pueden modificarse según el terreno: desierto, bosque, entorno urbano o nieve. Esa flexibilidad lo hace útil para fuerzas que operan en distintos escenarios sin rediseñar el equipo cada vez que cambian las condiciones.

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