Volkswagen ya está probando en calle el ID. Buzz AD, una furgoneta pensada para moverse sola en zonas acotadas y que han desarrollado junto a MOIA y Mobileye. Ya anda rodando por Berlín, Hamburgo, Múnich u Oslo, además de Austin y Orlando al otro lado del charco. Pero en la marca quieren más y por eso están buscando la forma de adaptar esta tecnología para el reparto de paquetes sin necesidad de un conductor al volante.
27 sensores para conducir dentro de una zona delimitada
Lo de AD significa Autonomous Driving. El coche funciona con un nivel 4 de automatización, lo que implica que el sistema se encarga de todo sin que tenga que intervenir nadie, aunque eso sí, siempre dentro de un área geográfica concreta y no en cualquier carretera.
Se le han colocado 27 sensores para que no se pierda y no se desvíe del camino, 13 cámaras, nueve unidades LiDAR y cinco radares. De esta forma, cuenta con imágenes de todos los ángulos, algo que exige la normativa en este nivel de autonomía tan elevado. Depender de un solo censor, o dos, para no llevarse por delante peatones, ciclistas, o cualquier cosa, parece insuficiente.
La parte del software la pone Mobileye con su plataforma Mobileye Drive de segunda generación y el chip EyeQ6H. Volkswagen ADMT, que es la filial metida en este proyecto, lleva trabajando en ello desde 2021, aunque fue en 2024 cuando cerraron el acuerdo definitivo con Mobileye para el suministro del programa, las piezas y los mapas digitales.
Ya circula en varias ciudades con conductor
Buzz AD arrancó en la fábrica de Hannover en el verano de 2025. Lo que están haciendo en Hamburgo está incluido en un programa financiado por el Ministerio de Transporte alemán llamado ALIKE, y que va a estar activo hasta mediados de 2027.
Aunque la tecnología sea de nivel 4, en cada vehículo sigue habiendo un conductor de seguridad por si toca intervenir. Hablar de un servicio 100% sin conductor a día de hoy es precipitarse. Tras un registro previo, un grupo de vecinos puede solicitar trayectos gratis desde las apps de MOIA y hvv switch, solo para moverse por barrios como Winterhude, Barmbek o Wandsbe. De momento la flota está limitada a diez unidades. La idea de MOIA es lograr la homologación europea para quitar a ese conductor en 2027, así que esto no deja de ser una fase intermedia de pruebas con pasaje real.
En MOIA tampoco parten de cero, ya que llevan operando en Hamburgo desde 2019 el mayor servicio privado de viajes compartidos de Europa con conductores normales, habiendo movido a más de diez millones de usuarios. Todo ese rodaje para organizar rutas y gestionar flotas lo están volcando directamente en este proyecto.
Fuera de Alemania la cosa avanza en paralelo. En Noruega, las empresas Ruter y Holo llevan dos años haciendo pruebas con prototipos y ahora dan el salto a la furgoneta de serie para la primavera de 2026. En Estados Unidos, Volkswagen ha firmado alianzas con Uber para operar en Los Ángeles y con Beep para Orlando antes de que acabe el año. El objetivo que persigue el grupo es de los gordos, quieren alcanzar una flota global de 100.000 coches autónomos de cara a 2033.
Cuatro plazas pensadas como taxi, y una furgoneta de reparto en el horizonte
Para montar este ID. Buzz AD han tomado como base la versión Pro de batalla larga, metiéndole un techo más alto y rehaciendo el habitáculo para el servicio. Monta cuatro asientos individuales, puerta corredera en el lado contrario al tráfico para subir con seguridad, agarraderas extra y dos maleteros separados. Aparte, han puesto botones de asistencia y funciones con inteligencia artificial para echar un cable al pasajero durante el trayecto.
La idea es competir directamente con los taxis y las licencias VTC de toda la vida, pero con la diferencia de que, en su zona acotada, el coche hace la ruta solo. Oliver Blume, el jefe del Grupo Volkswagen, lo vende como un paquete cerrado que junta la tecnología, los coches, la flota y la app de reservas bajo un mismo techo.
Pero en la marca ya están pensando en lo que pasa si quitas a los pasajeros de la ecuación. Han enseñado un prototipo basado en este modelo enfocado al transporte de mercancías, lo que llaman TaaS.
De momento no hay fechas para llevarlo a producción, pero la lógica está clara: todos los sensores y programas desarrollados para llevar personas se pueden usar para hacer repartos sin chófer. Esto resolvería el problema del último tramo de la entrega urbana, donde la falta de repartidores se ha convertido en un quebradero de cabeza para las empresas de logística.
Por otro lado, también se está probando en la Crafter con el proyecto Intelligent Loading Space, que usa cámaras para saber qué llevas exactamente en la zona de carga. Este te avisa si te olvidado algo al salir de trabajar, una herramienta, por ejemplo, o decirte si te la has dejado en otra furgoneta, y también puede detectar un posible robo.
Son dos proyectos distintos, pero dejan claro que la furgoneta que viene no solo será eléctrica, sino que sabrá lo que lleva dentro y, en muchos casos, no necesitará a nadie al volante.









