Iveco ya tiene nuevo dueño. Tata Motors ha cerrado la primera fase de liquidación de su oferta sobre el fabricante italiano de vehículos comerciales y, a través de su filial neerlandesa TML CV Holdings, posee ya alrededor del 89,42 % del capital.
Se abre así una etapa muy distinta para una compañía que hasta ahora estaba controlada principalmente por la familia Agnelli, cuyo holding Exor reunía el 27,1 % de las acciones y el 43,1 % de los derechos de voto
Cuánto paga Tata Motors por Iveco
La operación ronda los 3.910 millones de eurosTata puso sobre la mesa 14,10 euros por acción a mediados de 2025, unos 3.800 millones en total, y en octubre mejoró la propuesta hasta los 14,40 euros por título. Con este pequeña mejora la aceptación de esta oferta voluntaria se sitúa en el 87,8 %.
Y la participación aún puede crecer. Quienes no hayan vendido tienen hasta el 6 de noviembre para acudir a la oferta al mismo precio.
Chandrasekaran presidirá el nuevo consejo de Iveco
El cambio de propiedad llega también a la cúpula. El consejo de administración del grupo tendrá seis miembros y estará presidido por Natarajan Chandrasekaran, el hombre fuerte de Tata.
Olof Persson, hasta ahora al frente de Iveco, seguirá vinculado a la compañía como consejero ejecutivo. Junto a él se sentarán P. B. Balaji y Girish Wagh, ambos de Tata Motors, y dos consejeros independientes: Günter Butschek y Charles Nichols.
Un gigante de los vehículos comerciales con 21.000 millones de ingresos
Las cifras presentadas en rueda de prensa nos permiten ver la talla del nuevo grupo que cuenta con más de 590.000 vehículos vendidos al año y una facturación prevista de unos 21.000 millones de euros.
El reparto geográfico explica buena parte de la lógica de la operación. Europa aportará el 46 % del negocio, India el 32 %, Sudamérica el 8 % y el resto del mundo el 14 %. Para Iveco, que obtenía en Europa el 74 % de sus ingresos, supone una dependencia mucho menor de un solo mercado.
Fábricas, empleo y sede en Turín garantizadas
Otra buena noticia es que Tata se ha comprometido a mantener las fábricas y los puestos de trabajo de Iveco, además de conservar la sede en Turín.
Las dos partes firmaron una serie de compromisos no financieros, sobre condiciones laborales y planes de inversión, entre otros asuntos, que seguirán vigentes durante dos años tras el cierre de la operación.
Por qué Tata quería Iveco
Tata ya controla Jaguar Land Rover en el sector de los turismos, pero apenas tenía presencia en los vehículos comerciales europeos y carecía de fábricas propias en ese negocio. Con Iveco consigue de golpe plantas y cuota de mercado en Europa.
Iveco, por su parte, gana alcance internacional. Era uno de los fabricantes más pequeños del sector en Europa y llevaba tiempo señalado como posible objetivo de una compra.
Además de esto, ambas compañías quieren aprovechar sus redes de proveedores y su capacidad industrial para extender la electromovilidad a escala global. La operación encaja, además, en la reorganización de Tata Motors, que en 2024 separó sus negocios de turismos y vehículos comerciales para darles más margen de crecimiento.














