Los sistemas de propulsión de los NIO ES8, ES9 y ET9, y los de los Onvo L90 y L80 pueden presumir de premio, ya que han sido galardonados con el primer puesto en ciencia y tecnología de la Sociedad de Ingenieros de Automoción de China, la China SAE. El proyecto corre a cargo de la firma, pero ha colaborado con diferentes universidades y proveedores.
El premio se lo ha llevado gracias al motor de bobinado de onda continua de 925 voltios, que cuenta con una densidad de potencia de 25,9 CV por cada kilogramo y con un controlador de 308,5 CV por litro. El premio ha sido anunciado esta misma semana y también reconoce que no sea un simple prototipo y que ya se esté fabricando en serie. De hecho, ya han salido de la fábrica 2 millones, se alcanzó esa cifra en marzo. Es una forma de darse a conocer en Europa en cuanto a motores, porque lo que se conoce aquí son sus estaciones de cambio de batería.
Nio y su motor premiado
El proyecto se titula, en su versión larga, “tecnologías clave e industrialización de sistemas de propulsión eléctrica de bobinado de onda continua de alta densidad de potencia”, y se impuso a más de 200 candidaturas. El jurado valoró los avances técnicos y que no se hayan quedado en el laboratorio. El trabajo se centra en tres retos, la fabricación en serie de bobinados de onda continua con un alto nivel de aislamiento, la gestión térmica integral en un conjunto compacto y el aprovechamiento del propio sistema de propulsión para elevar la tensión durante la carga.
En un bobinado de onda continua, el hilo plano de cobre recorre el estátor sin interrupción, en lugar de formarse con piezas en forma de horquilla que luego hay que soldar una a una, lo que elimina buena parte de las soldaduras. La dificultad está en producirlo en grandes cantidades, equilibrando el aislamiento, la precisión y que todas las unidades salgan iguales. NIO asegura que es el primer sistema de propulsión de 925 voltios con esta tecnología fabricado en serie en el mundo.
Densidades elevadas en un espacio muy reducido
Las cifras del premio, en unidades chinas, son 19,06 kW/kg para el motor y 226,92 kW/L para el controlador, la electrónica que lo gestiona, que equivalen a 25,9 CV por kilo y 308,5 CV por litro. Cuanto menos ocupa y pesa la propulsión, más espacio queda para el habitáculo y el maletero, y menos peso hay que mover. NIO no ha explicado en qué condiciones se miden esas densidades: la ficha del ET9, por ejemplo, da para su motor trasero de 340 kW y 79 kg una densidad de unos 4,3 kW/kg, muy por debajo, lo que indica que los 19,06 kW/kg son una cifra de otro tipo.
El conjunto puede trabajar, además, como elevador de tensión: el bloque y su electrónica suben el voltaje, de forma que la batería de alto voltaje se carga con buena potencia en cargadores de menor tensión, y la potencia máxima de carga con este sistema llega a 202,78 kW. Es una solución lógica en el ET9, que usa una arquitectura de 900 voltios, con un máximo de 925.
Cinco modelos en onde años para más de dos millones de motores
El sistema que montan los NIO ES8, ES9 y ET9 y los Onvo L90 y L80, que también es una marca del grupo, y el total de todos los coches que lo llevan suponen más de 300 mil entregas. Estos motores se fabrican en dos plantas de Hefei, y el hito fue que el pasado 5 de marzo salió de una de ellas la unidad dos millones, que fue a parar al ES8, que lo monta en la parte de atrás del vehículo. Se logró alcanzar la cifra de 500 mil unidades en julio de 2022, un millón en marzo de 2024, es decir, fueron a más porque lograron duplicar la cifra en solo 23 meses.
Los motores de NIO comenzaron a desarrollarse en el año 2015, ya han lanzado cuatro generaciones, además de que se les han concedido hasta 146 patentes, además de haber participado en seis normas nacionales chinas. Junto a ellos, parte de este desarrollo también ha tenido la implicación de la Universidad de Tongji, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Harbin y la siderúrgica Baosteel. Entre los autores se encuentra el propio fundador de NIO, William Li, y la firma ha realizado una inversión por encima de los 65 millones de yuanes, alrededor de 8.450 millones de euros. Como punto a favor, lo que eleva su prestigio, es que el desarrollo de las celdas y baterías cilíndricas, las 46105 del ET9, de 292 Wh/kg, son de producción propia.
Lástima que este premio, a día de hoy, no tenga ninguna repercusión ni efecto en nuestro continente. NIO es en Europa una marca de estaciones de intercambio. Pero sí debemos tener en cuenta un detalle importante, una evidencia, la dirección que está llevando a cabo la industria china, en la que la cadena de valor completa corre a cargo de cada fabricante, empezando por las celdas de las baterías y terminando por el motor, uno de los motivos, aunque hay muchos más, que explica que los precios en China sean mucho más baratos.









