Mitsubishi regresa al eléctrico, lo hace 16 años después del i-MiEV en Australia. Lo hace con el ASX VR-e, un SUV compacto que nada tiene que ver con aquel coche pequeño eléctrico y que tampoco tiene que ver con el ASX que se comercializa en Europa, que más bien es un Renault Captur con otro logo.
Se trata de un Foxtron Bria con diseño de Pininfarina, cuenta con una batería LFP de 57,7 kWh y con tres versiones de 233 CV con tracción trasera y un GSR de 465 CV, tracción total y una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Por el momento, no se sabe nada sobre su llegada al Viejo Continente.
Mitsubishi ASX VR-e y su parentesco con el Foxtron Bria
Mitsubishi no ha desarrollado directamente el ASX VR-e, de ello se ha encargado Foxtron, la filial de coches de Foxconn, curiosamente, la misma que se encarga de fabricar los iPhone en Taiwán. Ahí se vende como Foxtron Bria.
Este vehículo sale a su vez del Luxgen n7, también comercializado en Taiwán, y de ahí nos puede valer para hacernos una idea de cómo será el ASX VR-e, con 171 y 342 kW, sobre una plataforma de 400 voltios que encaja con la carga máxima de 134 kW.
Tampoco se sabe nada del precio, pero el Bria parte de los 39.470 dólares australianos, el VR-e será poco más caro, unos 40.000, el equivalente a 25.000 euros, y competirá con el MG4, el BYD Dolphin, el BYD Atto 2, el Jaecoo 5 eléctrico y el GWM Ora 5.
Tampoco se conocen temas tan importantes como la autonomía en el ciclo WLTP, en el NEDC es de 516 km, pero es mucho más optimista que las mediciones llevadas a cabo en Europa. Esas cifras equivalen a 57,7 kWh, unos 11 kWh/100 km, cifras muy optimistas.
Diseño y potencia
Las tres versiones disponibles de acceso, la LS, Aspire y Exceed, llevan un motor eléctrico sobre el eje trasero de 171 kW, unos 233 CV, y 350 Nm de par, con capacidad para pasar de 0 a 100 km/h en apenas 6,8 segundos. Un escalón por encima está el GSR, que suma otro motor al eje delantero de un máximo de 342 kW, unos 465 CV, y 700 Nm, en este caso, solo necesita 3,9 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, el más rápido en cuanto a aceleración que se comercializa en Australia.
Cuenta con tres modos de conducción, el Eco, Comfort y Sport, y en el caso del GSR, el Sport es capaz de cambiar el reparto de par entre ejes, del 50:50 al 30 delante y 70 detrás. También cuenta con tres niveles de asistencia para la dirección, ligero, estándar y pesado, y la regeneración tiene cinco niveles con un modo de un solo pedal.
En cuanto a la carga, acepta un máximo de 134 kW en continua y 6,6 kW en alterna, además de contar con V2L, lo que permite alimentar dispositivos externos.
En cuanto a las medidas, son 4,3 metros de largo, 1,8 de ancho y 1,5 de alto, con una distancia entre ejes de 2,8 metros, lo suficiente para ganar espacio y estabilidad. Cuenta con un diseño aerodinámico, con un S-Duct en el frontal que permite canalizar el aire de abajo a arriba, además de contar con cortinas de aire, persianas activas en la parrilla, manillas integradas y llantas específicas.
Cuatro acabados y ocho años de garantía
En el interior hay un cuadro digital de 9,2 pulgadas y una pantalla central de 15,6 con Apple CarPlay y Android Auto sin cables, widgets configurables y una climatización que entiende frases como «tengo calor». Mitsubishi no ha renunciado a los mandos físicos para el clima, las luces de emergencia y los desempañadores, y hay un botón de favoritos que se puede asignar. Lleva actualizaciones por internet, servicios de coche conectado y luz ambiental de 64 colores en los acabados altos.
El LS, el de acceso, cuenta con llantas de 18 pulgadas, climatizador bizona, seis altavoces, asientos delanteros manuales, cámara y sensores traseros, faros LED, acceso sin llave y monitorización del conductor. El Aspire suma tiradores que se despliegan solos, asientos de cuero sintético, asiento del conductor eléctrico con memoria, calefacción y ventilación delanteras, maletero delantero con apertura eléctrica, suelo de carga regulable, cámara de 360 grados y aparcamiento autónomo.
El Exceed, está un escalón por encima con llantas de 20 pulgadas en dos tonos, techo panorámico, portón eléctrico manos libres y sonido de 12 altavoces. Y el GSR trae los dos motores, un interior con cuero sintético y microsuede, costuras azules y techo negro, en colores como negro Stealth, rojo Solstice, azul Pacific, gris Magnetic, blanco Polar y verde Sage.
Es importante señalar que cuenta con ocho años de garantía o 160.000 km, con el programa Drive Battery Capacity Care, que asegura conservar al menos el 70% de la capacidad durante ese periodo. Falta saber cuándo llegará a Europa, si llega.









