El mercado del automóvil vive uno de los momentos decisivos en todo el mundo, algo predecible para los más enterados de por donde se está moviendo la industria, pero algo que quizá esté pasando desapercibido para el público más genérico. La nueva movilidad sostenible lo ha cambiado todo y la electrificación ha cambiado las reglas del juego. Porque las grandes firmas, los que han dominado el mercado de la combustión interna, se están viendo superadas por el tsunami que llega desde China, con modelos eléctricos que, en prestaciones, por el momento, es complicado competir, sobre todo porque los precios son mucho más bajos.
BYD ha sido uno de los grandes propulsores del cambio de tendencia, un gigante chino que ya lo es mundialmente, y que ha abierto las puertas de otras marcas que poco a poco, presentan modelos equipados con la última tecnología, con rendimientos sobresalientes, y con ofensivas económicas inigualables.
Esto ha hecho que la industria más tradicional, esté buscando la forma de contrarrestar una avalancha que se veían venir, pero que en principio ignoraron, y deben hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Y una de esas marcas que empiezan a plantar batalla es una de las firmas europeas más míticas, Citroën, y lo hace con el nuevo C4. En un mercado dominado por los SUV y donde todos parecen estar buscando marchas chinas, el fabricante francés lanza una alternativa a tener muy en cuenta, y que, además, se construye en España.
Citroën C4 planta cara desde Espala
En la última década, la venta de los SUV ha ido creciendo hasta convertirse en el claro referentes de la movilidad, gracias a una conducción más elevada, a la sensación de robustez y a una sensación de versatilidad que este tipo de carrocerías ha logrado sacar el máximo partido. Ahora, el peligro está en que los fabricantes chinos han dado un paso más en cuanto a tecnología, equipamiento y precio.
Y para contrarrestar este auge, Citroën llega con el C4 y el C4 X, dos vehículos que se fabrican en la planta de Villaverde en Madrid, una de las instalaciones más históricas de Stellantis y que fabrica modelos para toda Europa.
La mayoría de componente de este vehículo son españoles, se estima que dos tercios de las piezas, lo que habla de la importancia que tiene para el mercado y la economía nacional este vehículo. Pero más allá de que se construya en España, ofrece un rendimiento a tener muy en cuenta.
El nuevo Citroën C4 X
El Citroën C4 X es un SUV atípico, casi se parece más a las berlinas que dominaron el mercado antes de la irrupción de los SUV, pero con una presencia mucho más moderna, con una zaga más larga, que le da más amplitud, incluyendo un maletero de 510 litros, un dato clave para quienes están pensando en la familia y para quienes realizan viajes asiduos con el coche y necesitan no tener problemas con el espacio.
En cuanto a mecánica, hablamos de un híbrido ligero de 145 CV que le permite tener la etiqueta ECO de la DGT, con la que se pueden acceder a ventajas fiscales y con la que la normativa y las restricciones ambientales no suponen ningún tipo de problema por la ciudad, ni fuera de ella claro. Y lo que no puede faltar en un coche de Citroën, siendo fiel a su filosofía, es la sensación de confort en el interior, empezando por el conductor y pasando por todos y cada uno de los pasajeros que puedan ir en el coche.
Para este nuevo modelo, cuanta con asientos Advanced Comfort, que han sido revisado y que ahora ofrecen aún más sensación de comodidad. En las versiones más avanzadas, incluye funciones de masaje en las plazas delanteras.
La distancia de 2,6 metros entre ejes es clave, ideal para el espacio en las plazas traseras, permitiendo que tres personas viajen sin problemas de espacio.
Tecnología al alcance
Pero el confort no solo se logra con un interior más grande o con asientos de primer nivel, también influye la conducción, y para que sea lo más suave posible, el vehículo ofrece amortiguadores y muelles para suavizar el comportamiento del coche y las posibles vibraciones de las irregularidades del asfalto.
A nivel tecnológico, tampoco se queda corto, con un habitáculo con instrumentación digital, pantalla táctil central de 10 pulgadas con la que se pueden controlar la mayoría de funciones del vehículo, y un Head-Up Display a color. Ofrece 20 asistentes de conducción para que esta puede ser mucho más segura y eficiente.
Citroën se ha caracterizado de ofrecer coches accesibles a los conductores menos exigentes pero que, al mismo tiempo, buscan vehículos equipados y de garantía. No hace falta irse muy lejos para hacerse con un gran SUV, ni siquiera hace falta mirar fuera de España. Directamente desde Madrid, hay una alternativa real al comercio chino









