Los pedidos para el BMW iX3 e están disparando en Europa, con una cifra a punto de superar las 100.000 peticiones en solo diez meses, sin duda, el mejor lanzamiento de la marca alemana de un coche eléctrico. El mercado Europeo es clave para BMW, pero también lo es el mercado chino, y todo lo que es bueno aquí, no parece serlo en el gigante asiático, donde los ciudadanos eligen las marcar locales, que cada vez son más y ofrecen rendimiento, equipamiento y tecnología que les resta importancia a las marcas de gran prestigio como lo es la bávara. Las ventas se han desplomado un 30% en el segundo trimestre del año, y la propia marca creada para el país, la Neue Klasse, una de las grandes apuestas para cambiar la situación, todavía no ha llegado al mercado.
Milan Nedeljkovic, consejero delegado de BMW, reconoce el problema, explica que el pasado mes tuvieron que lanzar un profit warning parcialmente achacado a China, el tercero en los tres últimos años. En un acto de desesperación por mejorar las ventas, han renunciado incluso a uno de sus proyectos más ambiciosos, su propio software de conducción asistida y recurrir a un socio chino, Momenta.
Un éxito europeo, no en China
La plataforma Neue Klasse se está estrenando con el iX3, y en Europa, se ha convertido en auténtico fenómeno. Pese a la irrupción de las marcas chinas en nuestro continente, el peso de una marca como BMW sigue siendo determinante en el mercado, sobre todo para los bolsillos más pudientes, aquellos, que quieren un buen coche, y que quiere un BMW, sin mirar otras opciones. Sus años en lo más alto, su fiabilidad, su calidad, y la confianza de estos modelos, le permiten seguir gozando de buena salud, y no todas las firmas pueden presumir de ello. A punto de cumplirse un año desde que se abrieron los pedidos, la cifra ya roza las 100.000 reservas, casi un tercio de todos los pedidos de la marca en todo el continente, lo que evidencia la expectación que ha generado el nuevo modelo. Desde luego, tal y como está la movilidad eléctrica, poder ofrece 805 km de autonomía, y cargas de hasta 400 KW, han convencido a muchos consumidores que por fin darán el salto a la movilidad eléctrica.
Pero en China está pasando todo lo contrario, el iX3 destinado a ese mercado llegará a los concesionarios el próximo mes de noviembre, y quizá por haber tardado demasiado, con rivales progresando constantemente en el mercado, están frenando a unos consumidores que ven que lo que tienen en casa, cómo evoluciona, es mejor que lo que puede llegar de fuera. Porque la tecnología de BMW, cuando se presentó, era de última generación, pero para cuando llegue, habrá muchos fabricantes a la par, incluso por encima.
Las ventas eléctricas de BMW en China
Y los datos de BMW en China, por desgracia para ellos, son demoledores. Solo el 5% de los coches que venden son eléctricos. Y teniendo en cuenta que el mercado de eléctricos representar en china el 46% del total de las ventas, evidencia la gran brecha existente. Esta tendencia de bajada en ventas está siendo común en las marcas europeas, no es un problema exclusivo de BMW, Mercedes-Benz y Audi, han sufrido caídas del 28% y el 19% respectivamente en esta primera mitad de año. Pese a que BMW ha rebajado considerablemente los precios de sus vehículos, eso ya no basta, no ofrecen la tecnología que ofrecen firmas locales, y eso está lastrando las ventas en un país donde la tecnología, es capital. El precio de BMW está por debajo, incluso, de marcas como Nio, Aito o Denza, pero por encima de Audi. Siguen bajando precios, pero no consiguen remontar.
Un software chino
BMW ha retrasado su lanzamiento en China porque ha quero cambiar la tecnología de conducción asistida, la Neue Klasse, consciente de que podría no funcionar en el mercado asiático. Ha instalado la del socio chino Momenta, ya que está considerada esencial para miles de conductores chinos en cualquier coche nuevo. Pero BMW no quiere fallos, sobre todo de seguridad, así que todos los procesos están retrasando un lanzamiento que esperan que funcione mejor que la preventa.
BMW debe mirar bien hacia dónde se dirige, porque su proyecto sigue siendo un éxito en Europa, pero en China, donde ahora parecen ir varios pasos por delante en la fabricación de coches, se está quedando atrás. Y se lo debe mirar porque poco a poco, ese mercado chino se sigue expandiendo, y tanto la firma bávara, como el resto de firmas europeas, deben buscar soluciones urgentes, porque el mercado del automóvil está cambiando, el rendimiento y la tecnología van ganando protagonismo, y el poder de las marcas, poco a poco, se va perdiendo.









