La firma francesa lo tiene claro: el futuro será eléctrico o no será. Tal es la apuesta que lo han dado todo por diseñar un nuevo Alpine A110 eléctrico. Uno capaz de hacer que te olvides de que algún día existió una versión de combustión.
No es tarea fácil: para estar a la altura de su antepasado debe ser ágil, divertido de conducir y preciso en las curvas. Cuestiones que no son precisamente destacables en un coche con pesadas baterías de litio. Alpine quiere hacerte cambiar de parecer.
Visto en Goodwood: un prototipo fiel al modelo de producción
El Alpine A110 Future es la antesala de la versión definitiva de calle. El sucesor del legado del A110 ha empleado una plataforma de desarrollo propio no compartida con ningún otro modelo de la marca. Conocida bajo el nombre de Alpine Performance Platform (APP), y tal y como señala el medio digital Autocar, Alpine podría mantener la misma base para al menos dos generaciones de su deportivo estrella.
Una de sus rarezas es que desplaza las baterías eléctricas a una zona muy diferente a la del resto de la competencia. Esto permite reducir la altura del asiento del conductor, con una postura realmente deportiva. También abre la posibilidad de repartir el peso de una manera equilibrada entre el eje delantero (25%) y el trasero (75%). Todo ello, gracias a que la batería grande pasa a ser dos baterías más pequeñas.
Mantiene unas proporciones similares a las de su predecesor, pero crece en longitud y anchura. El diseño está claramente inspirado en el Alpine A110 primigenio, el de principios de los años 70. También recupera el ADN del modelo saliente, con una cúpula trasera de cristal. Destacan los faros redondeados, con iluminación de LED específica que simula unos largo alcance. No faltan detalles característicos como la espina dorsal que recorre el centro de la carrocería, clave en el diseño del francés.
Un interior revisado y con menos piezas Renault
Una de las críticas más repetidas en el habitáculo del anterior Alpine A110 es la existencia de muchas piezas compartidas con otros modelos del Grupo Renault. De hecho, elementos concretos como los aireadores, los elevalunas o el sistema de info-entretenimiento del último Alpine A110 vienen directamente del Renault Clio de cuarta generación.
Philippe Krief, director de Alpine, ha sido tajante sobre este asunto: «Hemos realizado un trabajo ingente para conseguir un habitáculo atemporal, no uno con multitud de pantallas, sino algo muy intuitivo, donde el conductor sea el protagonista”. También tendrá más opciones de personalización para el interior. Esta idea permitirá a la marca gala expandir sus horizontes a clientes que buscan una experiencia de gama aún más alta.
Chasis específico y prestaciones de eléctrico de lujo
Para convencer a los más puristas Alpine sabe que un diseño atractivo y mejores materiales en el interior no bastan. Según la marca, el 95% de los componentes del coche son nuevos y no se comparten con otros modelos de Renault. La arquitectura de 800V le permite cargar más rápido y una unidad centralizada gestiona las batería de manera independiente. El chasis es de aluminio, a fin de aligerar peso, una sensación de coche liviano a la que también sirve la tecnología.
El nuevo Alpine A110 cuenta con la tecnología Active Torque Vectoring 2.0, presente en los dos motores eléctricos traseros. Así, la marca proporciona un control independiente sobre cada rueda trasera. Como en el Alpine A290, el sistema cuenta con un sonido específico amplificado. Este se genera con el funcionamiento de dichos motores eléctricos.
Alpine también ha desarrollado nuevas funciones electrónicas, como el control vectorial de par o el Wheel Slip Torque Control, que mejoran el paso por curva al reducir el subviraje y optimizar el reparto de par entre las ruedas. De hecho, gracias a esta configuración cada unidad puede adaptarse a una versión de tracción trasera o total.
No sólo biplaza y de momento, sin precio oficial confirmado por Alpine
Otra de las novedades será la incorporación de nuevas versiones a la gama del Alpine A110. Entre ellas, un modelo descapotable o una variante 2+2 alternativa al biplaza que ya conocemos todos. Será más futurista y con una versión extrema pensada para el final de la vida comercial de la primera generación. De momento, Alpine no habla de precios, ni de su presentación oficial antes de que finalice este año 2026.
De tratarse de un deportivo de altas prestaciones, sensación de coche ligero y un comportamiento dinámico sobresaliente, no será más barato que el último Alpine A110 de combustión. Podría alcanzar un precio de 100.000 euros, un «monto» arriesgado, pero dentro de lo imaginable dado el aura de exclusividad con el que Alpine quiere vestir a su «Nouveau bolide».
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