Hay factores en la F1 que las simulaciones de ordenador no pueden prever y que los túneles de viento de última generación no logran replicar en una fábrica. Y de eso sabe mucho Fernando Alonso, como demostró este domingo en la salida del Gran Premio de Canadá.
Hablamos del instinto puro en carrera. Ese elemento que aparece cuando las condiciones en pista se vuelven ciertamente hostiles y cuando el asfalto empieza a ser todo interrogantes. En ese territorio abonado a la incertidumbre, donde los ingenieros revisan los datos y los radares meteorológicos cambian constantemente de previsión, Fernando Alonso sigue siendo el mejor cuando hay caos.
Lo de este domingo en Montreal no iba de pelear por unos puntos que ahora mismo son inalcanzables para el monoplaza. Fue una cuestión de aprovechar el único escenario donde el motor Honda y las carencias del coche no le condenaban de inicio. En un arranque de 2026 donde Aston Martin está hundido en la clasificación, Alonso simplemente ejecutó en la salida lo que su coche no le permite hacer en un día normal. O casi.
Partir desde la 19a posición en el circuito Gilles Villeneuve es, en condiciones normales, una invitación formal a completar un domingo de transición o a rodar bloqueado en el tráfico. La de Montreal es una pista que no perdona los errores, con muros terriblemente cerca y un asfalto que, tras la intensa lluvia caída durante toda la jornada, presentaba un desafío majúsculo para la elección de neumáticos por la falta de un carril completamente limpio.
La brutal remontada de Fernando Alonso en el caos de Canadá
Las dudas flotaban en el ambiente antes de arrancar. ¿Intermedios o gomas de lluvia extrema? ¿Dónde estaba el carril seco? Mientras la mitad de los pilotos dudaban y hacían cálculos de forma conservadora sobre el nivel de agarre en la frenada de la primera curva, el asturiano ya había tomado una decisión en su cabeza. Él no iba a especular en los primeros metros.
En cuanto los semáforos se apagaron, comenzó la progresión. Mientras el pelotón se amontonaba con una prudencia lógica debido al agua pulverizada y la falta de visibilidad, Alonso leyó el espacio como nadie. En una primera vuelta limpia, donde la tracción de su Aston Martin permitía corregir los deslizamientos sobre el asfalto mojado, el bicampeón del mundo dejó atrás a cinco monoplazas. Cinco rivales que se vieron superados por el interior y el exterior de las trazadas en apenas unas pocas curvas.
Pero la progresión en pista no terminó ahí. Lejos de estabilizar su posición y cuidar las gomas en espera de que se definiera el estado de la carrera, Alonso mantuvo el ritmo fuerte durante los dos giros siguientes. Lo hizo aprovechando cada pequeña indecisión y los huecos que dejaban los coches de la zona media, donde completó su avance en la tercera vuelta para ser décimo.
📺 Esta ha sido la salida y primera vuelta MAGISTRAL de Fernando Alonso
Ha ganado NUEVE posiciones
🪄 El DOBLE adelantamiento en la curva 2 en el 1:42
🐐 Ha demostrado que sigue siendo EL MEJOR pero con EL PEOR cochepic.twitter.com/lmrTeLyYn1
— Nachez (@Nachez98) May 24, 2026
Nueve posiciones antes del abandono
Nueve posiciones ganadas en apenas unos minutos de carrera en condiciones difíciles. Se dice rápido. Es cierto que la alegría duró poco, pues poco tiempo después pasó por boxes para cambiar de compuestos y finalmente tuvo que abandonar en la vuelta 27 por un problema en el asiento. Aún así, el astur firmó, sin discusión alguna, una de las mejores salidas de toda la temporada.
Quizá, de momento, estos bailes en las salidas sean las únicas opciones que le permiten avanzar a Alonso. A pesar de los claros progresos dados en estas últimas carreras, el Aston Martin de este año solo se espera en los últimos lugares… hasta mediados de agosto, cuando está prevista la llegada del próximo paquete de evolución importante.
Todo esto ocurre mientras el AMR26 obliga a sus pilotos a hacer encajes de bolillos para rascar posiciones los sábados en las sesiones de clasificación. Sin embargo, cuando el factor mecánico se diluye y emergen las manos, las carencias del coche ya no pesan tanto. Alonso vio los huecos en las primeras curvas y metió el monoplaza exactamente por donde decidió hacerlo.
Así, y aunque tuviera que retirarse antes de tiempo, la carrera de Canadá volvió a situar al ovetense como el gran animador de los domingos complicados. Con la pista húmeda, el pelotón fue muy cauto por la falta de visibilidad del inicio. Fernando Alonso arriesgó más en esas tres primeras vueltas, buscó las líneas que ofrecían agarre fuera de la trazada habitual y pasó a los demás coches que frenaban antes por precaución. Fernando abrazó la mística de esas salidas que justifican una carrera.









