Fernando Alonso logró este pasado domingo sumar su primer punto de la temporada, una hazaña sabiendo cuál es la situación del AMR26 y de Aston Martin. Muchos considerarán que este punto es fruto de la suerte, y seguramente no les falte razón. Pero la cosa es que, para tener suerte hay que buscarla, y el piloto español se encarga de dar todo lo que tiene en sus manos, que es mucho, para optimizar los resultados, y al hacer esto, es más probable que la suerte se acabe poniendo de su lado, como pasó en la carrera de ayer. Ahora, sin descanso, toca sufrir, pero con mejor sabor de boca, porque se sufre en casa, con tu gente, y con un punto inesperado que, aunque sepa a poco, es un punto por haber acabado la carrera en el top 10.
Alonso no se rinde
Cuando analizábamos las opciones de Fernando Alonso en el GP de Mónaco, hablábamos de que la opción de puntos era posible. Y no lo era porque al coche le diera para pelear en la zona media, es más se vio durante todo el fin de semana, que esta opción era completamente imposible, por mucho que Mónaco no exija toda la potencia del motor. Pero hablábamos de que el equipo debía sacar el máximo al monoplaza, lo hicieron, y esto sigue siendo muy poco, pero la única condición era que permitieran a Alonso terminar la carrera, y luego él se encargaría del resto.
Por su puesto que hubo suerte, hubo siete abandonos, solo cruzaron la meta quince coches, y pero dos de los retirados eran Bottas y Stroll, así que, su puesto, según rendimiento, debía ser acabar en el puesto catorce o quince. Pero supo aprovechar cada momento de la carrera, supo ganar posiciones en las dos salidas, y fue de los pocos pilotos que no recibió ninguna sanción durante la carrera. De hecho, terminó la carrera en undécima posición, por detrás de un Checo Pérez que también hizo un espléndido fin de semana, pero que recibió dos sanciones por colocarse mal en cada una de las dos salidas de la carrera, La segunda, le costó cinco segundos que permitieron al asturiano sumar su primer punto. Hubo suerte, pero también hubo un piloto que podría estar viendo tranquilamente lejos de los circuitos, pero a poco más de un mes para cumplir lo 45 años, lo da todo aun teniendo el peor coche de la parrilla, un profesional con hambre de pilotar al máximo nivel, y ayer demostró que sigue siendo de los mejores de la parrilla.
Alonso y Barcelona
Fernando Alonso viaja con la motivación a Barcelona de saber que va a correr delante de su público, pero que la resignación de saber la realidad que tiene por delante. Como dijo ayer Pedro de la Rosa, que no acostumbra a ser tan claro, tocan carreras en las que se va a sufrir mucho, antes de que llegue la primera gran actualización, que se espera, en el escenario más optimista, antes del parón de verano.
La realidad es la que es, y quitando los problemas que pueda tener algún piloto durante el fin de semana, lo normal es que veamos a Fernando Alonso pelear, como mucho, por superar a Cadillac En Barcelona, un circuito que tiene de todo, velocidad, curvas rápidas y curvas lentas, ya solo por la potencia, volverá a evidenciar la gran brecha que hay con todos los demás. Si en Mónaco se podía intuir que las peculiaridades del trazado nos permitieran ver una machada, una nueva exhibición, lo lógico es que ahora se le vuelva a ver en la cola de la cabeza.
Fernando Alonso al máxima nivel
Fernando Alonso ha vuelto a demostrar que sus capacidades al volante siguen intactas. Dada la situación actual de Aston Martin, es complicado que pueden pescar a un buen piloto para la próxima temporada, así que lo normal es que intenten renovar al piloto español. Parece que ambas partes están en la misma sintonía, eso sí, habrá que ver la motivación del de Oviedo, y el próximo paquete de actualizaciones podría ser claro. Porque ni no hay evolución, la motivación caerá en picado. Por el contrario, si la mejoría es evidente, seguirá igual de motivado que siempre.
Mónaco nos ha dejado un buen sabor de boca porque, una vez más, Fernando Alonso ha vuelto a poner su monoplaza mucho más arriba de las previsiones más optimistas del equipo. Se aprovechó de los siete abandonos, pero logró quedar por encima de cuatro pilotos que deberían haberle superado. Demostrando que cuando el piloto tiene una incidencia real en la conducción, cuando el coche importa menos, sigue siendo el mejor. El problema real es que, aunque el coche importa menos en Mónaco, es lo suficiente malo como para hablar de exhibición, una más, una que posiblemente, no podremos en Barcelona este fin de semana.









