En plena evolución en los coches, donde parece que más allá de la movilidad, sin rendimiento y sin tecnología no se puede ir a ningún lado, Dacia lleva años demostrando todo lo contrario, que ofreciendo al público lo estrictamente necesario, y a precios muy bajos, se puede mantener una línea de ventas muy beneficiosa y estar dentro del sector, ya no como una simple marca de coches, sino como un líder con esa filosofía, y no hay más que mirar los rankings de ventas para demostrarlo.
Sin embargo, la marca rumana siempre se había movido en terrenos muy definidos: los utilitarios prácticos, el monovolumen familiar y los SUV que tan bien conoce, con el Duster como bandera del barro desde hace décadas. Lo que nunca había hecho es meterse en el segmento C con un coche pensado para devorar carretera con el mínimo consumo posible.
Así que la nueva apuesta es explorar un horizonte y traspasar una línea que nunca se había atrevido a sobrepasar. Y eso es el nuevo Striker, un coche grande, el más grande que jamás ha fabricado la marca.
Mide 4,62 metros de largo, pesa en torno a 1.400 kilogramos y logra un excelente coeficiente aerodinámico de 0,29, es decir, se convierte en uno de los vehículos más eficientes de su categoría. La marca insiste en que no estamos ante un SUV, sino ante un crossover que mezcla la robustez de un todocamino, la practicidad de un familiar y la eficiencia de una berlina, con 20 centímetros de altura libre y un precio muy atractivo, por debajo de los 25.000 euros.
Nuevo Dacia Striker
Dacia ha logrado posicionarse en el mercado europeo muy por encima de lo que podría esperar cuando nació con el objetivo de que todo el mundo pudiera conducir un coche, y eso, es una ventaja para los que no quieren gastar mucho dinero, pero a cambio, se renuncia a muchas de las cosas que hacen a un coche más atractivo.
Esa política le ha funcionado a la perfección, hasta tal punto, que ha empezado a elevar el listón, eso sí, manteniendo intacta su filosofía. Prueba de ello es el tercer modelo que introduce en el segmento C, tras el Jogger y el Bigster. El Striker se diferencia de ambos precisamente en lo que la marca busca ahora: el confort en carretera y la eficiencia aerodinámica.
Las proporciones indican claramente que, con una longitud de 4,62 metros, se trata del coche más grande que jamás ha fabricado Dacia, pero sus 1,53 metros de altura señalan que es 18 centímetros más bajo que el Bigster y 10 centímetros más bajo que el Jogger.
Pese a ser más bajo, mantiene una altura libre del suelo de 19 centímetros en la versión de tracción delantera y de 20 centímetros en la versión de tracción total, todo para mantener una imagen robusta y lograr en carretera una gran eficiencia.
La idea de fondo la explica la propia Dacia: hay muchos clientes que quieren la postura elevada de un SUV, pero sin cargar con su peso, su consumo ni su precio. De ahí este cruce de tres carrocerías, que además llega en un momento clave para la marca, porque es la primera gran novedad bajo el mando de Katrin Adt y el primero de los llamados «Dacia Neo», la nueva hornada de modelos del plan estratégico futuREady con vistas a 2030.
También estrena un nuevo diseño del habitáculo pese a compartir plataforma, la CMF-B del Grupo Renault, con el resto de la gama Dacia. Además tiene su propia firma lumínica en forma de T, presente en las cuatro esquinas del coche, y un tratamiento de carrocería en dos niveles, algo que no comparte con ningún otro modelo de la marca.
Mecánicas y modos de conducción
La gama se inicia con el mild hybrid-G 140, un motor microhíbrido de 48 voltios con doble combustible gasolina y GLP, 1,2 litros y 3 cilindros. Un peldaño por encima está el hybrid 155, la versión híbrida completa derivada del motor de gasolina de 1,8 litros y 4 cilindros, que logra circular en modo eléctrico hasta el 80% del tiempo en condiciones urbanas, con emisiones de CO2 por debajo de los 100 gramos por kilómetro.
El tercer y último peldaño es el inédito hybrid 150 4×4, que añade un motor eléctrico en el eje trasero para mover las ruedas de atrás sin necesidad de árbol de transmisión. Toda la gama, por cierto, está electrificada y luce etiqueta ECO de la DGT.
Lo más destacado de esta última variante es que ofrece cinco modos de conducción. En automático, eco y nieve, el eje trasero se activará solo cuando sea necesario. En otros modos como barro/arena y todoterreno, la tracción total siempre está conectada, incluyendo el control de descenso en pendientes.
Un habitáculo de tres niveles
Dentro del Striker, hay que diferenciar los tres niveles que ofrece: el inferior, que se centra en el confort y la calidad percibida, con materiales textiles que llegan hasta los paneles de las puertas. El intermedio está dedicado a los mandos físicos, y el superior es para el sistema multimedia, que cuenta con una pantalla central de 10,1 pulgadas y un cuadro de instrumentos de 7 pulgadas de serie.
Incorpora detalles como un rascahielos integrado, un canal en el salpicadero para pasar el cable de carga del móvil sin que quede colgando, y posavasos extraíbles que se pueden reubicar por el habitáculo gracias al sistema YouClip, con hasta nueve puntos de anclaje repartidos por dentro.
Pero el argumento definitivo está detrás: 600 litros de maletero, una de las mejores cifras del segmento, con un piso modular de tres piezas, abatimiento de los asientos traseros desde el propio portón y el sistema Easy Trunk Opening, que abre el maletero solo con quedarse unos segundos detrás del coche con la llave encima. Sin patadas al aire.
La gama se estructura en cuatro acabados: Essential, Expression, Extreme (el más aventurero, con techo panorámico y ayuda al descenso de serie) y Journey, enfocado a los viajes largos con portón eléctrico, asiento del conductor eléctrico y calefacción en volante y asientos delanteros.
Dacia da un paso al frente en su política de venta de coches, siempre sin abandonar la filosofía que le ha hecho convertirse en un líder en ventas, pero centrado esta vez en la eficiencia en carretera, un nuevo campo por explorar.
Con un precio por debajo de los 25.000 euros, la espera tiene fecha: el libro de pedidos se abrirá tras el Salón de París del próximo octubre, y las primeras entregas están previstas entre el final de este año y el arranque de 2027. Las tarifas exactas para España todavía no están confirmadas, aunque las estimaciones apuntan a que el tope de gama superará los 30.000 euros.









