Honda ha ampliado la gama de su SUV compacto HR-V con una nueva variante. Se llama Advance Sport, y va dirigida a quien quiere algo con más carácter visual sin renunciar a lo que siempre ha hecho grande a este coche: eficiencia híbrida, confort, un uso fácil día a día. Se suma a las tres versiones ya conocidas, Elegance, Advance y Advance Style Plus, y deja la gama en cuatro acabados.
Más negro, costuras rojas, y poco más que cambie
El Advance Sport nace del Advance, encima de esa base, añade una serie de detalles pensados para reforzar el aire deportivo. Por fuera estrena parrilla con diseño de malla en negro, paragolpes específicos también en negro, retrovisores del mismo color, y llantas de 18 pulgadas con acabado negro oscuro mecanizado.
Por dentro sigue la misma idea, tapicería exclusiva, tejido y símil piel en negro, con costuras rojas que se extienden al volante, al apoyabrazos, al fuelle de la palanca de cambios, al salpicadero, a los paneles de las puertas. El techo interior también en negro, un conjunto bastante coherente, la verdad, entre lo de fuera y lo de dentro.
Una cámara que vigila si te estás durmiendo
Al margen del acabado nuevo, hay algo que sí afecta a todo el HR-V. Honda ha metido de serie el sistema de cámara de monitorización del conductor, DMC, dentro del paquete Honda SENSING, vigila tu nivel de atención al volante, y avisa si detecta signos de fatiga o distracción. Antes de que se convierta en un problema de verdad.
Todas las versiones suman además un detalle pequeño pero compartido: molduras nuevas en negro brillante alrededor de los faros antiniebla. Algo que unifica un poco la imagen de toda la gama, sea cual sea el acabado que elijas.
Mecánicamente, nada cambia, sigue el mismo sistema híbrido e:HEV de siempre, motor de gasolina atmosférico i-VTEC de 1,5 litros y cuatro cilindros, funcionando en ciclo Atkinson, más dos motores eléctricos. La misma configuración de toda la vida, ahora también en el Advance Sport, pensada para moverse bien tanto en ciudad como en carretera. Y es en ciudad donde este coche se siente realmente cómodo, se mueve con naturalidad, ves bien desde dentro, aparca sin agobios por el tamaño que tiene. En carretera se nota algo más de ruido, y el consumo sube con la velocidad. Nada dramático, pero se nota.
Cuatro acabados, y hasta 8 años de garantía si haces las revisiones
Con el Advance Sport, así queda la gama completa. El Elegance, el de acceso, ya trae climatizador automático, faros LED, asientos delanteros calefactados, llantas de 18, y todo el Honda SENSING.
El Advance suma aire acondicionado bizona automático, equipo de sonido de 180 W con seis altavoces, cuadro analógico con pantalla TFT, arranque remoto, activación por voz, asistente de aparcamiento trasero con guía visual, sensores delante y detrás con cámara, y llave inteligente sin necesidad de sacarla del bolsillo.
El Advance Style Plus, que era el tope de gama hasta ahora, va a por lo más lujoso: pomo de cambios en cuero, embellecedores en símil aluminio, sonido de diez altavoces con subwoofer, pantalla de 7 pulgadas de instrumentación combinada con la central táctil de 9, reconocimiento de señales, crucero adaptativo con stop/go, carga inalámbrica, portón eléctrico manos libres. Y en exclusiva, techo solar panorámico y una moldura de parrilla bitono con adorno tricolor.
Y ya el Advance Sport, la novedad, coge todo lo del Advance y le suma los cambios estéticos que ya hemos contado. Honda ofrece además hasta 8 años de garantía, 3 originales más 5 de garantía comercial que se activa haciendo el mantenimiento en la red oficial. Algo a tener en cuenta si lo comparas con otros híbridos del segmento.
En precios, el Elegance parte de 29.460 euros, el Advance sube a 32.960, el Advance Sport se queda en 33.660, y el Advance Style Plus cierra la gama en 36.960. Ojo, estas cifras pueden moverse algo según la promoción del momento y la zona, la propia web de Honda ha llegado a manejar precios hasta 1.500 euros por encima según qué descuentos entren o no en juego.
El HR-V juega en el segmento B-SUV, un escalón por debajo del ZR-V dentro de la propia gama Honda, y compite contra el Toyota Yaris Cross, el Renault Captur, el Nissan Juke. Se fabrica en Yorii, Japón. Y aunque parece un todocamino por fuera, no lo es en absoluto. Está pensado únicamente para asfalto, sin ninguna pretensión de salirse de la carretera.









