Carlos Sainz no termina de ver claro que la Fórmula 1 pueda disputar las dos últimas carreras de la temporada en Oriente Medio. El calendario mantiene por ahora las citas de Qatar, el 29 de noviembre, y Abu Dhabi, el 6 de diciembre, pero la situación política de la región genera dudas a medida que se acerca el final del campeonato. El piloto de Williams expresó su preocupación este jueves en Austin y advirtió de que las circunstancias pueden cambiar en muy poco tiempo.
«Los veo muy convencidos de que se va a competir ahí. Personalmente, y no hablo como presidente de la GPDA, me cuesta creerlo porque siguen sucediendo muchas cosas en Oriente Medio y también, obviamente, hay unas elecciones en Estados Unidos y quizás la política podría afectar el próximo mes o mes y medio de manera muy repentina», explicó Sainz durante la rueda de prensa previa al Gran Premio de Estados Unidos.
El madrileño considera prematuro dar por segura la celebración de ambas pruebas. La Fórmula 1 y la FIA mantienen su planificación, aunque Sainz recordó que todavía queda más de un mes hasta la primera de esas citas y que el escenario internacional puede evolucionar con rapidez.
«Creo que esa convicción es prematura. Ahora mismo vamos a ir a Qatar y Abu Dhabi si la F1 y la FIA deciden que sigue siendo seguro y que va a ser un buen escenario», señaló.
Sainz pide cautela con las carreras de Qatar y Abu Dhabi
El piloto de Williams dejó claro que la decisión final corresponde a los organismos que dirigen el campeonato. Los pilotos tendrán que acatar sus instrucciones, aunque eso no impide que Sainz reclame prudencia antes de confirmar que el calendario se desarrollará según lo previsto.
«Nosotros como pilotos tendremos que cumplir con lo que digan. No tenemos tanta información política como ellos, así que tendremos que confiar en sus decisiones», añadió.
Carlos Sainz insistió en que la situación requiere un seguimiento constante. La evolución de los acontecimientos durante las próximas semanas será determinante para decidir si se dan las condiciones necesarias para viajar a Qatar y Abu Dhabi.
«El mundo puede cambiar mucho en el próximo mes o mes y medio y tenemos que ser diligentes y reaccionar con lo que pueda suceder. Y no ir solo por el hecho de que ahora mismo queremos ir», advirtió.
La reflexión del español pone el foco en el margen de actuación que tendrán la FIA y la Fórmula 1 conforme se acerquen las fechas previstas. Por ahora, ambas carreras siguen en el calendario y no se ha anunciado un cambio de sede.
Imola aparece como alternativa para cerrar el Mundial de F1
Durante la comparecencia también se preguntó a Sainz, Oscar Piastri e Isack Hadjar por un posible plan alternativo. Los tres pilotos señalaron Imola como la opción que se maneja en caso de que Qatar y Abu Dhabi no puedan celebrarse.
Hadjar fue el primero en referirse a esa posibilidad, aunque lo hizo con cierta cautela: «¿Es Imola, no? ¿No es ese el plan? Creo», comentó el piloto de Red Bull.
Piastri también apuntó al circuito italiano, pero puso sobre la mesa un inconveniente evidente: las condiciones meteorológicas que podrían encontrarse a comienzos de diciembre. El australiano bromeó con la posibilidad de tener que pilotar en pleno invierno europeo.
«No sé, quizás haya que sacar los quitanieves en Imola... Pero bueno, no sé. Que decidan la F1 y la FIA y creo que sí, que Imola es el reemplazo, pero espero que la temperatura esté sobre cero, es todo lo que pido», afirmó.
Sainz compartió esa idea y resumió con ironía cómo podría ser el cierre del campeonato si finalmente hubiera que trasladar las carreras a Italia. «El plan es Imola, creo, así que nos congelaremos ahí y terminaremos el año fríos», comentó.
La elección de Imola supondría un escenario muy diferente al de Qatar y Abu Dhabi. El frío y la posibilidad de niebla serían factores a tener en cuenta para una carrera que, en principio, se disputaría en una época poco habitual para competir en ese circuito.
Sainz explica por qué los pilotos dependen de la FIA y la Fórmula 1
La comparecencia también permitió a Sainz hablar sobre el papel de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA), que preside, ante decisiones de esta magnitud. El español explicó que los pilotos mantienen una postura común, aunque su acceso a la información política y diplomática es limitado.
«La GPDA está unida, pero no tenemos ni la mitad de la información que tienen la FIA y la F1 en cuanto a las batallas políticas que se libran en el mundo», afirmó.
Sainz distinguió entre los asuntos en los que los pilotos pueden aportar su experiencia directa y aquellos que dependen de información a la que no tienen acceso. La GPDA puede intervenir en cuestiones relacionadas con la seguridad, las características de los circuitos o los cambios necesarios para mejorar las carreras. La evaluación de una situación política internacional requiere, en cambio, contactos e información que manejan la FIA y la Fórmula 1.
«La GPDA puede ayudar mucho a la hora de entender el deporte o hacer que la FIA y la F1 puedan entender el deporte, cómo mejorar las carreras, qué hay que cambiar de un circuito por seguridad… pero en temas políticos, ninguno tiene los contactos y la información de la F1 y la FIA», explicó.
Por eso, el piloto de Williams defendió que la decisión se tome con toda la información disponible y que las autoridades del campeonato sigan de cerca la evolución de los acontecimientos.
«Tenemos que fiarnos de la decisión que tomen sobre ese tema la FIA y la F1. Pero hay que ser reactivos y ver cómo avanza la situación y, sobre todo, tomar la decisión adecuada cuando llegue el momento», concluyó.
La planificación oficial mantiene Qatar y Abu Dhabi como las dos últimas citas del Mundial. Imola queda como alternativa mencionada por los pilotos, mientras la decisión definitiva depende de cómo evolucione la situación durante las próximas semanas.









