BAIC ha vuelto con mucha fuerza con Arcfox, y esta vez el golpe se nota. El Alpha T7 sale a la venta en China con un precio que se queda casi a la mitad de lo que pide el Xiaomi YU7 por un SUV parecido en tamaño y en tecnología, y 30.000 pedidos confirmados en la primera hora evidencian el impacto en el mercado.
El rápido lanzamiento del Alpha T7
El coche se enseñó en el Salón de Chengdu a finales de agosto, con preventa abierta el día 26. En dos horas, más de 10.000 pedidos. Para cuando llegó el lanzamiento de verdad, el 16 de septiembre, la cifra acumulada ya rozaba los 60.000. Y luego, esos 30.000 confirmados solo en la primera hora tras abrir ventas oficialmente.
Lo curioso es que Arcfox bajó el precio todavía más respecto a lo que ya había anunciado en preventa, un 3,6% menos, unos 5.000 yuanes. No es lo habitual, normalmente la preventa ya viene con el precio más agresivo posible. Aquí lo apretaron aún más.
Nueve configuraciones en total, cuatro con extensor de autonomía, cinco eléctricos puros, y precios subvencionados entre 132.800 y 168.800 yuanes, entre unos 17.300 y 22.000 euros al cambio. Sin subvención, de 136.800 a 172.800 yuanes.
Huawei no viene en todas las versiones
Aquí hay algo que muchos van a pasar por alto: el sistema Huawei Qiankun ADS 5 Pro, que es el gran argumento tecnológico del coche, solo lo llevan cuatro de las nueve versiones, las llamadas Qiankun Edition. Dos con extensor y dos eléctricos, desde 153.800 y 158.800 yuanes respectivamente. El resto usa el sistema propio de BAIC, Yuanjing, con LiDAR en el techo. Y la versión más barata de todas, la 1315 Plus con extensor, ni siquiera lleva sistema de asistencia con marca ni LiDAR, nada. Así que quien compre pensando que todo el Alpha T7 lleva la conducción asistida de Huawei se puede encontrar con una sorpresa inesperada.
Comparado con el Xiaomi YU7, que en China arranca en 233.500 yuanes en su versión normal y sube a 253.500 en la Long Range, el Arcfox de acceso se queda entre un 43 y un 48% por debajo según con cuál se compare. No es exactamente la mitad, pero anda muy cerca.
Un chasis afinado con Magna e IA integrada
El vehículo mide 5,02 metros de largo, 1,99 de ancho, 1,68 de alto, con una distancia entre ejes de 3,04 metros. Cuenta con una silueta de SUV coupé, techo cayendo hacia atrás para darle algo de dinamismo, el chasis lleva 89% de acero de alta resistencia, con el marco de las puertas fundido de una sola pieza, y rigidez torsional de 51.000 Nm por grado. En la puesta a punto ha participado Magna, el proveedor de ingeniería que trabaja con medio mundo del automóvil, y en aerodinámica, aplica 30 modificaciones distintas hasta bajar el Cx a 0,251, que según Arcfox amplía unos 60 km extra de autonomía solo por esto.
Por dentro desaparece el cuadro de instrumentos de toda la vida, sustituido por un head-up display panorámico de 1,1 metros de ancho pegado a la base del parabrisas. Cuenta con pantalla central de 17,3 pulgadas, resolución 3K, pantalla dividida, chip MediaTek MTK8676. Y algo que llama bastante la atención, el sistema integra directamente los modelos de lenguaje de ByteDance, Doubao, y de Alibaba, Qwen, con inteligencia artificial metida de serie en el propio coche, algo cada vez más habitual en el mercado chino últimamente. Cuenta con un maletero de 645 litros que sube a 1.845 abatiendo asientos, frunk delantero de 200 litros para hasta 80 kg.
En mecánica, las versiones eléctricas se han confeccionado en una plataforma de 800 voltios con carburo de silicio, un solo motor de 227 kW, unos 304 CV, baterías LFP de CATL de 72,8 o 84,8 kWh, 650 o 715 km CLTC según cuál. En una homologación más exigente como la WLTP, estaríamos hablando de 566 y 622 km aproximadamente. La versión con extensor combina un motor eléctrico de 200 kW con un 1.5 de gasolina que solo genera electricidad, batería de 43,9 kWh, 320 km CLTC en eléctrico puro, unos 278 en WLTP estimado, y hasta 1.315 km sumando todo. De ahí el nombre de la versión estrella.
Arcfox y su prestigio en China
Arcfox pertenece a BJEV, dentro de BAIC, y no es precisamente un actor secundario en su propio país. En 2025 se contabilizaron 161.000 unidades vendidas, casi el doble que el año anterior. Solo entre enero y julio de este año ya llevaba 104.100 unidades entregadas, un 80% más interanual, con julio especialmente fuerte, 23.500 coches, un 150% más que en julio del año pasado. Lleva colaborando con Huawei desde 2022, y en su catálogo ya tiene desde el monovolumen Kaola, pensado para madres con niños pequeños, hasta su primera berlina, la Alpha S5.
De momento no hay ningún anuncio sobre traer el Alpha T7 a Europa, y después de un intento que no salió bien, tampoco parece que vaya a ser una prioridad. Pero el mensaje ya está lanzado: en China, un SUV de cinco metros con plataforma de 800 voltios y conducción asistida de última generación se puede comprar por lo que cuesta aquí un Renault Twingo sin nada. Eso, tarde o temprano, va a acabar pesando.









