La clasificación del GP de Brasil ha quedado completamente en manos de la lluvia. Un auténtico diluvio sobre el circuito de Interlagos ha obligado a Dirección de Carrera a sacar la bandera roja durante la Q1, apenas unos minutos después de comenzar la sesión. Los pilotos han tenido que regresar a los garajes ante la cantidad de agua acumulada sobre el asfalto y, por el momento, no hay garantías de que puedan volver a salir a pista este sábado.
La situación ha ido empeorando desde antes de la hora prevista para el inicio. La lluvia ha descargado con fuerza sobre Sao Paulo y las primeras vueltas han confirmado que las condiciones eran prácticamente imposibles para rodar.
Algunos pilotos han intentado salir con neumáticos intermedios, pero el agua acumulada ha provocado un aquaplaning muy acusado. Kimi Antonelli ha advertido de la falta de agarre y varios coches han tenido que abortar sus intentos para regresar a boxes y montar los neumáticos de lluvia extrema.
La bandera roja ha detenido la clasificación cuando apenas había comenzado la Q1. Desde entonces, los equipos permanecen en sus garajes a la espera de una decisión de la FIA. La dirección de carrera ha comunicado que las previsiones apuntaban a unos diez minutos más de lluvia intensa antes de enviar al equipo médico a comprobar el estado del asfalto. Sin embargo, el paso del tiempo no ha despejado las dudas y las últimas comprobaciones han detectado todavía demasiada agua en varios puntos del trazado.
Así va el Mundial
1Antonelli3802Verstappen2613Hamilton259
El aquaplaning impide rodar en Interlagos
El problema no está únicamente en la intensidad de la lluvia, sino en las acumulaciones de agua que se han formado en distintas zonas del circuito. El comunicado de la FIA ha señalado expresamente las curvas 2 y 3 y el tramo comprendido entre las curvas 4 y 5 como los puntos más delicados. En esas zonas, el agua estancada puede provocar aquaplaning y dejar a los pilotos sin capacidad para controlar sus monoplazas.
El coche médico ha salido a comprobar las condiciones de la pista, aunque la evaluación tampoco ha permitido despejar las dudas. Posteriormente, el coche de seguridad ha realizado otra vuelta de inspección. La lluvia había reducido su intensidad durante algunos minutos, pero el agua seguía acumulada y, en la última comprobación, las condiciones incluso parecían haber empeorado. La cantidad de agua levantada por los coches ha vuelto a encender las alarmas.
La espera también ha dejado imágenes poco habituales en el paddock. Los pilotos han llegado empapados a sus garajes y Fernando Alonso ha tenido que cambiarse el mono después de quedar completamente mojado. Mientras tanto, los equipos han permanecido pendientes de las indicaciones de Dirección de Carrera, sin un horario confirmado para una posible reanudación.

Alonso y Sainz, pendientes de una clasificación sin horario
La situación mantiene en vilo a Fernando Alonso y Carlos Sainz, que todavía no han podido disputar una clasificación en condiciones. El asturiano afrontaba la sesión después de unos Libres 3 complicados para Aston Martin, con Lance Stroll fuera de juego por un problema en el motor y una diferencia de 1,5 segundos respecto al mejor tiempo de Verstappen. El madrileño, por su parte, continúa utilizando el fin de semana como una oportunidad de trabajo para Williams de cara al proyecto de 2027.
La lluvia puede alterar por completo cualquier previsión deportiva, pero ahora mismo la prioridad es que el circuito reúna las condiciones mínimas de seguridad. La clasificación estaba prevista para las 19:00, hora peninsular española, y el retraso empieza a comprometer el desarrollo de la jornada. La FIA todavía no ha confirmado su aplazamiento, aunque cada nueva inspección deja menos margen para encontrar una ventana en la que se pueda rodar.
Interlagos ya vivió una situación parecida en el GP de Brasil de 2024. Entonces, la lluvia impidió disputar la clasificación el sábado y la Fórmula 1 terminó trasladándola a la mañana del domingo, después de agotar el tiempo disponible. Ese precedente vuelve a estar sobre la mesa en una jornada en la que el agua amenaza con dejar a los pilotos sin una sesión decisiva. Por ahora, Alonso, Sainz y el resto de la parrilla siguen esperando una decisión que depende por completo de la evolución del temporal.










