El mercado del automóvil tiene un claro dominador que, lejos de ver techo, sigue ofreciendo nuevos modelos. Se trata de los SUV familiares, y los fabricantes siguen empujando con más modelos, más prestaciones, más tecnología y precios mucho más ajustados. El espacio y el rendimiento son dos de los principales reclamos a la hora de elegir un coche, junto al precio, que sigue siendo clave a la hora de decantarse por un modelo u otro.
Es precisamente el mercado chino el que se ha hecho un hueco importante gracias a aunar estos tres aspectos, lo que ha puesto en jaque a los principales fabricantes. Y ahora llega una ofensiva aún más contundente con el Leapmotor, de la mano de Stellantis, con el nuevo C16.
Esta marca ha logrado en solo diez años pasar del anonimato más absoluto a convertirse en un referente de gran relevancia en los vehículos de nueva energía, y está preparando un nuevo proyecto que puede volver a revolucionarlo todo. Conviene contextualizar la alianza: Stellantis posee desde 2023 el 20 % de Leapmotor y juntos crearon Leapmotor International, joint-venture donde Stellantis tiene el 51 % y se ocupa de comercializar y, cada vez más, fabricar los modelos de Leapmotor para Europa. El Leapmotor T03 ya se ensambla en la planta de Stellantis en Tychy (Polonia), y la siguiente jugada es la fabricación del B10 en Figueruelas (Zaragoza). El C16 entraría en ese plan.
El nuevo Leapmotor C16
Y los argumentos para creer que el coche puede convertirse en un referente en ventas son varios. El Leapmotor C16 se decanta, principalmente, por el espacio y el equipamiento, y a un precio sin rival en el mercado. Es un SUV grande, de 4,91 metros de largo y una distancia entre ejes de 2,82 metros, lo que ya de por sí supone una declaración de intenciones.
El objetivo del tamaño es similar al de otras propuestas SUV del mercado: sustituir a los monovolúmenes, algo que se da por hecho en el mercado actual. Pero ojo, porque este tipo de vehículos sigue siendo un referente en cuanto a espacio. En China está a la venta con configuraciones de cinco y siete plazas —la versión 5 plazas es precisamente la principal novedad del 2026, con un maletero de 1.663 litros y modo cama eléctrico activable con un solo botón—, mientras que la 7 plazas mantiene su papel como referencia familiar del segmento. Y teniendo en cuenta que la tendencia actual es la versatilidad por encima de lo deportivo, en eso cumple a la perfección.
El habitáculo es bastante minimalista, también tendencia en los modelos chinos más actuales. Ofrece dos pantallas integradas directamente en el salpicadero y prácticamente ningún botón físico, algo que, sin embargo, no ha terminado de convencer en el mercado europeo —ejemplo de ello es que muchos fabricantes han apostado por recuperar dichos botones físicos, sobre todo para las funciones más críticas—. Pero volviendo al Leapmotor, esta sencillez visual esconde un nivel tecnológico que es donde, en realidad, está la mayor parte del esfuerzo de la marca. La cabina se basa en el chip Snapdragon 8295 con el sistema operativo Leap 4.0Plus, mientras que la conducción autónoma corre sobre un procesador Qualcomm 8650 capaz de procesar hasta 100 TOPS, alimentado por un LiDAR de 128 líneas en el techo, doce cámaras y doce sensores de aparcamiento. Es equipamiento típico de un coche que en Europa se vende por 60.000 euros.
Porque la marca ha cimentado mucha de la reputación ganada en estos diez años en el desarrollo de sistemas eléctricos y soluciones de integración tecnológica, y ese es, por otro lado, uno de los motivos principales por los que Stellantis decidió subirse al barco: un grupo que quiere expandirse en eléctrico y al que la tecnología china le ahorra años de desarrollo propio. No hay fecha definitiva para el lanzamiento del C16 en Europa, aunque todo apunta a que será dentro del ciclo comercial 2026-2027.
Eléctrico con autonomía elevada
El Leapmotor C16 ha optado por ofrecer muchas alternativas al cliente: hasta ocho versiones diferentes, divididas a partes iguales entre eléctricos puros (BEV) y variantes EREV (eléctrico de autonomía extendida).
Para las EREV, la configuración es de 231 CV combinados y 320 Nm de par, con baterías LFP y litio ternario de 28,4 y 38,7 kWh respectivamente, que permiten alcanzar autonomías eléctricas homologadas de 200 y 280 km en ciclo CLTC, pudiendo llegar a los 1.150 km de autonomía combinada. El sistema EREV monta un motor de gasolina atmosférico de 1,5 litros con 70 kW que actúa principalmente como generador, mientras que el motor eléctrico de 170 kW (228 CV) se ocupa del trabajo en el eje trasero. El tiempo de carga rápida de la batería EREV es de 19 minutos hasta el 80 %.
Pero lo que realmente puede revolucionar el mercado en Europa son las versiones 100 % eléctricas. Estas se mueven mediante tracción en el eje trasero con una potencia máxima de 220 kW (295 CV) y 360 Nm de par. Aceleran de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 190 km/h. Montan baterías LFP de 74,9 y 81,9 kWh instaladas en el suelo del vehículo, con autonomías homologadas de 580 y 630 km en ciclo CLTC.
El detalle técnico que más distingue al C16 BEV es su arquitectura eléctrica de 800 voltios, una solución reservada hasta hace poco a coches de Porsche o Hyundai con precios cuatro veces mayores. Esto permite una carga rápida del 30 % al 80 % en solo 18 minutos. No son cifras de récord absoluto, ni mucho menos, pero sitúan al vehículo en una posición muy competitiva dentro del segmento de SUV familiares grandes.
El precio que lo puede cambiar todo
El precio del C16 aún no se conoce en Europa, pero en China la versión EREV parte de los 151.800 yuanes hasta los 171.800 yuanes; al cambio, hablamos de un precio entre 18.300 y 20.700 euros. Si nos vamos a las versiones completamente eléctricas, los precios están entre los 161.800 yuanes y los 181.800 yuanes, al cambio, entre los 19.500 y 22.000 euros.
Los precios en Europa siempre son más altos por la suma de aranceles, transporte, homologación, distribución y márgenes, pero seguirán siendo mucho más competitivos que otras opciones del mercado. Hay además un detalle muy concreto que conviene tener presente: los aranceles compensatorios europeos a Leapmotor son del **21,3 % adicional sobre el 10 % general**, total del **31,3 %**, una cifra elevada que el grupo está esquivando precisamente con la fabricación en planta Stellantis dentro de la UE. Y mientras esa fabricación llega, otra vía probable de entrada del C16 es la importación con sobrecoste arancelario asumido por el propio grupo durante una fase puente, una jugada que Stellantis ya está estudiando con otros modelos chinos del grupo.
Leapmotor, en colaboración con Stellantis, está a punto de revolucionar la industria de los SUV familiares con el C16, un vehículo con cifras y rendimiento muy serios pensado para la familia, y por un precio muy por debajo del mercado. La incógnita ya no es si llegará, sino cuándo y a través de qué planta del grupo italo-francés se acaba ensamblando.









