Mini acaba de hacer un guiño a la historia, recupera uno de sus momentos más importantes de la historia de los rallys con el nuevo 1965 Victory Edition. Es una edición especial que rememora la victoria del Mini Cooper S en el Rally de Montecarlo de 1965. A España, llegará, pero con una peculiaridad: vendrá asociada a la versión John Cooper Works, habrá una versión gasolina y otra completamente eléctrica, y tendrá un precio de salida de 47.990 euros. Solo habrá 65 unidades a la venta en toda la península.
Solo 65 unidades para España
Timo Mäkinen y Paul Easter lograron la victoria en el Rally de Montecarlo de 1965, han pasado más de seis décadas, y ahora, esta nueva edición rinde homenaje a ese momento. Para ello, esta nueva edición recupera algunos de los elementos más reconocibles, visualmente, el color Chile Red, la franja blanca del capó, la parte de atrás y el techo, y se incluye el número 52, el que llevaba el vehículo cuando se coronó en el campeonato. Este aparece en los laterales, como lo hacía durante la edición del Montecarlo.
En España solo vamos a tener 65 unidades, ya lo ha confirmado Mini, una cifra que también es un guiño directo al año en que se logró la mítica victoria, 1965. Para la comercialización, se realizará escalonadamente, dependiendo de la versión elegida, algo que, cuando hay varias mecánicas disponibles en ediciones especiales, suele ser el proceso habitual.
El Mini John Cooper Works 1965 Victory Edition costará 47.990 euros, siendo un precio razonable al tratarse de una edición especial tan reducida. Tendrá una potencia de 231 CV y 380 Nm, y los primeros modelos llegarán a los concesionarios el mes que viene.
El modelo eléctrico tendrá un precio en torno a los 49.200 euros, y tardará un poco más en llegar a los concesionarios, en el último mes de año, casi tres meses de diferencia. Serán 258 CV, aceleración de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, dos menos que la versión de gasolina. Esto evidencia que ambas versiones ofrecen prestaciones similares pese a que la mecánica de uno y otro ofrece grandes diferencias. La intención de la firma es que haya las mínimas diferencias entre una y otra versión, que no pudiera haber una que pareciera peor que la otra, un reto siendo uno de gasolina y otro eléctrico.
Un Mini actual con detalles de los años 60
Pero el guiño al pasado va mucho más allá de la pintura y el número, hay otros detalles que nos llevan a sus orígenes, pero sin resultar exagerado ni cargante: llantas de 18 pulgadas con diseño JCW para la versión de gasolina, y las JCW Mastery Spoke en acabado negro para la versión eléctrica que le dan un carácter más deportivo. Un pilar C, umbrales de las puertas, el volante y la consola central. Detalles que evidencian que estamos ante un vehículo único con carácter especial, una edición limitada con mucho mimo para parecer un coche de antes, pero para la movilidad actual.
La combinación de colores habituales de John Cooper Works se mantiene dentro del habitáculo, en el que predomina el antracita, y en el que hay incluidos elementos propios de esta edición completamente exclusivos. El número 52 también está presente en la llave, para que se note que no se han dejado nada. Lo más interesante es que, pese a esta cantidad de elementos, en ningún caso, Mini rinde un homenaje con exceso, todo está muy medido, son referencias directas pero discretas, algo que no siempre resulta fácil de lograr al hacer un guiño tan directo y concreto al pasado.
Otro guiño al pasado
Mini, por mucho que esté adaptado a la movilidad actual, evoca a un coche antiguo, porque lo es, es uno de los coches con más historia de la carretera, que ha sabido adaptarse, pero, al mismo tiempo, capaz de explotar a la perfección esta misma historia, con un montón de archivos del que tirar para traernos joyas como la que ahora se presenta.
No se trata solo de poner unos adornos y adaptar el coche, se preocupan en trabajar los detalles minuciosamente, en hacer que los coches, parezcan del pasado, contando con lo último de la movilidad actual, con detalles que solo se aprecian cuando tienes tiempo de pasar un rato en cada una de sus ediciones que lanza al mercado.
La Victory Edition está a punto de llegar a España, lo hará este mes de octubre con la versión de gasolina, y lo hará en el mes de diciembre con la versión eléctrica. Son las versiones John Cooper Works, las variantes más deportivas de la gama, con las que buscan un guiño histórico y espíritu competitivo al mismo tiempo. Solo llegarán 65 unidades, y partirán de los 47.990 euros, que evidencia que Mini no busca grandes ingresos, busca seguir ofreciendo historia al alcance de todos.








