El Toyota Crown Signia 2027 es el vehículo premium de la marca japonesa, una demostración de que también sabe competir con los más grandes en este segmento. Es un crossover de techo largo y descendente, se vende en Estados Unidos como el Crown más práctico. Motor híbrido de 2,5 litros y 241 CV, con tracción total electrónica de serie, y un interior con una pantalla táctil de 12,3 pulgadas, un equipo JBL de 11 altavoces en el acabado Limited y llave digital.
Esta nueva actualización añade además el Inked como nuevo color, además de un paquete de tecnología avanzada que en el Limited pasa de opcional a estándar. Su precio es de 44.890 dólares para el XLE y de 51.155 dólares para el Limited, al cambio, 41.500 y 47.300 euros respectivamente. Por el momento, el vehículo, que se coloca en el terreno de las berlinas y SUV premium alemanes, no es el suyo, como en ediciones anteriores, no va a llegar a España.
Toyota Crown Signia 2027
El Crown Signia es un crossover del segmento E, de cinco plazas, que en la gama americana se considera un SUV de tamaño medio, aunque su techo largo y descendente y su altura de unos 1,63 metros le dan unas proporciones cercanas a las de un familiar con toques camperos: mide 1,88 metros de ancho, con pasos de rueda anchos, y una parrilla monocroma, con elementos pintados en el color de la carrocería. El nombre Crown identifica la familia más premium de Toyota, y de ahí viene la referencia a BMW y Audi, por el planteamiento de acabados, confort y equipamiento, y no porque sea una marca independiente. La altura libre es de unos 17 centímetros, más que un coche y menos que un SUV.
La mecánica es única, un 2.5 de cuatro cilindros y ciclo Atkinson con un sistema híbrido y una batería de níquel-metal hidruro de arquitectura bipolar, con una potencia conjunta de 238 hp, unos 241 CV, y una caja eCVT. El consumo combinado anunciado es de 38 mpg, es decir, unos 6,2 l/100 km, según la medición estadounidense, que no es el ciclo WLTP. Con un depósito de unos 55 litros, la autonomía anunciada ronda los 880 km.
Tracción total electrónica
La tracción total, Electronic On-Demand AWD, es de serie en los dos acabados. Un motor eléctrico independiente mueve el eje trasero, sin árbol de transmisión, y el reparto de fuerza entre los ejes puede variar de un 100:0, todo delante, a un 20:80, es decir, con un 80% atrás al arrancar o en superficies de poco agarre. Es un sistema ligero y eficiente, pensado para la carretera y la nieve, no para el campo, y distinto de los 4×4 mecánicos.
Equipamiento de serie
Los dos acabados llevan de serie una pantalla táctil de 12,3 pulgadas, un cargador Qi, cinco puertos USB-C, asientos delanteros de cuero con calefacción y ventilación, superficies blandas, detalles metálicos en color bronce, asientos traseros exteriores calefactables y el paquete de seguridad Toyota Safety Sense 3.0. Los respaldos traseros se abaten en proporción 60:40 y crean un suelo plano de unos 1,98 metros de largo, con una capacidad máxima de unos 1.926 litros. Hay llantas de 19 o 21 pulgadas, faros LED y opciones de pintura bitono, con techo negro.
El Limited añade un techo panorámico fijo, un retrovisor interior digital, un equipo JBL de 11 altavoces y, desde este año, el paquete de tecnología avanzada: cámara de visión periférica, asistente de cambio de carril, alerta de tráfico cruzado delantero, sensores de aparcamiento con frenada automática, luces de cortesía en los retrovisores e inclinación automática de los espejos al meter la marcha atrás. El asistente de atascos requiere una prueba o suscripción activa del servicio Drive Connect y una conexión 4G. La llave digital permite abrir y arrancar el coche con el móvil.
Subida de precio para esta actualización
El precio de partida del XLE es de 44.890 dólares, unos 41.500 euros, y el del Limited, de 51.155 dólares, unos 47.300 euros, sin contar con los 1.595 dólares de gastos de envío que se cobra en el mercado americano, que los elevan a los 46.485 y 52.750 dólares. Frente al modelo 2026, el XLE sube de precio en 200 dólares, un 0,45%, y el Limited, 2.065, un 4,2%, aunque esta última cifra engaña, el Limited de 2026 costaba 49.090 dólares y el paquete de tecnología, que era opcional, 1.865, de modo que el equipo equivalente costaba 50.955, solo 200 dólares menos que ahora. Es decir, en realidad Toyota ha subido 200 dólares la tarifa de los dos acabados, y ha regalado la diferencia del paquete.
La nueva gama estará disponible en los primeros concesionarios de Estados Unidos antes de que finalice este 2026, y veremos cómo funcionan las ventas, porque pese a que Toyota se empeña en mantenerlo en el mercado, lo cierto es que es un vehículo que no se vende mucho, y aun así, saca una actualización y eleva el precio, evidenciando que está más interesado en el margen de beneficio que en el volumen. Y como decimos, su llegada a Europa en general, y a España en particular, está descartada.









