Carlos Sainz tenía motivos para pensar que podía estar entre los diez mejores de la clasificación de Brasil. El madrileño se había encontrado cómodo con el Williams durante toda la sesión y estaba en una buena posición para buscar el pase a la Q3 cuando el accidente de Rafael Câmara interrumpió la Q2. La segunda bandera roja de la tarde acabó con sus opciones justo cuando los equipos empezaban a cambiar los neumáticos de lluvia extrema por los intermedios. Sainz se quedó sin completar la vuelta que necesitaba y tendrá que conformarse con partir desde la decimotercera posición.
El piloto de Williams lamentó especialmente el momento en el que se produjo la interrupción. Según explicó después de la clasificación, el equipo había mantenido los neumáticos de lluvia extrema entre 30 y 40 segundos más de lo que habría sido conveniente antes de montar los intermedios. La diferencia entre ambos compuestos ya era importante y Sainz necesitaba una vuelta con las gomas verdes para mejorar su registro. No pudo hacerlo: el accidente de Câmara provocó la bandera roja y dejó la sesión parada mientras se reparaban las protecciones.
«La verdad es que estaba en una buena posición en pista para intentar pasar a la Q3. Lo que pasa es que hemos dejado la ‘wet’ igual 30 o 40 segundos tarde y ha salido la bandera roja y no hemos podido poner una vuelta con la ‘inter‘, que era un par de segundos más rápida. Así que, una pena, porque hoy iba realmente rápido y cómodo en el coche en mojado», explicó Sainz en declaraciones a DAZN F1.
El madrileño había superado la primera ronda y tenía buenas sensaciones con el FW47 sobre el asfalto empapado de Interlagos. La evolución de la pista obligaba a los equipos a tomar decisiones en muy poco tiempo, y el cambio de neumáticos podía marcar la diferencia entre alcanzar la última ronda o quedarse fuera. Su compañero Alexander Albon sí consiguió meterse en la Q3, mientras Sainz perdió la oportunidad de completar ese intento decisivo.
Así va el Mundial
1Antonelli38018Sainz7Sainz se encontró cómodo con el Williams en agua
La clasificación también le permitió comprobar cómo responde el monoplaza de Williams en unas condiciones que no había podido evaluar de la misma manera durante esta temporada. Sainz recordó su experiencia en mojado con el equipo en Las Vegas el año pasado y reconoció que tenía ganas de comprobar el comportamiento del coche en Brasil. Las sensaciones fueron buenas desde el comienzo de la sesión, aunque la bandera roja le impidió comprobar hasta dónde podía llegar.
«Después de Las Vegas, donde tuve una buena clasificación el año pasado con Williams en mojado, quería ver cómo iba el coche este año en mojado. Y bueno, he ido cómodo toda la sesión, he ido rápido, pero una pena la bandera roja que no nos ha permitido poner una vuelta con la inter», añadió.
El resultado deja a Sainz fuera de la pelea por las diez primeras posiciones, pese a que el Williams de Albon sí encontró el camino hacia la Q3. La diferencia estuvo en el momento de completar el cambio de neumáticos y, sobre todo, en que el accidente de Câmara llegó antes de que el español pudiera aprovechar el compuesto intermedio. En una clasificación con dos interrupciones y una pista que cambiaba de una vuelta a otra, quedarse sin ese último intento resultó decisivo.
El optimismo de Sainz con la lluvia
La posibilidad de que vuelva a llover en Interlagos tampoco garantiza que Williams pueda repetir las sensaciones de este sábado. Sainz espera unas condiciones complicadas, pero cree que la ventaja que han podido encontrar algunos coches durante la clasificación puede reducirse cuando los neumáticos alcancen su temperatura de funcionamiento y la pista se estabilice.
«Es verdad que cuando la pista se estabilice un poco y todos metamos la ‘inter’ y la ‘wet’ en temperatura, es posible que nos vayamos un poco de vuelta para atrás. Nosotros somos capaces de meterlo un poco todo en temperatura y eso ayuda, pero mañana costará un poco más. Una pena no salir más adelante, pero creo que costará», valoró.
La lectura de Sainz es menos optimista de cara a la carrera. El buen comportamiento del Williams en agua le ha permitido sentirse competitivo durante la clasificación, pero el madrileño no da por hecho que esa diferencia se mantenga cuando todos los equipos encuentren la ventana adecuada de funcionamiento de los neumáticos. Después de quedarse sin la vuelta que podía haberle metido en la Q3, tendrá que buscar sus opciones desde la decimotercera posición.










