La nueva corriente de estilo de BMW Neue Klasse no supone el abandono de la marca de Baviera a los motores de combustión. Incluso las versiones más potentes y prestacionales seguirán ofreciéndose con un motor de combustión. De hecho, nuestro equipo de fotógrafos espía ha cazado al nuevo BMW M3 de gasolina.
La marca germana afronta el desarrollo del último BMW M3 de combustión. En esta nueva generación, lo más interesante es que el exterior estrena el nuevo lenguaje de diseño «Neue Klasse». Recupera el look de la variante 100% eléctrica, pero cuenta con algunas diferencias relevantes.
¿Tanto cambia el BMW M3 de gasolina con respecto al eléctrico?
Aunque a simple vista los BMW M3 de combustión y eléctrico guardan un importante parecido, existen diferencias que van mucho más allá de sus mecánicas. Algunas responden precisamente a las necesidades técnicas de cada sistema de propulsión.
Una de las más evidentes está en el frontal. El M3 de gasolina necesita entradas de aire más voluminosas para refrigerar su motor de seis cilindros. Por otro lado, la variante 100% eléctrica puede prescindir de buena parte de ellas.
Esta es la razón por la que en el eléctrico la parrilla superior estará prácticamente cerrada. Además, esta es una solución que también ayuda a mejorar la aerodinámica. Sin embargo, las diferencias más llamativas aparecen en las proporciones.
Aunque ambos modelos comparten la misma plataforma, el BMW M3 de combustión presume de un capó más largo y una mayor distancia entre el eje delantero y el habitáculo. Hay una razón evidente: bajo el capó debe encontrar sitio el motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros.
El BMW M3 de combustión respetará más su legado
De hecho, estos cambios en el diseño conllevan que el BMW M3 de gasolina será el que más parecido guardará con sus predecesores. Voladizo frontal más reducido, capó largo y bajo, parrilla delantera abierta y claro, la ya clásica cuádruple salida de escape trasera.
También encontramos unos pasos de rueda considerablemente ensanchados. En realidad, son necesarios para alojar vías y ruedas también más anchas. Igualmente, los prototipos camuflados montan un juego de llantas mucho más grandes, previsiblemente de hasta 20 pulgadas, acompañadas de neumáticos de perfil bajo.
Estas ocultan parcialmente un equipo de frenos con discos perforados y de gran diámetro delante, con pinzas de freno en color dorado «M» de proporciones equivalentes. Los tiradores de las puertas son eléctricos y quedan enrasados en la carrocería; igual que en el M3 eléctrico.
Una zaga que ya conocemos con… los clásicos de BMW M
La zona posterior nos «pilla menos de sorpresa». Conserva del BMW i3 que ya está a la venta los pilotos de LED, casi unidos en el centro del portón. Eso sí, el paragolpes posterior es más prominente. También, aunque tapado por el vinilo de camuflaje, el BMW M3 de gasolina deja entrever un fino alerón, al estilo de los M3 G80, F30, E90 y E46 previos.
Pero lo más llamativo es sin duda la parte posterior, con cuatro salidas de escape posteriores muy voluminosas. Aunque BMW se ha esmerado en ponérnoslo difícil, bajo los añadidos la marca alemana oculta un nuevo difusor trasero encargado de mejorar la aerodinámica a velocidades elevadas
Motor 3.0 de 6 cilindros para quien no quiera prescindir del sonido real
Según las informaciones no-oficiales, el próximo M3 mantendrá un motor de combustión de seis cilindros en línea. Eso sí, para la ocasión, vendrá acompañado de la tecnología mild-hybrid. Y es que la división M no está dispuesta a soltar la tecnología de combustión interna, no al menos mientras Europa aún se lo permita.
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