Las principales marcas de automóviles, las más visibles y conocidas, las que han acaparado la mayoría de ventas en los últimos años, están viendo como su dominio y su posición se tambalea por culpa de los cambios que ha traído la electrificación, la digitalización, y los cambios tecnológicos que se están produciendo en la industria en los últimos años. Una de esas marcas que ha ido perdiendo músculo, pero que, pese a ello, sigue siendo un referente, es Opel, que quiere volver a ser importante dentro de un mercado donde las propuestas se multiplican poco a poco.
Para ello, ha anunciado que se mete en la competencia del segmento C con un SUV que además se va a fabricar en la planta de Zaragoza, y lo hace con la colaboración de la firma china Leapmotor, para combinar diseño alemán, tecnología china, y producción española.
Opel y su nuevo SUV
El anuncio se ha producido en la presentación de los planes industriales de Stellantis para los próximos años, clave para el futuro del grupo. Las futuras generaciones de dos de los coches más importantes e históricos de la marca, como son el Astra y el Corsa, se seguirán fabricando en Alemania, pero este nuevo SUV, seguirá una línea completamente diferente. Para empezar, se ha diseñado en Rüsselsheim, el conocido e histórico centro tecnológico de la firma, el desarrollo cuenta con el apoyo de un equipo chino de Leapmotor para la ofensiva eléctrica de la marca. Y la fabricación se está llevando a cabo en Zaragoza, una de las plantas de Opel con más importancia en Europa.
El lanzamiento tendrá que esperar, no está previsto que se lance antes de 2028, pero entra dentro de una estrategia clave y trascendente para el futuro de la marca. Primero, para ampliar su oferta, en este caso, su expansión por el segmento C electrificado, segundo, por el impulso que pueda darle su alianza con un grupo chino que debería ayudarles a contar con una parte eléctrica clave.
Ingeniería alemana y tecnología china
La unión entre Opel y Leapmotor es tan inédita como esperanzadora para la mítica firma, supone un cambio radical en la manera de fabricar vehículos en la industria de nuestro continente. De toda la vida, en Europa, los proyectos de producción de cualquier coche solían desarrollarse en un mismo país, cualquiera que fueran las fases desde la concepción hasta el desarrollo final. Sin embargo, la evolución del sector, y del mundo en general, incluido el de las comunicaciones, permite poder trabajar en un mismo proyecto en diferentes partes del mundo al mismo tiempo como si se trabajara en la misma sala, por tanto, se han impulsado nuevos modelos de cooperación que antes parecían imposibles.
De esta forma, Opel sigue contando con el desarrollo conceptual y de posicionamiento que le caracteriza, fabricado en Alemania, con la calidad percibida de siempre, y conociendo las novedades que requiere el mercado europeo. Y al mismo tiempo, la gran novedad, Leapmotor se centrará más en el aspecto tecnológico, gracias a su especialización en plataformas eléctricas, sistemas electrónicos y las soluciones avanzadas de conectividad que presenta, dejando la parte más importante de la movilidad actual, la más novedosa, a los que nos llevan ventaja.
De esta forma, se obtiene un vehículo que, por fuera, responde a las exigencias del mercado europeo, con una tecnología que ayuda a reducir tiempos y costes, y al mismo tiempo, con una estructura tecnológica global para impulsar la electrificación de la marca.
Zaragoza y su importancia
Que se haya elegido la planta de Zaragoza para la producción de este Opel, no es una elección tomada a la ligera por parte de Stellantis. Esta fábrica ha demostrado a lo largo de los años la gran capacidad para producir coches en gran cantidad, y al mismo tiempo, una flexibilidad tremenda para adaptarse a los cambios tecnológicos de la industria, y por eso, ante este nuevo cambio, ante la llegada de un SUV del segmento C con la colaboración China, se considera la planta ideal para llevar a cabo el proyecto. Así que, en lo que repecta a España, esto supone una importante inyección a la economía y a la industria nacional.
Y más allá de este Opel, Stellantis, dentro de su hoja de ruta, tiene previsto lanzar otros cuatro modelos de cara al año 2030, y todos ellos se van a fabricar en esta planta aragonesa que es tan importante para Opel. Algunos apuntan a la electrificación de sus modelos más clásicos.
De momento, sabemos que la llegada de este nuevo SUV de Opel, que se va a fabricar en España, en Zaragoza, y con la colaboración directa con el fabricante chino Leapmotor, supone el inicio de una nueva era para la firma, una ofensiva con la que busca recuperar el prestigio que debería ir asociado a una de las marcas que más relevancia ha tenido en la historia del automóvil, tanto en España como en Europa.









