Ya es oficial, ya se sabe cuánto cuesta el GV70 eléctrico en nuestro país, 69.400 euros para el acabado Pure, 76.570 euros para el Premium y 90.040 para el Luxury. Por tanto, hablamos de una diferencia de 20.640 euros entre la versión de acceso y el tope de gama, pese a que la mecánica es la misma. Por tanto, la gran diferencia, y es notable, está en el equipamiento.
El vehículo cuenta con un sistema de dos motores de 180 kW cada uno, son 245 CV en cada eje, tracción total, con una potencia y un modo Boost que le permite pasar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos, una batería de 84 kWh brutos y 80 netos, y una autonomía de 479 kilómetros según el ciclo WLTP.
GV70 con una mecánica y tres acabados
Genesis ofrece el Electrified GV70 con una única configuración: dos motores eléctricos, uno en cada eje, de 180 kW, 245 CV, cada uno, que suman 360 kW, 490 CV, y tracción total. El modo Boost aumenta temporalmente las prestaciones y permite acelerar de 0 a 100 en 4,4 segundos. La energía sale de una batería de iones de litio de 84 kWh brutos y 80 kWh útiles, con una arquitectura que admite carga rápida de 400 y de 800 voltios, y con ella homologa hasta 479 km en ciclo combinado WLTP, es decir, unos 16,7 kWh/100 km sobre la capacidad útil.
Tarda unos 19 minutos en pasar del 10 al 80%, unos 56 kWh a una media de unos 177 kW. El coche lleva además tecnología V2L, que permite alimentar aparatos eléctricos externos con la energía de la batería. Es un SUV de lujo que apunta al mismo comprador que un BMW iX3 o un Mercedes GLC eléctrico, con un diseño propio: faros LED en dos finas franjas, que se repiten en los pilotos traseros, y una parrilla con forma de diamante con un panel completamente cerrado.
Así es cada acabado
El Pure, de acceso, ya lleva faros y luces diurnas Full LED, una pantalla OLED de 27 pulgadas que fusiona el cuadro de instrumentos con la zona táctil de la consola central, bomba de calor, climatizador automático con filtro de aire premium, llave inteligente y arranque con botón, sensor de lluvia, asistente de autopista, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, mantenimiento de carril, control de ángulo muerto, levas para regular la frenada regenerativa, calefacción de la batería y los airbags frontales, laterales, traseros, central delantero y de rodilla para el conductor. Las llantas de 19 pulgadas son de serie en todos los acabados.
El Premium suma tapicería de cuero, volante calefactable, retrovisores exteriores eléctricos, plegables, calefactables y con atenuación automática, climatizador delantero y trasero y asientos delanteros calefactables. Y el Luxury añade un asistente de conducción en autopista más completo, una cámara de visión panorámica, un head-up display, tapicería de cuero Nappa y un sistema de sonido Bang & Olufsen. El climatizador se maneja con un panel táctil, y los botones clásicos no abundan en el interior.
Precios y diferencias
La escalera de precios es empinada. El salto de Pure a Premium cuesta 7.170 euros, y el de Premium a Luxury, 13.470, para un total de 20.640 euros, y el comprador paga más de un 30% extra por pasar del primero al último. En Italia, donde Genesis abrió pedidos antes, el mismo GV70 cuesta 69.900, 73.900 y 78.700 euros: el Pure es 500 euros más barato en España, el Premium, 2.670 euros más caro, y el Luxury, 11.340 más, un 14%, de modo que la diferencia de precio entre los dos países está casi toda en los acabados altos.
Dentro de la gama que Genesis ha anunciado para España, el GV70 Pure, de 69.400 euros, queda entre el GV60, que parte de 55.900, y el G80 Electrified, de 77.400, y el Luxury, de 90.040, cuesta más que el GV60 Magma, de 650 CV, que se anuncia en 87.100. Todos son eléctricos, de momento.
Es importante comparar los precios para ponerlo realmente en perspectiva, el BMW iX4 40 xDrive, de 374 CV y 638 km, parte de 71.850 euros, 4.720 menos que el GV70 Premium, y ofrece más potencia, pero 159 km menos de autonomía. El iX4 50 xDrive cuesta 1.630 euros más respecto al acabado Premium y ofrece 21 CV menos y 349 km más de autonomía.
Por lo tanto, vemos cómo el Genesis tiene mucho que decir en cuanto a la potencia y al propio equipamiento, pero pierde en cuanto a la autonomía. Cada uno de los vehículos tiene cinco años de garantía y no hay límite de kilometraje, algo que es cada vez más habitual en las marcas de coches. También incluye el mantenimiento programado, asistencia en carretera y cuenta con actualizaciones de software, lo que supone un verdadero argumento de peso para quien suele comparar costes de propiedad.
Con esto, lo que pretende la marca coreana es ganarle terreno a la marca germana, y tiene argumentos para hacerlo, con un producto muy completo desde el acabado más bajo y con unos precios que obligan al consumidor a plantearse la compra respecto a su rival.









