Carlos Sainz terminó 15º en la clasificación del GP de Italia, aunque partirá desde la 13ª posición por las sanciones de Liam Lawson y Kimi Antonelli. El resultado volvió a dejar al Williams lejos de la pelea por los puestos importantes, pero el madrileño encontró un pequeño motivo para marcharse satisfecho de la sesión: consiguió superar la Q1 y meterse entre los diez primeros de la segunda ronda.
Para Sainz, ese es ahora mismo el tipo de resultado al que puede aspirar Williams mientras el equipo intenta corregir los problemas de un FW48 que este año no ha respondido a las expectativas. “En nuestros buenos días, a veces podemos entrar bien en el Q2 y ganar una de las caras del ‘midfield’. Creo que fue esta vez en el Q1, con una buena vuelta y luego otra buena vuelta en el Q2 con Ocon”, explicó tras la clasificación de Monza, donde estuvo presente Autonoción.
El piloto español fue claro al hablar de lo que supone ese resultado para Williams. “Nuestros pequeños objetivos son entrar en Q2 y ganar a una de las caras del ‘midfield’ (la zona media). Eso es todo lo que tenemos en este momento hasta que esto se vuelva mejor”.
Una vuelta de Carlos Sainz al límite en la Parabolica
La clasificación tuvo además una particularidad para Sainz. El español tuvo que gestionar el efecto del rebufo durante su vuelta rápida, una circunstancia que en Monza puede marcar diferencias importantes por las largas rectas del circuito.
“Sí, muy en el límite”, reconoció cuando fue preguntado por una de sus pasadas por la Parabolica. Sainz explicó que recibió el rebufo de Charles Leclerc en una parte de la vuelta, pero después tuvo que afrontar el resto sin esa ayuda.
“En ese lapso tuve un buen toque de Charles en la primera recta, pero después pasé el resto de la vuelta sin rebufo. Eso significa que sin rebufo eres mucho más rápido en la velocidad alta, pero luego eres mucho más lento en las curvas”, señaló.
El madrileño tuvo que compensar en la última curva todo el tiempo perdido en el resto del trazado. “Tuve que hacer todo en Parabolica para recuperar todo el tiempo que perdí en las rectas. Esa fue mi mejor Parabolica, pero no pude ganar porque el resto de la vuelta estaba con rebufo”.
Una situación que tampoco resulta especialmente cómoda para los pilotos. “Estar con rebufo en la alta velocidad no es divertido, pero esa fue la vuelta que me llevó a la primera fila”, explicó Sainz.
El rebufo puede cambiar la carrera de Monza
El español también analizó cómo puede afectar esta peculiaridad de Monza durante la carrera. La forma de utilizar el rebufo y el momento en el que cada piloto decida atacar pueden generar diferentes grupos y alterar el ritmo de la prueba.
“Creo que depende de la disciplina de las personas con el rebufo”, apuntó Sainz. “Va a depender de cuánto tiempo de carrera quieres dejar al comenzar a entrar en la carrera de yo-yo con el rebufo y cuánto óptimo quieres estar sin presionar el rebufo y simplemente hacer lo que el rebufo quiere hacer”.
Por eso, considera que el comportamiento de cada grupo dependerá también de los pilotos que tenga alrededor. “Va a depender bastante de quién está alrededor de ti y quién está dispuesto a entrar en la carrera de yo-yo”.
Carlos también explicó que el comportamiento de estos coches en Monza no le ha sorprendido demasiado respecto a las simulaciones. “Nuestra simulación sugirió que el rebufo sería muy poderoso porque estamos en una F1 con 400-500 CV menos a mitad de recta, con mucho rebufo, así que obviamente tendrá un efecto masivo”.
Para la carrera, Carlos Sainz espera un comportamiento diferente en las zonas de velocidad media cuando los pilotos circulen sin batería para conservar energía. “En las curvas 6, 7 y 8 estamos llegando mucho más lentamente sin rebufo, lo que puede hacer que la entrada a todos esos puntos sea menos desafiante”, explicó.








