Range Rover ha abierto por fin los pedidos de su primer modelo 100% eléctrico. El nuevo Range Rover Electric arranca en España desde los 163.250 euros, ofrece 600 kilómetros de autonomía, y pone fin a una espera que empezó bastante antes de lo que parece. La marca confirmó el proyecto en 2021, y desde finales de 2023 tiene una lista de espera de más 61.000 personas sin saber precios ni fecha exacta. Ahora ya se puede reservar oficialmente.
Un Range Rover que sigue pareciendo un Range Rover
Por fuera apenas se notan los cambios, sigue teniendo la silueta tan reconocible de toda la vida, el mismo interior y los mismos mandos. Se han puesto llantas nuevas, y la parrilla se cierra un poco más. Se ha retocado la parte de baja del coche para ganar eficiencia, pero a simple vista, no hay grandes diferencias que respecto a los otros modelos de la gama.
El director general de la marca, Martin Limbert, lo ha resumido diciendo que la electrificación encaja de forma natural con el refinamiento de la casa, aumentando esa sensación de calma en el habitáculo.
Va a estar disponible con batalla corta o larga, y en varios niveles de acabado: SE, HSE, Autobiography, además de las versiones SV, que incluyen el SV Ultra y el SV Black. También se ha puesto en marcha una edición de lanzamiento, la First Edition, con colores exclusivos, Belgravia Green, Santorini Black o Varesine Blue, y un interior nuevo llamado Light Cloud, cuyo materiales de fabricación son Ultrafabrics y Kvadrat.
550 CV, 850 Nm, y una batería de 118,5 kWh
Monta dos motores eléctricos de imanes permanentes con semiconductores de carburo de silicio, de 260 kW cada uno, que combinados suman 550 CV y 850 Nm de par. Pasa de 0 a 100 km/h en solo 4,5 segundos, mientras que de 80 a 120 km/h lo hace en apenas 2,7 segundos. Estas cifras, incluso superan, al V8 de gasolina de la gama, algo que la marca se ha encargado de que quede bien claro, aunque eso sí, con matices, porque el eléctrico pesa más y tiene menos capacidad de remolque que la variante térmica más potente.
El vehículo está confeccionado baja una arquitectura de 800 voltios, con una batería de 118,5 kWh que admite cargas de hasta 350 kW en corriente continua. Pasa del 10% al 80% de la carga en 22 minutos, y recupera 220 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos.
En cuanto a la autonomía, alcanza los 600 kilómetros en ciclo WLTP, pero Range Rover da una estimación de uso real algo más baja, de unos 535 kilómetros. Es un gesto raro en el sector, donde nadie suele dar datos al margen del ciclo de homologación.
Un auténtico todoterreno
El gran miedo con cualquier SUV de lujo eléctrico es que pierda las capacidades todoterreno que le dan sentido al nombre Range Rover, pero la marca insiste en que no pasa nada de eso. El sistema Integrated Traction Management controla la velocidad de cada motor en 50 milisegundos, y gestiona el deslizamiento hasta 100 veces más rápido que un motor convencional. Mantiene la capacidad de vadeo en 900 milímetros y el modo de un solo pedal permite afrontar pendientes de hasta 45 grados.
Antes de salir a la venta, ha acumulado más de 1,5 millones de kilómetros de pruebas y 250.000 horas de ensayos. También estrena el sistema de gestión térmica ThermAssist, pensado para cuidar la autonomía y la velocidad de carga incluso con temperaturas extremas.
Se fabrica en la planta de Solihull, en Reino Unido, donde llevan construyendo el Range Rover más de cinco décadas. JLR ha adaptado la fábrica para meter líneas específicas de baterías y motores eléctricos, formando a unos 9.000 trabajadores para esta etapa.
En Reino Unido arranca en 154.070 libras, unos 165.000 euros al cambio, mientras que en Estados Unidos parte de 138.000 dólares. En España la cifra oficial son los 163.250 euros. Por arriba, la gama sube bastante: el SV Black de batalla larga llega hasta las 225.240 libras en el mercado británico.
Range Rover Electric juega en otra liga, estos precios no están al alcance de los SUV eléctricos tradicionales, compite con Mercedes G 580, el Porsche Cayenne Electric o las versiones más altas del Lucid Gravity. Pero más allá de la competencia, por fin tenemos un vehículo eléctrico que no veremos por las calles casi 6 años después de que se anunciara el proyecto.









