Ahora sí que podemos hablar de realidad con el Alpine A390 GTS, porque las primeras unidades ya se han entregado. Hablamos de la versión más potente de su segundo coche eléctrico, con una potencia de 470 CV y un precio de 78.000 euros, una cifra que ya elimina a un comprador medio de las marcas generalistas. El mensaje comercial de Alpine es que este modelo es la demostración de que el coche eléctrico también puede ser un coche deportivo, que puede ofrecer sensaciones al volante, emocionar, y lo cierto es que, sin llegar a las sensaciones de la combustión interna, lo consigue.
Pero hay algo que ha decepcionado, y es la gran diferencia entre la autonomía homologada, de 491 km, y la autonomía real, bastante por debajo. Y eso puede ser un problema porque la competencia viene apretando fuerte con propuestas muy interesantes.
El nuevo Alpine A390 GTS
El nuevo Alpine A390 GTS combina tres motores eléctricos, dos traseros y uno delantero, todos ellos gestionados por el Alpine Active Torque Vectoring, el sistema propio que tiene la capacidad de repartir el par entre cada rueda, lo que le da más agilidad en el paso por curva y genera mucha más estabilidad al vehículo en líneas generales. La combinación de los tres ofrece una potencia máxima de 345 kW, 470 CV, y 824 Nm de par. Esta potencia le permite pasar de 0 a 100 km/h en solo 3,9 segundos, y alcanza una velocidad máxima de 220 km/h. Desde luego que, por cifras, cumple con lo que se le pide a un deportivo de gama alta de combustión.
Alpine es una de las pocas firmas en Europa que fabrica sus propias baterías sin depender del mercado asiático, en este caso, monta una de iones de litio, con química NMC, desarrollada por Verkor en Francia. Tiene una capacidad de 89 kWh. Esta es la misma batería de la versión GT de acceso, más barata y con más autonomía homologada, pero rinde menos debido al consumo y la potencia del vehículo, también a sus llantas de 21 pulgadas que trae de serie el GTS.
Una autonomía por debajo de lo esperado
Casi todo lo que prometía el Alpine A390 GTS lo ha cumplido, pero ha fallado en algo que es sumamente importante en la movilidad eléctrica, la autonomía real del vehículo. Durante la presentación del vehículo el año pasado, la firma francesa hablaba de una autonomía que rondaría los 520 km WLTP. Pero las homologaciones finales se han quedado en 491 km. Son 31 km menos, pero el hecho de rebasar la cifra psicológica de los 500 es muy llamativa. Y más, teniendo en cuenta que muchos ya habían reservado el coche esperando una cifra similar a la anunciada y que han pagado por él 78.000 euros.
Pero la batería tiene puntos positivos, por ejemplo, el sistema de carga rápida, que admite hasta 190 kW en corriente continua, y esto permite poder pasar del 10 al 80% de la carga en solo 28 minutos, y esto equivale a 376 km. Eso sí, es necesaria una estación de carga rápida. La cifra no está mal, aunque tampoco destaca si lo comparamos con lo que ofrecen otros rivales directos. En este sentido, haber trabajado con una arquitectura de 400 voltios le ha penalizado.
El vehículo mide 4,61 metros de largo, 1,88 de ancho y 1,53 de alto. Tiene un peso total de 2.121 kilos. No es un coche ligero, no suelen serlo los eléctricos, pero esto también resulta determinante para la autonomía final del vehículo. Pero teniendo en cuenta que el vehículo lleva tres motores y la potencia de los tres, es una cifra que entra dentro del rango de la coherencia.
Un precio que invita a mirar la competencia
En cuanto al precio, teniendo en cuenta cómo evolucionan los coches eléctricos, quizá sea demasiado para compradores que se puedan permitir pagarlo y no miren antes a otras marcas. El A390 GTS cuesta 78.000 euros, y compite directamente, con rivales importantes como Porsche Macan Eléctrico y el BMW iX3, con gran experiencia y recorrido en el segmento, y con cifras de autonomía y de velocidad de carga superiores. Incluso el Tesla Model Y, que es mucho más barato, ofrece una autonomía similar, eso sí, con un planteamiento mucho más discreto y alejado del carácter deportivo.
Así que el mayor argumento de Alpine, dicho por ellos mismos, es que no compite con cifras, compite con experiencia de conducción, con sensaciones al volante, donde dicen estar por encima del resto. Es cierto que el planteamiento puede darles la razón en este sentido, pero estamos hablando de un mercado muy selectivo donde, para gastarse esa cantidad tan elevada de dinero, hay que estar muy seguro de la compra.









