Carlos Sainz cruzó la meta duodécimo en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, fuera de los puntos y peleando durante 66 vueltas con los Haas, los Audi y algún Racing Bulls que merodeaba por la zona trasera de la parrilla.
No era el escenario que hubiera elegido para correr en casa, pero tampoco fue una sorpresa. El FW48 de Williams no tenía ritmo para más y Sainz lo sabía desde el jueves. «Hemos estado luchando toda la carrera con los Haas, con los Audis, con algún Racing Bulls que andaba por ahí detrás, pero sí, al final hemos acabado en la posición que merecemos«, dijo el madrileño ante los medios, entre ellos Autonoción, nada más bajarse del coche.
Ni el abandono de Leclerc ni el de Antonelli le permitieron acercarse a la zona de puntos. El Williams es simplemente demasiado lento en un circuito como Montmeló para que las desgracias ajenas cambien el resultado propio. «Un poco la historia de toda la temporada: carreras muy buenas, salidas muy buenas, qualis muy buenas, pero desgraciadamente este año no está pagando mucho. Con el coche que tenemos, con muy buena quali, muy buena carrera, ¿qué haces? Vas a acabar fuera de los puntos, sobre todo en un circuito como Barcelona».
Sainz apunta al sobrepeso como el problema más urgente de Williams
Preguntado por cuándo tendrá un Williams que le permita pelear de verdad por los puntos, Carlos Sainz fue directo: «Creo que el último tercio de la temporada es cuando llegarán las cosas. Ahora nos toca un segundo tercio de temporada duro, porque vienen pistas difíciles para el coche. Vienen Silverstones, Spas, Hungrías, incluso Austria puede ir un pelín mejor, pero solemos sufrir ahí un poco también. Así que creo que ahora toca un segundo tercio de temporada duro, donde no va a haber muchos Canadas y Mónacos, que es donde el coche al final suele vivir».
El madrileño señaló el sobrepeso como la prioridad más urgente, aunque dejó claro que resolverlo tampoco sería suficiente por sí solo. «El sobrepeso te metes en la pelea por esos puntos, si quitas el sobrepeso que tenemos. Pero es que eso no… Estábamos a 1,7, 1,8 segundos en qualy dependiendo de la vuelta. El sobrepeso igual te pone a un segundo de los líderes y peleando con un Alpine, no es donde prometimos estar este año, no es donde deberíamos estar con todo el túnel de viento que hemos tenido, con todas las horas de desarrollo que ha tenido este coche. Estar a un segundo por vuelta de los primeros no es suficientemente bueno, así que estamos lejos de donde queremos que esté».
Sobre el motor, Sainz apuntó a una pérdida de rendimiento del Mercedes respecto a sus rivales este fin de semana. «El motor Mercedes hemos sufrido bastante. En calificación no teníamos ninguna ventaja con el Ferrari, por eso los motores Ferrari estaban más adelante, y los motores Audi. En cambio el motor Red Bull iba increíble. Este fin de semana entraban mucho más rápido a la curva 9 y a la 14, tenían más deployment y eso nos afecta a los equipos Mercedes. No sabemos por qué no teníamos tanta batería como los demás equipos. Eso es algo que hay que analizar con calma».

Sainz usó la victoria de Hamilton para hablar de lo injusta que puede ser la Fórmula 1
La victoria de Lewis Hamilton con Ferrari fue el telón de fondo perfecto para que Sainz reflexionara sobre algo que lleva tiempo queriendo decir. «Lo de hoy, esta victoria de Hamilton, demuestra que es un deporte tremendamente injusto. Había gente que se pensaba, después del año pasado, que Hamilton había desaparecido, pero al final, cuando la mecánica está a tu gusto, el coche está a tu gusto, de repente los pilotos emergen».
Y lo aplicó a su propia situación sin rodeos. «Todos tenemos un nivel de talento muy alto, con unas características de pilotaje diferentes, que hay coches que nos van bien, otros que nos van mal. Al final la virtud de un piloto está en adaptarse y en saber llevarlos al límite. Para mí me pasó un poco en 2022, al principio me tocó un coche que no me gustaba nada en Ferrari, luego me conseguí adaptar y en 2023 y 2024 creo que ya estuve a un nivel muy alto».
Sainz no eludió la autocrítica ni la reivindicación. «De repente te vas a un equipo donde te toca un coche que no te gusta y te pasas ahí tres años sin poder adaptarte, te puedes parecer manco. Y de repente te vas a un equipo donde el coche está perfectamente a tu gusto y pareces Dios. Este deporte hay que saber explicarlo a la gente. Yo cambio de equipo cada dos años a este paso. Pero mi año pasado también tuvo mérito, los podios de final de temporada, y esta primera mitad no se está viendo, pero estoy haciendo un año muy, muy bueno. Así que a seguir trabajando y a ver qué tal el futuro».









