El mundo del automóvil está cambiando completamente, a pasos agigantados, se mueve hacia las nuevas tecnologías, a una nueva movilidad más limpia, a la electrificación, y todo ello está afectando a todas las partes implicadas, comenzando por el consumidor final, pero también por las firmas, que tienen que ir adaptándose a los constantes cambios tecnológicos del mercado.
En el caso de los consumidores, cada vez hay más ofertas, más tecnología, más electrificación, más tendencias que les confunden, y al mismo tiempo, unos precios que cada vez son más altos, así que ahora, en el momento de comprar un coche, entran en juego muchos factores que antes no existían. En el caso de los fabricantes, son conscientes de que su flota, se queda atrás continuamente porque, al haber tantas opciones y tanta evolución, siempre se lanzará algo nuevo que supere a lo anterior.
Algo así están sintiendo muchos fabricantes, por ejemplo, con la gasolina, una tecnología que sigue siendo importante para el consumidor, pero que, sin embargo, cada vez tiene menos ventas por motivos obvios. En este sentido, la vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, ha destacado precisamente este desplome de coches de gasolina en China, y por otro lado, desde Toyota, que siguen defendiendo los motores de combustión, observan como se van quedando solos en un barco que, hasta hace nada, estaba muy poblado.
En este caso, dos fabricantes contrarios en la misma industria, uno que apuesta completamente por la tecnología eléctrica y otro que aún cree que los motores de combustión tienen mucho que decir,
BYD y el avance eléctrico
China se ha convertido en el epicentro de la movilidad eléctrica mundial, y BYD es la empresa que mejor ha sabido aprovechar este momento para crecer, ya no en el comercio local, para convertirse en uno de los referentes mundiales de esta movilidad. Los datos del mercado chino apuntan a que los coches eléctricos e híbridos acaparan dos tercios de las ventas de coches, y concretamente en mayo, la cifra se sitúa en el 62,9%.
La vicepresidenta de BYD, Stella Li, está convencida de que el mercado chino va a lograr en los próximos meses acaparar el 80% de ventas de vehículos eléctricos, y todo ello se debe a la aceptación de las innovaciones tecnológicas, y a la aceptación del consumidor, con un claro efecto dominó o bola de nieve, a medida que más personas aceptan esta nueva tecnología, se va acelerando dicha aceptación, algo que hace muy poco, parecía algo imposible.
Más allá del crecimiento de la movilidad eléctrica, sorprende cuando las miradas se sitúan en el lado opuesto, el descenso de la venta de los coches de gasolina. Aquellos vehículos impulsados por combustible fósil en exclusiva, han caído un 39% en comparación al mismo periodo del año pasado
Y para BYD, estos datos son una clara evidencia de que la demanda está cambiando de bando hacia las nuevas tecnologías. Y los motivos de esta fuerte aceleración, digamos, en lo que va de 2026, se debe principalmente al avance tecnológico, especialmente en lo que respecta a las propias baterías, cada vez con más autonomía y con tiempos de carga mucho más reducidos, eliminando uno de los mayores escollos y frenos que impedía que la venta de estos vehículos creciera.
Toyota y Akio Toyoda se quedan solos
No es que lo digamos nosotros, es que el propio Akio Toyoda, dice sentirse “solo”, en su apuesta por la combustión. El presidente de Toyota, pese a todo, sigue siendo muy escéptico a la hora de imaginar un futuro solo eléctrico, y aunque cada vez hay menos fabricantes en su barco, confía en los planes de la compañía.
Durante una entrevista, dice sentirse “muy solo” en su defensa de los motores de combustión y se muestra muy sorprendido en ver cómo la mayoría empieza a ver la electrificación como el único camino posible de cara al futuro. Toyota, pese a todo, sigue siendo el líder mundial en ventas por sexto año seguido, y sus acciones siguen teniendo mucha influencia. Y teniendo en cuenta que aún no han entrado en la movilidad eléctrica 100%, si acaso, ha metido el pie en el agua, los resultados siguen dándole, en cierta manera, la razón.
Toyota sigue creyendo que los coches eléctricos no dominarán completamente el mercado. Si bien, el momento actual, sobre todo en Europa, parece que va en esa dirección, creen que los combustibles sostenibles, e incluso el hidrógeno, acabarán siendo tecnologías importantes por todo lo que ofrecen, ya no solo a la industria, también a los propios conductores.
Y otras de las defensas que hace, tiene que ver con la ambiental, porque no solo se trata de que los coches no contaminen al circular, el proceso de producción debe seguir esa misma línea, si no, no tiene sentido tanto cambio. Y de momento, con las baterías, no se está logrando ese objetivo de reducir las emisiones cuando hablamos de su producción. Pero todo esto, casa con la estrategia de Toyota, apostar por la electricidad, pero no dejar de hacerlo con la combustión.









