Es cuestión de tiempo para que los robotaxis sean una forma más de moverse por las ciudades, y el último paso lo ha dado Xpeng, que ya cuenta con la autorización para poder desplegar su flota, aunque de forma demostrativa, para el nivel 4 en la ciudad de Guangzhou. De momento, para poder usarlo, se abre un proceso por invitación, mediante códigos, y en principio, cubre la totalidad del municipio, aunque eso no quiere decir que vaya a estar a disposición en todas las calles.
El anuncio se produjo el pasado lunes 26 de octubre, y la idea es poder probar la experiencia completa, empezando por la solicitud para el viaje, la recogida y la posible gestión de imprevistos del recorrido. De momento no hay otras firmas ni plataformas europeas de movilidad en el proyecto, pero Xpeng mantiene conversaciones con muchas de las más importantes para poder incorporar nuevos vehículos, pero de momento, no hay más información al respecto.
Xpeng robotaxi, aún sin red comercial
Es importante aclarar las cosas, porque lo que Xpeng ha recibido no es un permiso para desplegar una red comercial, de momento, es un servicio de demostración para poder validar la tecnología y su funcionamiento operativo. Para la empresa, esto es una gran oportunidad que le permite poder comprobar si realmente cuenta con un servicio consistente y está lista para construir un modelo de negocio sostenible. De momento no se sabe cuántos vehículos se van a poner a prueba ni las tarifas de los viajes.
El pasado mes de enero de este mismo año, la firma recibió un permiso de pruebas para coches inteligentes conectados en la ciudad de Guangzhou. Dos meses después, en marzo, se creó una división de robotaxis, y en agosto logró el permiso para probar los vehículos sin operador de seguridad en vías de nivel 1, 2 y 3, el paso previo a estas pruebas ya sin conductor. Este nuevo permiso abarca poder moverse por toda la ciudad, con pasajeros reales y con un servicio que tiene nombre, el YOYO, o Youyou, que fue presentado este mismo mes de octubre.
Xpeng Youyou, el primer vehículo autorizado
El Xpeng Youyou va a ser el primer vehículo en convertirse en robotaxi, que ha sido desarrollado sobre la base del GX, el SUV más reconocible de la marca. Se presenta, así lo hace la propia marca, como el primer robotaxi de producción en China con desarrollo propio.
Que el vehículo pueda completar el recorrido es solo una pequeña parte del trabajo, pero una de las claves es lograr con plena efectividad que el robotaxi pueda responder a las peticiones, llegar a los puntos exactos donde se le solicite, poder coordinarse con el resto de la flota y ser autónomo para resolver las incidencias. El sistema puede funcionar bien en cuanto a la conducción, pero si el pasajero no encuentra el coche, si la espera es excesivamente larga o si hay fallos en el punto de destino, la experiencia no será buena.
Por eso Xpeng usará esta etapa para ajustar los procedimientos de recogida y llegada, la asignación de coches y la atención a distintas necesidades de desplazamiento, y para recopilar datos sobre la utilización de los vehículos, la eficiencia de la flota y los costes del servicio, que son menos vistosos que la potencia de los procesadores, pero fundamentales para saber si el proyecto sale a cuenta: tener coches que circulan solos no resuelve cuánto cuesta mantenerlos operativos ni cuántos viajes pueden hacer.
El robotaxi y su llegada a Europa
Xpeng ha informado de que, a fecha de hoy, está manteniendo diferentes conversaciones con plataformas europeas de movilidad. El planteamiento tiene como objetivo poder suministrar vehículos y tecnología a los diferentes socios, y que se encarguen de operar las flotas. Los ingresos para la empresa llegarían de esto mismo, de la venta de dichos vehículos, los propios servicios tecnológicos prestados y las comisiones.
He Xiaopeng, presidente de Xpeng, estuvo hace unos días en el Salón del Automóvil de París, fue allí donde se refirió a todos estos asuntos, pero no ha anunciado, tampoco lo ha hecho la compañía, ningún operador en concreto, tampoco posibles fechas en las que se podrían ver a estos taxis autónomos operar por las calles de nuestro continente, solo se han referido a conversaciones avanzadas.
Pero si siguen adelante con esta estrategia, Xpeng podrá apoyarse en empresas que conocen a la perfección cuál es su mercado, lo que facilita concretar la actividad del producto. Pero el salto internacional, a Europa en este caso, exigirá muchas más garantías que el simple hecho, que es mucho, de chequear cómo ha funcionado en la ciudad de Guangzhou, su comportamiento en situaciones de tráfico y cómo se adapta a los hábitos y a la forma de conducir personal, donde entran factores en juego que no puede replicar una máquina. También requerirá un cambio de normativa, permisos para circular sin conductor, algo que se deberá conceder de forma individualizada y no de forma generalizada.
Sin duda, estamos ante un gran avance después de que China haya autorizado a Xpeng las pruebas del robotaxi en la ciudad de Guangzhou, es un paso más hacia un futuro que parece imparable, que cada día está más cerca, pero que se enfrenta a retos importantes hasta que se termine por convertir en una realidad.









