Fernando Alonso pidió tormenta para Brasil y el cielo de Interlagos le ha concedido su deseo. Después de veinte grandes premios sin conseguir un puesto entre los diez primeros de una clasificación, el asturiano ha encontrado en el diluvio la oportunidad que el Aston Martin no le había ofrecido durante toda la temporada.
El AMR26 ha sobrevivido a una sesión interminable, con dos banderas rojas y unas condiciones de pista muy complicadas, para alcanzar la Q3 por primera vez en 2026. Un pequeño milagro para un equipo que, por ritmo, difícilmente habría podido aspirar a ese resultado.
La novena posición final tiene un valor especial por el contexto. La clasificación comenzó con una pista anegada y apenas unos minutos después tuvo que detenerse por bandera roja. Los pilotos permanecieron más de una hora en los garajes, mientras Dirección de Carrera comprobaba si el agua acumulada en distintos puntos del trazado permitía reanudar la actividad. Cuando finalmente se pudo volver a rodar, Alonso aprovechó cada oportunidad. Fue uno de los protagonistas de la Q1, superó también el segundo corte y se ganó un sitio entre los diez mejores.
La última ronda, sin embargo, le dejó un sabor agridulce. Alonso considera que podía haber terminado más arriba, pero dos problemas en sus intentos le impidieron sacar todo el partido posible a la Q3. En declaraciones a Sky Sports, el piloto de Aston Martin explicó que no consiguió poner los neumáticos en la temperatura adecuada en su primera vuelta y que, para la segunda, ya no disponía de la energía necesaria.
Así va el Mundial
1Antonelli38017Alonso7«En la vuelta uno tenía los neumáticos congelados y, en la segunda, no tenía energía porque la gasté en la primera, ya que pensaba que sería solo a una vuelta. Tengo que aprender de esto».
El planteamiento inicial de Alonso estaba pensado para una Q3 que podía resolverse con un único intento. La amenaza de lluvia volvía a estar presente y el español quiso aprovechar al máximo la primera oportunidad, pero la sesión permitió un segundo giro. Para entonces, parte de la energía ya se había consumido y no pudo repetir el esfuerzo. A eso se sumó la dificultad para hacer funcionar los neumáticos en una pista que cambiaba constantemente.

Alonso quiere que vuelva a llover en Interlagos
El noveno puesto, a 2,841 segundos de la pole de Lando Norris, supone un resultado muy por encima de lo que Aston Martin había mostrado en las sesiones anteriores. La lluvia alteró el orden habitual y permitió al asturiano competir en una clasificación en la que el margen de error era mínimo. Pero Alonso no quiere que el episodio quede como una excepción de un sábado complicado: espera que las condiciones se repitan en la carrera.
El español no ha ocultado cuál es su deseo para el domingo. Después de comprobar que el agua puede darle opciones con un monoplaza que sufre en condiciones normales, prefiere que Interlagos vuelva a recibir lluvia. Sabe, eso sí, que rodar en mojado también multiplica los riesgos y que una carrera así puede terminar de formas muy distintas.
«Quiero que llueva mañana. En mojado puedes hacer DNF o conseguir puntos».
Alonso sabe que una carrera sobre seco pondría de nuevo a Aston Martin ante una tarea mucho más complicada. El ritmo del AMR26 no ha permitido al equipo pelear con regularidad por las posiciones de cabeza de la zona media, mientras que el agua ha reducido las diferencias y ha obligado a todos a adaptarse sobre la marcha. En esas circunstancias, la experiencia y la capacidad para interpretar los cambios de la pista pueden abrir una oportunidad que no aparece en un domingo convencional.
La clasificación de Brasil ya le ha dejado a Alonso una de las mejores noticias de su temporada. Después de tantos sábados sin superar la Q1, el asturiano ha conseguido alcanzar la última ronda y colocar el Aston Martin entre los diez primeros. No ha terminado satisfecho con sus dos vueltas en la Q3, porque cree que podía haber aprovechado mejor la ocasión. Y ahora mira de nuevo al cielo de Interlagos: quiere otra carrera bajo la lluvia para intentar convertir este resultado en puntos.










