Carlos Sainz no se guardó nada tras la clasificación del Gran Premio de Bélgica. El madrileño, que saldrá 15º con Williams, ofreció un análisis crudo sobre la situación real del equipo en 2026 y dejó claro que no espera ningún cambio de guion en lo que resta de temporada, más allá de lo que pueda arañar con su propio talento al volante.
«Este año no va a pasar»
Preguntado directamente por si esperaba que Williams diera un salto de calidad con las próximas evoluciones, Sainz fue tajante: «Siendo súper sinceros, este año, no». El piloto explicó que el problema no está solo en el ritmo de desarrollo, sino en el propio concepto del monoplaza.
«Aunque este año hayamos hablado de un coche ‘B’ o chasis nuevo, nuestro coche ‘B’ o chasis nuevo no es tan bueno como los pasos que está dando la gente. Es espectacular el progreso que hace RB, cada vez que traen una evolución mejoran dos o tres décimas y nosotros no hemos traído ninguna evolución así».
La conclusión del madrileño apunta ya directamente al futuro: «Me cuesta pensar cómo vamos a salir de esta este año. Lo que sí quiero pensar es que estemos aprendiendo lo máximo para ya estar diseñando el coche del año que viene de una manera más competitiva porque está claro que en el coche de este año hemos fallado».
Sainz también relató lo complicado que había sido el fin de semana a nivel técnico. «Está siendo un fin de semana muy complicado. Hemos tenido un problema durante todos los entrenamientos libres, lo que no me ha dejado aprender mucho durante todo el fin de semana, sinceramente. Iba todo el fin de semana muy lento, incluso casi más lento que los Cadillac», explicó.
La avería, según contó, se resolvió justo antes de la clasificación, lo que le permitió firmar su actuación habitual: superar la Q1 con lo justo y colarse en Q2, donde todo se decide por márgenes mínimos. «Si la haces buena, ganas a Bearman por 2 milésimas, si no es tan buena te quedas a una décima de Bearman y la vida sigue».

La verdadera pelea de Carlos Sainz es contra los Haas
El piloto de Williams detalló también el mapa de fuerzas de la zona media, donde su rival directo tiene nombre propio. «Nosotros tenemos una carrera particular con los Haas, que vamos más o menos al mismo ritmo. El Alpine va 3 o 4 décimas más rápido. El Audi, 6 o 7, el RB, 1 segundo», explicó, para después subrayar cómo ha cambiado el reparto de fuerzas respecto a la temporada pasada: «Este año hay 1 segundo de diferencia entre uno de los peores de la zona media y el mejor de la zona media y ya puedes hacer la vuelta de tu vida y ellos, hacer una vuelta malísima, que sigues a medio segundo».
Sobre la carrera del domingo, Sainz no se hizo ilusiones: «Desgraciadamente, este año se han abierto estas diferencias y en Williams estamos sufriendo mucho con esta generación de coche, no la conseguimos evolucionar como nos gustaría y desgraciadamente estamos el 15º y mañana seguramente acabaremos por ahí a no ser que pase algo a muchos coches del Top-10 y de repente podamos conseguir algún puntito».
«Hay que espabilar»
Pese al panorama, Sainz encontró un resquicio de satisfacción personal en su propio rendimiento al volante. «Este año en clasificación estoy consiguiendo encontrar el punto de máximo rendimiento del coche bastantes veces y eso me contenta o es una pequeña victoria personal», explicó, aunque sin perder de vista la realidad del equipo: «Sé que con estas vueltas hoy haces el 15º pero en una Q2 o Q3 normal estaría destacando y brillando más, porque el coche desgraciadamente no da para más».
El madrileño cerró con una reflexión que resume el estado de ánimo dentro de Williams: «Como equipo sabemos que no estamos dando el nivel o la talla que prometimos o deberíamos estar dando, pero como decimos en España, hay que espabilar».









