Si hablamos de movilidad eléctrica y queremos entender por qué la industria china ha logrado hacerse un hueco en el mercado europeo, hay que hablar obligatoriamente de BYD. La marca china, gigante, supo interpretar las dudas del mercado en el viejo continente, sobre si apostar por la movilidad 100% eléctrica o mantener a los híbridos durante más tiempo, y también vio como las ventas de los coches disminuían, entre otros motivos, porque los precios no habían dejado de subir. Así que entraron con todo en el mercado, y el resultado, es conocido por todos, éxito rotundo, y lo que ha preocupado más a las marcas, una autopista abierta para que otras firmas entren en el mercado.
Cambio de estrategia de BYD
Pero hay algo que ha cambiado en BYD, y es tal su éxito y su expansión, que lo que comenzó siendo una apuesta total por los vehículos 100% eléctricos, ha cambiado, sorprendentemente, porque ahora, se meten de lleno en el mercado híbrido, identificando lo que otros ya vieron, que el consumidor está muy a gusto con esta tecnología y que, al mismo tiempo, desde la Unión Europea dan signos de que la combustión interna podría tener una segunda vida. Y la apuesta es el Atto 2, un coche que ha sido un éxito en ventas en la versión eléctrica, y que ahora estrena la versión DM-i, la híbrida. Y claro, las firmas europeas se echan a temblar.
Porque los números que traen son difíciles de ignorar, sobre todo porque el segmento en el que se mueve, el rendimiento, la tecnología y el equipamiento, son clave, y si los precios son bajos, más aún. 212 CV, 90 kilómetros de autonomía eléctrica, 1.000 kilómetros de autonomía combinada, etiqueta CERO, y un precio final de salida, financiado y con el Plan Auto+, de 24.940.
El BYD Atto 2 DM-i
La gama del Atto 2 DM-i arranca con la versión Active, que monta un motor atmosférico de gasolina de 1,5 litros y 98 CV, combinado con un motor eléctrico de 197 CV, para una potencia total de 166 CV. La batería, de 7,8 kWh, ofrece una autonomía de 40 kilómetros en modo eléctrico, y una vez que se agota y echa mano de la gasolina, permite recorrer un total de 930 kilómetros. Pasa de 0 a 100 en 9,1 segundos, y alcanza 180 km/h de velocidad punta. Su consumo es muy bajo, 3,1 litros cada 100 kilómetros con la batería cargada.
Un peldaño por encima está la versión Boost, con una batería de 18 kWh que ofrece el doble de batería que el de la Active, 90 km eléctrica, más de 1.000 km combinada. Además, ofrece una potencia total de 212 CV. cifras que van a permitir a los conductores olvidarse de la gasolina en el día a día de las ciudades.
Ambas versiones tienen etiqueta CERO, clave frente a otros vehículos híbridos del mismo segmento, ya que permite circular sin restricciones ambientales por las ciudades, y se beneficia, tanto del aparcamiento regulado, como de bonificaciones fiscales.
Características y equipamiento
Empezamos con el maletero, son 425 litros, una cifra muy superior a la competencia, y se puede ampliar a los 1.335 gracias a que se pueden abatir los asientos traseros. En la versión Active, el equipamiento es muy bueno, climatizador automático, acceso y arranque sin llave, faros y pilotos LED, pantalla central de 10,1 pulgadas con función rotatoria, navegador, Android Auto y Apple CarPlay, llantas de aleación de 16 pulgadas y sensores de aparcamiento.
También incluye sistemas de seguridad avanzados, como la frenada automática de emergencia, mantenimiento de carril, reconocimiento de señales de tráfico, control del ángulo muerto y alerta por fatiga del conductor
El precio
En cuanto a los precios, no hay que confundir el de cada versión y los precios oficiales con los precios de descuento. La versión Active, sin financiar, y solo con el Plan Auto+, parte de los 23.740 euros, y si se financia, el precio baja hasta los 20.940 euros. En el caso de la versión Boost, financiado y con ayudas tiene un precio de salida de 24.940 euros. Sin financiar, se queda alrededor de los 26.000 euros.
Ya sea con ayudas, sin ayudas, financiado o sin financiar, los precios que ofrece BYD para su Atto 2 DM-i están muy por debajo de la competencia, de las firmas europeas tradicionales, y todo hace prever que las ventas en este modelo se van a disparar. Los comerciantes tradicionales veían con temor el futuro eléctrico, por BYD y por el resto de marcas chinas, pero, al menos, tenían bastante controlado el mercado actual de los híbridos. Este movimiento del gigante asiático cambia por completo todo lo que tenían previsto hasta el momento, saben que este modelo puede tener mucho éxito. BYD demuestra que no solo han llegado para ser una firma más, otra marca de coches, no, quieren dominar el mercado, y las ambiciones son extremas. Tal ha sido el crecimiento, que la marca se plantea dar el salto, ni más ni menos, que a la F1, evidenciando que la marca, está lejos del techo que se ha marcado.









